Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 30 de abril de 2010

PRINCIPIOS DEL HOMBRE CONSCIENTE (I)



El Universo es una máquina existencial maravillosa, al igual que la vida. Procura no ser sólo consciente de esto, sino además de que toda la humanidad y todo el Cosmos vive, y fluye, a través tuyo. La vida se transforma en ti si eres consciente de ello. Es así de fácil. No creas que es difícil, lo que ocurre es que precisa trabajo y esfuerzo, en la vida y en ti.


Es bonito ver revolotear a las mariposas y surcar los aires a las gaviotas, con qué facilidad levantan el vuelo... Alas tienen para ello.
Al hombre también se le han dado alas, solo que no son visibles a simple vista. Porque lo esencial no se puede ver con los ojos de la cara. Y lo mismo que el gorrión no vuela el primer día ni en el primer salto, el hombre no puede acercarse a las estrellas sin Pensar, sin Sentir, y sin Vivir.

martes, 27 de abril de 2010

ORACIÓN DEL DALAI LAMA




Su nombre es Tenzin Gyatso Cherezig, aunque todos los conocemos como Dalai Lama, un fragmento viviente de historia y a la vez un símbolo, un referente del pasado y para nuestro tiempo. Sus palabras, por parcas que pudieran ser, nunca están vacías de contenido y siempre suelen terminar con una sonrisa, como si las paradojas o la propia simplicidad de las cosas a él mismo le sorprendieran en el momento de decirlas.
Vaya desde aquí nuestro reconocimiento.

lunes, 26 de abril de 2010

ORACIÓN



Gran Espíritu de la Luz, acogedor de lo visible y de lo invisible, te doy las gracias por permitirme reconocer que la realidad trasciende sobremanera el mundo de los sentidos.

Gran Ente Sostenedor del Universo, que sujetas los mundos por las cuatro esquinas de tus sagradas energías, te doy las gracias por permitirme aprender que vivo gracias a las santas vibraciones del Fuego, del Aire, del Agua  y de la Tierra.

Gran Esencia, origen de la vida en sus más variadas formas, te doy las gracias por dejarme reconocer que la Vida es una santa presencia que nos convierte a todos iguales.

Gran Conciencia, quinto elemento formante, quiero agradecerte haber reconocido que la Conciencia está en todo.

Chispa Primigenia, madre y padre del fuego alquímico que transmutará al hombre, gracias por dejarme reconocer que tu fuego habita en las raíces de mi propio árbol de la vida ávido de que Plutón despierte y ascienda, y me corone.

Gran Todo Uno Escindido, que vives a través de miríadas de conciencias y en miríadas de conciencias te expresas como conciencias únicas e irrepetibles, yo te agradezco verme caminar en otro cuerpo, ver el mundo a través de otros ojos, oír mi voz en otras voces.

Padre y Madre del Origen, Señores del Hogar Primigenio, donde las almas se gestaron antes de emprender viaje, os doy las gracias por dejarme hacer el camino de retorno en la sagrada compañía de mi alma gemela.

Señor del Tiempo y la Memoria, guardián del secreto del origen de todo cuanto he sido, soy y seré, te doy las gracias por permitirme, un día más, posar mis pies sobre este mundo y, caminando, tener otra bendita oportunidad.

domingo, 25 de abril de 2010

EXTRAÑOS OVNIS SOBRE MÉXICO


Realmente las imagenes son asombrosas, tomadas en 2009, en México DF, en ellas podemos ver un extraño objeto volador no identificado que se sale de todo esquema. El testigo que obtuvo las tomas nos pone sobre la pista de una hipótesis que ya barajáramos hace años, la posibilidad de que algunos fenómenos aéreos extraños pudieran deberse a la presencia de formas de vida atmosféricas o extra-atmosféricas desconocidas. Pero, sea como sea, lo cierto es que el fenómeno ovni, como no podía ser de otra manera, sigue sorprendiéndonos. Al final consigue que sigamos dirigiendo nuestra mirada al gran azúl del cielo, un espacio al que sin duda no miramos todo lo que debiéramos.

El fenómeno ovni ha pasado de ser un acontecimiento primordialmente nocturno, aderezado con algunos casos diurnos, a convertirse en un fenómeno que en la última década surca los cielos a la luz del día con una sorprendente frecuencia, a pesar de lo cual sigue pasando desapercibido. En muchas ocasiones los testigos describen que mientras ellos miran al cielo y gesticulan, al tiempo que obtienen fotografías, el resto de viandantes se limitan a seguir su camino o, en el mejor de los casos y sorprendentemente, no miran al cielo como ellos, sino que los miran a ellos mismos. Y quizás aquí está una parte importante de la clave. No solo hay que mirar, sino que hay que ver.

jueves, 22 de abril de 2010

LO DIFERENTE UNE, PORQUE LO DISTINTO ENRIQUECE. LA DIVERSIDAD ES SOLO UN MATIZ DE LO ÚNICO, UN RECLAMO PARA LA MIRADA.

LO QUE DA COLOR A LA VIDA ES LA PROPIA VIDA: ¡VÍVELA!


MI CIUDAD


Mi ciudad no es una ciudad de la Luz. Porque mi ciudad es una ciudad del mundo moderno, del que camina rápido sin saber certeramente hacia dónde. Pero es mi ciudad.

Y en mi ciudad, que refresca sus orillas con las aguas de un mar de sabios y antiguos pueblos que, en verdad, llegaron a conocer, y que salpicó costas de Atlantis, viven gentes que nacieron en la Luz. Y así viven sus vidas.

Se confunden entre los que caminan por sus calles. Hablan como todos, sonríen como todos, incluso desesperan como todos. Sin embargo, se distinguen por su forma de sentir el mundo, por el modo en que elaboran sus pensamientos, por la luz iridiscente que los envuelve, por el lenguaje que hablan y por el sentido que dan a sus acciones. Cultivan la tolerancia y la búsqueda.

Así, con el tiempo, mi ciudad será una ciudad de la Luz. Porque despertarán los enclaves dormidos, se abrirán las puertas cerradas, dejará de soñar el sueño de los despiertos durmientes, y su catedral dejará libre el dragón que duerme bajo sus cimientos.

Mientras tanto, los hijos de la Luz caminan su vida, y viven su camino. No estamos solos.

YO SOY LO QUE ES


Yo soy en el árbol.

Yo soy en las hojas.

Yo soy en el viento.

Yo soy en el aire que respiro.

Yo soy en el canto de los pájaros.

Yo soy en el hombre que llora.

Yo soy en el tiempo que se acaba.

Yo soy en el hambre.

Yo soy en la pena.



Cuando digo que soy digo que estoy en cada cosa que vivo, que soy en cada cosa que existe.

Cuando digo “soy en el hambre” digo que mis tripas se retuercen en un vientre que no es mío, pero me duele porque es mi hambre en él.

Cuando digo “soy en el viento” es porque mi llanto, mi lamento o mi sentir más cristalino viajan por los aires y trascienden las distancias llegando a los corazones, porque lato en ellos, porque ellos laten en el mío.

Cuando digo “Yo Soy” no es que soy en ellos, que lo soy, es que Soy todo lo que Es, y Todo lo que Es Soy. Y me olvido de mí, porque desaparezco en el Ser, y Él toma posesión de mí, y el Todo se manifiesta en mí.

Cuando Yo Soy lo que Es no hay palabras para describirlo, solo destellos de luz, fulgores de luciérnagas en la oscuridad, miríadas de soles encendidos en uno sólo, la eternidad en un instante, la Luz, sencilla y plenamente la Luz.

YO SOY



A pesar del dolor que producen las llagas del olvido o de caminar descalzo por la vida, sorteando piedras y zarzas.

A pesar del miedo y de la duda, de los amigos y familiares que cruzaron el río sin retorno, para no volver jamás.

A pesar de que a veces todo parece enorme e infinito, quizá hasta oscuro e insolidario.

A pesar de la soledad que se siente en el sombrío túnel de la incomunicación.

Aún a pesar de todo esto. Por encima de toda luz y de toda sombra. Más allá de lo que me rompe el corazón... yo Soy.

Porque todo cuanto Es lo es en mí. Y yo soy en todo cuanto existe.
YO SOY es la más alta expresión que puedes decir en ti, porque te conecta con la esencialidad más profunda y más cristalina, la más cercana a lo que en verdad eres.
Cuando te dices a ti mismo YO SOY tu ser interno se estremece y la superficialidad de ti le abre camino a la Luz.

lunes, 19 de abril de 2010

SOBRE LA EXISTENCIA Y REALIDAD DE LOS OVNIS



Sin lugar a dudas no es, como postulaba la histórica publicación “Mundo desconocido”, el enigma número uno de la ciencia moderna. Pero es, inequívocamente, uno de los mayores misterios de todos los tiempos: Los ovnis, el fenómeno ovni, es la gran incógnita.

Tiempo atrás mirar al cielo era un acontecimiento casi mágico, rodeado de admiración y esperanza, a veces de miedo y devoción. El hombre primigenio contemplaba al firmamento sin saber que en él estaba el origen, su propio origen, y el origen de toda vida en este planeta. Por extensión y añadidura la vida en la Tierra tiene un origen extraterrestre, lo que nos convierte a todos en una suerte de viajeros planetarios sembrados desde las estrellas. ¿Cómo cuestionar entonces la existencia de vida allende nuestra frontera espacial?. ¿Cómo dudar de la universalidad del fenómeno de la vida?.

A veces se me antoja nuestro planeta como una tremenda guardería sideral habitada por incipientes seres que intentan convertirse en humanos verdaderamente adultos, humanos desposeídos de todos aquellos atributos que nos alejan del respeto a los más fundamentales derechos: la vida, la libertad de conciencia y expresión..., los llamados derechos humanos. Me pregunto cuándo daremos el paso.

Por todo esto, y mucho más, cuando dirijo mi mirada hacia el fenómeno de los ovnis cuido mucho de no proyectar en él los miedos e ilusiones ancestrales de unos monos inteligentes engreídos de sí mismos y convencidos de ser civilizados. Pero quizás ni siquiera descendamos exclusivamente de los primates, o quizás en el intermedio -en algún punto de la evolución del Neardenthal y el Cromagnom- la chispa de la inteligencia diferenciadora nos tocó, sacándonos del atolladero evolutivo, como bien sugería Arthur C. Clarke en su odisea espacial.

Y, a pesar de todo, no puedo evitarlo: ¿Si cuando miro a las estrellas contemplo mi propio origen, cuál podría ser la función y naturaleza de un fenómeno que nos acompaña desde la noche de los tiempos?. ¿Son los ovnis, realmente, objetos no identificados o, por el contrario, son perfectamente identificables como la expresión de una forma de vida foránea pero emparentada con nosotros en alguna medida?. ¿O somos, quizás, nosotros los intrusos, los que hemos llegado después al jardín planetario?.

Pensar en los ovnis, en la experiencia ovni y, por lo tanto, en todo su entramado experiencial, me hace imaginar complejas formas de vida e inteligencia, basamentadas en patrones conductuales, en estructuras de la conciencia completamente diferentes de las nuestras, no sé si más evolucionadas pero, desde luego, muy diferentes.

En la culturalmente aceptada pero imaginaria linealidad del tiempo nuestra existencia apenas ocupa un segundo cósmico. Nuestros antepasados más lejanos caminaron por esta tierra hace cuatro millones de años, sobre un planeta mecido en un universo de 15.000 millones de años. Apenas representamos un suspiro de la galaxia que nos acoge. Somos niños jugando con neutrones. ¿Qué puede haber sido de civilizaciones mucho más ancianas que la nuestra?. ¿Dónde se encontrarán con respecto a nosotros?. ¿Seremos de su interés, o el virus de la mayor de las ignorancias nos mantiene en una urna de cristal aparentemente abiertos al universo pero observados con sigilo, no sea que demos el salto estelar y exportemos el mal de la intolerancia?.

En cualquier caso, creo que ha quedado completamente claro, que asumo la existencia de los ovnis como la de un fenómeno real, total y absolutamente real, pero sometido a parámetros disonantes con respecto a los imperantes en lo poco que conocemos de nuestro más inmediato universo. No basta con decir, como así creo, que los ovnis podrían tener un origen inter o ultradimensional, tenemos que desentrañar sus más hondos misterios: por qué están aquí, cuál es su propósito, que relación mantienen con nosotros, cómo están diseñadas las estructuras de las mentes que lo gobiernan, qué tienen que ver con el mundo de los mitos, leyendas y religiones...

Asumir la existencia de los ovnis como la de un fenómeno real es asumir un eje de coordenadas diferente que define lo posible y lo imposible, lo verosímil y lo inverosímil, de manera distinta; no en vano nos plantea obligadamente asumir un concepto heterogéneo, ampliado quizás, de lo que llamamos mundo real. Así el sistema de creencias se tambalea por un lado, alimentándose y regenerándose por otro. Huyendo de la idea de trocar los ángeles custodios por los hermanos extraterrestres, la idea de una religión cósmica que acerca al hombre al universo comienza a instaurarse, a veces de la mano de dudosos contactados y otras al paso de incansables buscadores de una verdad que les lleva a sentirse ciudadanos del mundo y, por ende, del universo.

¿Dónde enmarcamos el fenómeno de los ovnis?. ¿En el ámbito de los hechos?. ¿En el ámbito de las creencias?. ¿Quizás en el de los hechos y las creencias?. En cualquier caso, no dudamos en definir el fenómeno ovni como un acontecimiento con implicaciones físicas y suprafísicas, psíquicas y espirituales, sin olvidar el indiscutible fenómeno psicosocial que representa. Un fenómeno que afecta de muy peculiar manera a la conciencia, instaurándose como un modificador de la misma.

Con el paso de los años, supone adquirir una peculiar perspectiva del mismo intentar desproveerlo de toda fenomenología con el propósito de leer en el fondo del fenómeno trascendiendo la forma. Es posible que, en un alarde de la más cósmica prestidigitación miremos en la dirección equivocada, y confundamos la forma con el fondo, lo aparente con lo real. A fin de cuentas la conciencia, en una de sus incontables concepciones, es un cristal múltiplemente facetado a través del cual miramos confundiendo las deformaciones cristalinas con la realidad del otro lado.

Personalmente he apostado por mirar al fenómeno ovni desde el interior y desde la periferia, observando al tiempo que me implico, aproximándome para después adoptar la distancia suficiente que me permita sacar conclusiones sobre el mismo y sobre mí mismo con respecto a él. Asumiéndolo como una sana obsesión generadora de dudas pero liberadora de la mente, constantemente miro al cielo convencido de que, en cualquier momento, “ellos” pueden estar ahí.

viernes, 16 de abril de 2010

EN EL MUNDO REAL LO IRREAL ES SOLO CUESTIÓN DE PERSPECTIVA
















LA LUZ NO TIENE COLOR. LA LUZ TE PERMITE VER
















ALCIONE (IV)

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Hubo un punto de inflexión en el espacio y en el tiempo. Corregir la matriz temporespacial no es nada fácil.
Para empezar hay que poseer un gran conocimiento de los ciclos que rigen los flujos de los tiempos primordiales, los siete tiempos primigenios.

Nosotros siempre nos opusimos a ello. Corregir la deformación de la matriz para conseguir un tiempo lineal y finito tan solo podía culminar en un fracaso. Porque la sujeción de la materia al tiempo no es algo que necesariamente se dé de manera natural. Hoy lo asumimos como cosubstancial al tiempo y al propio espacio. Pero la realidad es que la materia sin tiempo, en su estado original además, no es ficción. Y siempre creímos que forzar a la naturaleza en este sentido solo podía traer importantes consecuencias y nada agradables.

Desde Orión nos llegó una inicial advertencia, pues habían localizado una perturbación apenas insignificante en los flujos de materia (en un aspecto de sí el tiempo se comporta como materia y viceversa). Pero nadie podía prever que se pudiera hacer un uso perverso y perturbado de ello para poder invertir los procesos evolutivos de los siete tiempos, modificándolos en su cinética y desenvolvimiento. Pero esto sucedió.

Próximos al centro de la galaxia ellos, los perversos, quisieron dar un golpe de efecto y metabolizar partículas que podrían darle ciertos atributos espacio temporales.
Ellos, los indeseables organizadores de todo ello, quisieron ser físicos y atemporales. Pretendían a capricho generar tiempos alternativos y vivenciarlos, obteniendo recursos de ellos.
Intentaron ser los señores del tiempo, cuando los custodios del tiempo siempre fueron los pleyadianos. Intentaron subvertir lo creado y modificar el orden de acontecimientos que dieron lugar a los que conocíamos. Querían cambiar la historia de nuestro universo conocido y controlarlo. Y entonces tuvimos que oponernos.

Y Alcione se alzó. Y con Alcione los siete segmentos de la Luz. Los habitantes de la zona oscura se alzaron. Y hubo que hacer una guerra en los cielos para no perder el control del tiempo.
Alcione estuvo a la altura de las circunstancias, de lo que de ella se esperaba. Y los demás se aliaron, formaron alianzas, y lucharon.

EL GUERRERO DE LA LUZ: EQUILIBRIO



Para el guerrero de la Luz restablecer el orden es restablecer el equilibrio. Por eso entiende que en todo escenario donde dos fuerzas disputen entre sí hay un orden natural y un orden forzado. El primero es fruto del perfecto equilibrio de los elementos. El segundo obedece a la acción condicionante de una voluntad que determina un cambio.

El orden natural permite que todo fluya conforme a la ley que gobierna cada fenómeno de la existencia.
El orden forzado deviene por una acción que altera el orden natural, que busca imponerse, y alejar todo aquello que fluye de su camino natural.

Cuando todo fluye conforme a la Ley la Luz se propaga, y se infiltra por cada grieta de la existencia. Cuando el orden se altera la sombra avanza, y el dolor y el desconcierto se apoderan del mundo creado.
Por eso el guerrero de la Luz antes de emprender una batalla debe poner orden dentro de sí.

miércoles, 14 de abril de 2010

PARA VIVIR MÁS CERCA DE LA LUZ


Se un caminante que disfruta del paisaje y se identifica con los montes y los valles, pues ellos son tú, como tú ellos, y viven en ti, como tú en ellos.
El sentimiento de soledad nace porque no sabemos reconocernos en lo creado. Formamos parte del Todo.

Aprende de los pajarillos y las amapolas, y estate presto a escuchar la voz de las estrellas, pues susurran palabras inaudibles que hablan de la sencillez y la belleza, y de tu propio origen.

Cuida de no dañar la libertad ajena, y de conservar la propia en el conocimiento de ti mismo, pues todo ser ha de elegir su propio camino mientras espera que la Luz vuelva a acogerlo, y el conocimiento de sí mismo es la clave.

No quieras para los demás lo que no quieras para ti, y presta un poco de tu Luz a todo aquél que la necesite, pues cuando tienes Luz es solo un préstamo fluido que ha de seguir su cauce hacia el prójimo, y para ti solo querrás Luz.

No creas en el triunfo, ni en la derrota, pues son imaginarios. Nacen de la comparación de las formas y las formas nunca son reales, serás competitivo y sufrirás por perder o por querer ganar. Conténtate con Vivir.

No te quedes sólo para ti lo que puedas compartir con otro, pues el apego conduce al miedo y a la pérdida, y no permite ver el horizonte, ni la riqueza de la vida.

Una parte importante del retorno a la Luz consiste en recobrar la Memoria Primigenia.
Cuando comiences a Recordar, y a ser más Consciente, ayuda a que otros lo sean, a que otros Recuerden, y así estarás más Despierto, pues eres cada uno de todos ellos y en ellos despiertas.

En parte no Recordamos porque no somos Conscientes. Y en parte no somos Conscientes porque no Recordamos. Así que estate alerta y no confundas la Conciencia con el ego, el recuerdo con la fabulación. La personalidad cotidiana necesita decir “soy consciente” , pero la transpersonalidad trascendente sabe que es Consciente. Esta es la diferencia.

LA SOLEDAD DEL GUERRERO

domingo, 11 de abril de 2010

UN OVNI SOBRE BENALMÁDENA (MÁLAGA), ESPAÑA

El 12 de septiembre de 2009, por la tarde, el siguiente objeto fue visto sobre la vertical de Benalmádena, localidad de la provincia de Málaga. Este vídeo fue grabado por Raymond Meyer, un turista escocés que se encontraba de vacaciones. Otros testigos, de manera independiente, consiguieron fotografiarlo. Si tú también lo has visto, o si ha visto en cualquier otra ocasión un objeto parecido, ponte en contacto conmigo.
Sea lo que sea, una cosa sí es cierta: debemos mirar al cielo más frecuentemente.


viernes, 9 de abril de 2010

HERMANO LOBO


Hermano lobo, préstame tu canto. Con tu canto alzaré mi voz a las estrellas, y cantaré el canto de la vida, y pediré el retorno del orden primigenio.

Hermana águila, préstame tus alas. Con tus alas subiré al cielo, y tocaré las estrellas, y emprenderé el vuelo del espíritu desplegando mi verdadera naturaleza.

Hermano tigre, préstame tu rugido, y tus garras. Con ellos ahuyentaré los miedos y las dudas, la desesperanza, y a los enemigos de la Luz.

Hermano zorro, préstame tu astucia. Con ella recorreré los caminos de este mundo sin dejarme engañar por lo aparente e innecesario, y sabré distinguir dónde está lo auténtico.

Hermana lechuza, préstame tus ojos. Con ellos podré ver en la noche y no perderme en la oscuridad del tiempo, como un ciego que ve pero que no distingue la luz de las tinieblas.

Hermana certeza, toma posesión de mí para que mis pasos sean seguros, y sigan el camino correcto.

Hermana alegría, regálame tu sonrisa para que todo lo que haga esté alumbrado por el brillo de tus labios.

Hermana bondad, posa tu mano sobre mi hombro, y susúrrame al oído todo aquello que necesito para ser verdaderamente humano.

Hermano tiempo, no acortes mis pasos sobre este mundo sin que haya despertado. Porque si lo haces me veré obligado a volver con el velo en la mirada, y mi trabajo aún por concluir.

jueves, 8 de abril de 2010

A LHASA


Te forjaste en el río de la vida, las más altas cumbres te acunaron, y las gélidas aguas glaciares amamantaron tu espíritu.

Lugar santo, ciudad santa, Lhasa, la madre del espíritu, en la que el fuego permanente toma su fuerza de la casa de los inmortales.

Cuando sopla el frío viento y las aguas esmeralda reflejan el rostro de los grandes maestros se dibujan, en las aristas escarpadas, rostros escondidos, dioses ancestrales confundidos con las piedras. Esculturas, juegos de la luz y de la sombra que inquietan y siembran preguntas.

Al pisarla, al posar mis pies sobre la acogedora tierra de los Himalayas, un silencio atronador se hizo eco en mi interior, y algo de mí dentro de mí lo supo con certeza: tierra santa, lugar santo, más cerca del Gran Espíritu, rozando con la punta de los dedos la Luz, más cerca del Cielo.

En Lhasa la sutil atmósfera desafía a los pulmones y, más allá de la generosa energía del Cielo y de la insuficiente generosidad del aire, la constante sonrisa tibetana al viajero, al diferente, se convierte en la mejor moneda de cambio y alimento: sonrisa por sonrisa, gesto por gesto, mirada por mirada..., encuentros entre mundos diferentes y no tan distintos. Mundos dentro de mundos, distancias superables, rostros transparentes como el aire, imágenes nunca observadas, palabras nunca expresadas que claman en el silencio, felicidad por el encuentro y la pureza. Somos iguales, pero soñamos diferente.

Lhasa, la que nos regaló un eclipse, la que nos recibió acogedora y simple, la que camina hacia un futuro incierto, la que nos mostró sus templos, la luz que no se ve del mundo que se ve, lugar de los dioses.

En los sueños sin recuerdo, cuando la mente se aquieta y se duerme, y me vence el olvido, las alas del espíritu me llevan a recorrer pasillos imposibles, y a visitar estancias prohibidas, lugares de sanación y conocimiento donde los sonámbulos del espíritu comparten sus historias y sus preguntas, y buscan respuestas vestidas de túnica azafrán.

Lhasa, la lejana y la cercana, la ciudad que toca el cielo y roza Shambala.

martes, 6 de abril de 2010

A JERUSALÉN


Una mirada a Jerusalén es suficiente para reconocerla, pero una mirada que sea capaz de penetrar los muros del tiempo y ver más allá incluso de la propia historia.
Jerusalén..., la soñada, es una ciudad entre dos mundos en la que el cielo y el inframundo se encuentran. Portal de la Luz y casa de la oscuridad, donde la gran piedra sella la puerta del infierno, donde el templo primero y único contiene las fuerzas oscuras.

Sin embargo esto no es suficiente, la gran oquedad del inframundo que habita bajo ella es insuficientemente contenible. Y así, la disputa permanente por poseerla no es otra cosa que el fruto del permanente afloramiento de las fuerzas oscuras y del esfuerzo de la Luz por contenerlas.
Jerusalén, la casa de la paz, la casa de lo sagrado, la ciudad atrapada entre tres mundos.

Y a pesar de todo esta ciudad sin tiempo, forjada a espada y fuego, ciudad de todos y de nadie, tesoro permanentemente disputado, acoge y serena, calma el espíritu y aquieta la mente; aún a pesar de los fusiles y las cadenas, de las mentiras y de las verdades a medias.
No es ciudad de los hombres, es ciudad para los hombres. No es de unos y no de otros, es de nadie y para todos.

Jerusalén, la más disputada y las más querida. Ciudad Santa. Tierra Santa manchada de sangre y de pena, de horror y de esperanza, donde la guerra de las sombras y de la Luz la emprenden los hombres, pero todos del mismo lado equivocado.

Yo volveré, y conmigo mi amada, para perderme entre sus calles, y leer sus piedras, y entender sus templos..., y saber ver la convivencia entre diferentes (la que se oculta a los ojos del mundo para evidenciar la brecha y distanciar los corazones).

Solo un ciego no vería que no son mas que intentos de lo oscuro por prevalecer, y acceder a nuestro mundo y extenderse por él, y alejar toda Luz de entre sus muros. Y así, cada vez que se luchó por Jerusalén se luchó por su Luz y, sin saberlo, también por su sombra, por lo que tiene de Cielo y lo que tiene de infierno.

Si es ciudad de la paz y de lo sagrado, y habrá de serlo, que así sea..., y cuanto antes.

viernes, 2 de abril de 2010

REFLEXIONES SOBRE EL FENÓMENO OVNI (II)




Los ovnis son una realidad incuestionable, y tenemos que hablar sin miedo de ello. Podemos discutir pormenores sobre sus particularidades, pues es cierto que en líneas generales hablamos de un fenómeno difícilmente encuadrable en un marco conocido o estudiado por la ciencia. Pero la realidad de los ovnis, además como lo que aparentan ser, es una realidad incontenible de naturaleza sin duda extrahumana.

Sí, los ovnis existen como forma manifestada de algún tipo de inteligencia extraterrestre. Sin duda el fenómeno es extremadamente complejo. Tenemos, también sin duda, que poner sobre la mesa nuevos conceptos sobre lo que implica el fenómeno de la vida, de la inteligencia, y de la manifestación de ambos. Estamos obligados, por demás, a ponerle mucha imaginación a ese concepto poco más que lineal que llamamos realidad, y en base al cual decidimos reconocer cualquier cosa como posible o imposible, como cierta o imaginaria.

Si los ovnis son literalmente extraterrestres o si tienen un origen extra o interdimensional poco importa. Lo realmente importante es que su existencia denota la existencia de otros seres análogos o diferentes a nosotros, e inteligentes, con los que coexistimos en el hábitat del universo. ¿Y si los ovnis son extra lo que sean qué papel juegan con respecto a nosotros, y a la inversa?. ¿Cómo encajamos unos y otros en el universo?. ¿Y por qué nos visitan?.

Lo cierto es que el fenómeno denota una extrema complejidad. Por un lado avistamientos, por otro abducciones, por otro contactados, por otro humanoides (en sus diversas tipologías), por otro efectos físicos, por otros efectos psicológicos, por otro diversos tipos de ovnis, por otro oleadas, por otro casos aislados, por otro avistamientos previa cita…, y un largo etcétera que denota un fenómeno de amplio espectro y difícil ubicación. Sin embargo, creo que podemos coincidir en el hecho de que su complejidad radica en su para nosotros desconocida naturaleza, y no en el hecho de que pudiera ser fruto de la inconexa charlatanería de unos sumada a las alucinaciones de otros.
Tengo a veces la sensación de que sencillamente miramos algo que es demasiado grande para abarcarlo en el campo visual. Y que así solo captamos fragmentos de él. Y que con esos fragmentos intentamos generar una imagen coherente del fenómeno.

Que el fenómeno ovni muta, se transforma, es una realidad. Si bien es cierto que ciertos y determinados patrones se han venido sosteniendo en el tiempo, también es cierto que de manera esporádica otros han surgido y se han sumado a la digamos personalidad del fenómeno. Otros, en cambio, tuvieron su momento, su contexto temporal, y desaparecieron. Los encuentros tenían lugar de una determinada manera, los ocupantes eran de una peculiar forma, incluso las presuntas naves… Muchas de estas cosas cambiaron, al tiempo que otras perduraron. Pero, en líneas generales, hablamos de un fenómeno que se ha esforzado en ser percibido como de origen extraterrestre.
¿Pero existen confusiones y engaños, ovnis fruto del error o de la farsa?. Pues claro que sí, incluso desinformación por parte de estamentos dependientes de los gobiernos más interesados en mantener el control que en reconocer que no tienen todo el control, sobre todo después de haber investigado ellos mismos el fenómeno.

Si alguien me preguntara qué creo que son los ovnis diría que aeronaves de origen no humano.
Si alguien me preguntara de dónde vienen diría que no lo se pero que, en cualquier caso, parecen ejercer un especial control sobre el espacio-tiempo. Y que por lo tanto, su posible origen inter o extra dimensional también estaba para mí claro.

Si alguien me preguntara sobre su propósito, por qué están aquí, me encogería de hombros. Pero diría que podrían tutelar de alguna manera el destino de la humanidad, a un nivel que solo imagino pero que no termino de comprender. Aunque quizá otros solo sean observadores más o menos implicados.

Si alguien me preguntara desde cuándo están aquí, me atrevería a decir que quizá desde siempre, que muy probablemente tienen que ver con el origen o surgimiento de algunas antiguas civilizaciones y que quizá, incluso, con el origen del hombre.

Pero quizá no todos los ovnis tengan la misma naturaleza, ni el mismo origen, ni el mismo propósito. Nuestro desconocimiento también forma parte de la complejidad del fenómeno, pues jugamos a acertijos con algo que juega a esquivar miradas.