Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

miércoles, 31 de diciembre de 2014

MI CASA




De dónde soy me preguntan… y no hay respuesta que no salpique de gotas de alma el mundo. Mi mundo, tu mundo, cada mundo contenido en cada alma atrapada por el tiempo y vivida en la distancia como tierras diferentes con cicatrices dibujadas sobre mapas, es agua vertida gota a gota en el río de la vida. Y así mi alma se ha hecho alma del mundo, de cada cielo de cada lugar, pues el mundo es mi casa y en mi mundo abundan las estancias como estrellas en cada corazón, como pulsos en cada estrella.

Vivo entre el cielo y la tierra, ¿de dónde puedo ser?: Del cielo y de la tierra. Y de la espuma de los mares, sonrisas de la mar en calma o atronadora. Árbol caminante soy de raíces aéreas que mece ramas capaces de acariciar pensamientos vestidos de cabellos dorados y ojos negros, y piel morena, y sonrisas dulces… Aires del mundo, sangre multicolor que corre por mis venas, vientos de nacionalidades que han creado mi bandera de mil colores y mil estrellas.

Hombres y mujeres de piel color de la vida, que no necesitan papeles para ser ciudadanos dignos de la propia vida y del mundo, de la tierra que pisan y del cielo que los cubre, viven en mi. Y con ellos sus cordilleras y sus llanos, sus mares y sus forestas, sus sonrisas y sus lágrimas. Porque mi piel se cubre del color de cada hermano y mi alma de la brisa de cada sueño. Pues ellos soy, y el tiempo y la distancia solo son miradas huidizas dirigidas a lo que en verdad somos.





viernes, 26 de diciembre de 2014

DESDE EL CORAZÓN




Brota del corazón… ¿Lo notas?. ¿Lo sientes?. ¿Entiendes el río de la vida que se expresa en palabras que contienen mensajes, que portan señuelos para la conciencia y el alma?. ¿Lo sientes en su viaje desde mi centro al tuyo, desde la voz silente al sentido gesto de la percepción más sutil que aceptas en ti mismo, porque aceptas el lenguaje sin tiempo que usan mis palabras?.

Abre el corazón igual que perfilo amaneceres y ocasos en mis versos, en caricias de piel de luz sobre piel de sueños huidizos hacia la frontera en la que lo que somos en verdad empieza a expresarse.

Deja que te acaricie con mi verso y con mi verso acune tu sueño de despierto durmiente, sonriente  en los tiempos oscuros en los que la luz despunta por el futuro.

Deja que te acaricie con mi verso y con mi verso compartamos piel y camino, alma y vida, y cabellos al viento que respiran libertad. Libertad para ser tu, para yo ser, para ser uno (que es lo que somos), para ser cuanto es en si mismo y en su propia santidad.

Déjame besarte con palabras vestidas de luz y con luz vestida de palabras que provocan ecos interiores, despertares y brillos cristalinos en cada cielo de cada mundo caminante llamado mujer u hombre, anciano o niño.

Déjame besarte sin un beso, con mil besos, y suspirar estrellas como virtudes teñidas de anhelos, de esperanzas, de realidades por cumplir que buscan cuerpos que animar y almas que embellecer.

Déjame besarte porque en mi beso vuela el verso, la palabra viva y la viva voz de un millar de almas que antes que yo mismo anduvieron caminos de flores y de piedras, orillas entre el mar y la vida, entre tiempos que no fueron, ni quizá sean…

Deja que te abrace sin abrazo y a ti me una en silencio, con sonrisa, plenamente, sin distancia, siendo uno.







viernes, 19 de diciembre de 2014

CLARO ESTÁ QUE NO ESTÁ CLARO



Claro está que no está claro si en el mundo caminado y vivido entre zarzas y amapolas como olas, rojas almas de certezas que se ciegan con la aurora…, la flor más sorprendente es tumulto o es la fuente. Si el silencio más callado es concierto o es hablado por la voz más silenciosa.

¿Quiénes somos que hacemos las veces de torpes ignorantes que calculan mal el tiempo en el que viven y en el que nacen,  y desean que la Tierra se convierta en erial de razas y culturas, en uniformes grises, sin matices, sin locura, solo cordura vestida de razón con sinrazón, atadura sin holgura, collar de perlas y cadenas?. Perlas para verlas y cadenas para tenerlas…, y torcer bien el cuello rozando la fina arena que por fina no es perfecta y mucho menos liberante de ataduras, que rozar la arena no es rozar las alturas.

Claro está que no está claro que defino mi momento por el paso falso o por el cierto de un humano que convierte en falso lo verdadero, y en susurros el canto cierto del alma del mundo y del concierto de mil dormidos, de un despierto y de aguas cristalinas sus rumores.

Claro está que no está claro lo que quiero, que lo se perfectamente. Pero habla el costalero del mundo, sostenedor de templos, de marañas como arañas de cristales arcoíris, de nubes oscuras, de incertidumbres… El hombre que busca su camino y que teje que teje como insomne tejedora los destinos de los hombres, de mujeres luchadoras, de durmientes impacientes, de despiertos como sombras… 
¿Qué haremos del mundo si no cantamos a la orilla de la luz de la luz, a la sombra del castaño, de la risa, de la cumbre, de la fuerza inmanente de la vida?.

Claro está que no está claro…, salvo vivos. Qué más quiero. Qué hermosura.








viernes, 12 de diciembre de 2014

COMO ESTRELLAS




¿Qué siento cuando miro a las estrellas?.

¿Qué siento cuando las contemplo y me contemplan, cuando veo el cielo negro, estrellado, exultante de vida titilante, de ojos de luz que parecen contemplar mis pasos de hombre y mis aleteos de ángel?.

¿Qué puedo sentir al mirarlas y entre ellas descubrir móviles luminarias que siembran mi alma de inquietudes, de más preguntas que respuestas y de certezas que me hacen recordar lo olvidado, imaginar lo imposible y soñar lo prohibido?. Haciendo lo imposible recoveco recto, como un camino de estrellas igualmente tamizado.

¿Qué puedo pensar si esas luces, como voces vestidas de estrellas que cruzan el cielo sin ser estrellas ni palomas mensajeras, sino almas que custodian los caminos del hombre, me acompañan como sombras que son luces dulces?. No quimeras que se olvidan con el paso de cabellos que emblanquecen.

Pequeño me siento al contemplarlas e inquieto. Mi destino está ligado a ellas. Y en ellas reconozco mi hogar y mi camino, mi pasado, mi presente y mi futuro. 

Miguel de la Tierra. Ángel de las estrellas. Caminante sin camino que al andar vuela.











jueves, 4 de diciembre de 2014

ORO






Me lo entrega el espíritu de la vida, a la luz de la luna llena, en un instante. En un instante se propaga por mis venas. Y en mi se hace carne. 
Lo vierto entonces en palabras aladas capaces de llegar a ti, cruzando mares y vacíos repletos de estrellas. Luces vestidas de poemas que besan el alma y a tu alma llegan.

Entonces vuelas. Te desprendes del poder que no tienes y vuelas. Y adquieres el brillo de mil soles durmientes que despiertan.



Luz durmiente que caminas en la oscuridad: Despierta y propaga aquello que eres.

Amor que sueñas el sueño del mundo y te cobijas en corazones limpios: Besa la vida. Y a sus caminantes, enamóralos.

Canto a la vida: Deja oír tu voz. Haz que tu canto sea cantado por todos y todos entonen el himno a la alegría.

Caricias no dadas: Haced que mis hermanos aprendan a abrazar y a estrechar manos. Y a cruzar miradas como dedos que rozan el alma y en la intimidad del sueño amarse sueñan, porque ya se aman.

Hermano del alma, que en mi te vives, que en ti me vivo, que caminas senderos de piedras soñándolos en verde prado, porque amas la vida: Sonriamos. 

Alma que lees lo que en ti veo, pero en mí escribo: No hay llanto que supere tu canto, ni viento capaz de llevarse el tiempo que la vida me ha regalado junto a ti.