Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 20 de enero de 2012

LOS CONSTRUCTORES DE LA MENTE





INTRODUCCIÓN.

La verdad es que no me resulta fácil aunque, ciertamente, de soslayo algún texto en la misma línea y de la misma naturaleza ya he introducido. Como sabéis, mis escritos nunca son necesariamente literales en cuanto a su significación, pues no solo han de ser interpretados en función de lo que para cada uno signifique, sino además en la significación que para el autor tienen. Tienen la cualidad de sugerir y  contener un sentido. A veces el sentido trasciende a la personalidad del autor, porque tiene su origen en su transpersonalidad, una cualidad de la conciencia a la que acabamos de bautizar de este modo para que nos entendamos. Aunque, en definitiva, todos sabemos de lo que estamos hablando, porque si has llegado a esta página y, sobre todo, si la sigues, es porque hablamos un mismo lenguaje (el lenguaje de la vida) y nuestras búsquedas coinciden en el punto exacto: somos seres autoconscientes que buscan despertar en el sueño que significa vivir, y despertar es abrir los ojos del espíritu a la Luz.

Pero, como sugería más arriba, otra suerte de escritos esperan ver la luz en este blog, aunque algunos ya he filtrado. El lector, tú, si te interesa y te sientes motivado, o ya los has detectado o los buscarás ahora pero, en su gran volumen, esperan ser desvelados a partir de este año 2012, porque quizá es ahora momento de ello.

Sé que introducir estos textos puede ser, hasta cierto punto, controvertido. Muchos de vosotros buscáis textos vestidos de una prosa poética altamente sugerente y que elevan el espíritu, son escritos que hacen vibrar el alma y nos conectan con una parte de nosotros imperecedera. Sin embargo, atreverme a introducir textos canalizados que, en muchas ocasiones, siguen un ritmo que no marco y expresan contenidos que no controlo, es asumir diversos riesgos de cara a los lectores. Pero entiendo que no han sido dados para permanecer en la exclusividad de mi persona o de las personas más allegadas a mí. Las más de las veces estos textos no tienen el miramiento literario del resto de mi obra, aunque expresan contenidos de orden cosmológico y trascendentes, pues en estas dos vertientes se mueven. La mayoría de estos textos están expresados bajo la forma de preguntas y respuestas, pues es una forma creativa cuyo foco se sitúa en dos puntos, en el punto del receptor (este al que lees) y en el punto del emisor (una conciencia foránea vinculada al receptor pero ajena a él). Otros en cambio, no obedecen al sistema anterior, y se escapan por mis dedos de manera caprichosa, es decir, que expresan contenidos que no obedecen necesariamente a un previo interés expresado por mí.

La experiencia de la canalización, del channeling, comenzó para mí, si no recuerdo mal, allá por 1985 ó 1986, hace unos 25 años. Y la entiendo, en lo que a mí se refiere al menos, como un proceso natural, consecuente y muy positivo. Y entiendo que debo daros estas explicaciones porque me pareció que, ya que estamos, dejaros leer un texto del que desconocéis el contexto que lo ha generado puede dar lugar a una cierta perplejidad. Y podéis pensar: “¿Y esto a qué viene?.” Porque el estilo se sale de la norma, de la generalidad de mis escritos hasta ahora publicados en estas Crónicas desde Shambala. Así que lo que vas a leer ahora proviene de ese emisor desconocido.

Canalizar no es otra cosa que transferir información de un nivel superior o diferente a nuestro nivel, y expresarla en este nivel, hacerla tangible... y cuestionable si es necesario. Todavía no he asumido nada como una verdad, o próximo a una verdad, si no ha generado en mi interior una certeza, si no acarició mi alma o no me conmovió, o no fue de alguna forma constatado a algún nivel. Y es lo que os sugiero a la hora de leer estos textos que, en cualquier caso, suelen ser muy interesantes. En muchas otras ocasiones parecen diseñados para hacernos pensar, para hallar las respuestas por nosotros mismos, de tal manera que accedamos a un determinado conocimiento por la única y verdadera puerta por la que podemos acceder: la de la propia experiencia. En otras ocasiones, y quizá en muchas ocasiones, estos textos atesoran una suerte de energía que, en sí misma, posee la cualidad de modificar la conciencia, al margen de que entendamos o no el contenido; son como formas energéticas que se expresan textualmente, pero que tienen la cualidad implícita de modificar las estructuras de pensamiento, y quizá algo más, de quien lo recibe y, en una posterior instancia, de quien lo lee. Por lo tanto, también se puede canalizar energía expresada, además, de diversas formas.

Creo que merece la pena abordar el fenómeno de la vida, del propio ser humano, y la existencia en todo su conjunto, desde la perspectiva de unos ojos distintos a los nuestros, situados en una forma de existencia diferente que, por necesidad, contempla el universo de una forma también diferente, quizá desde el lugar que verdaderamente nos corresponde.

Lo que vas a leer a continuación tiene su antecedente en una vivencia especial, y vendría a dar explicación y contenido a ella. Del mismo modo, su contenido y conclusión vienen como anillo al dedo a ciertos acontecimientos personales y trascendentes que entraron a formar parte posteriormente de la estructura de mis pensamientos y de mis acciones. Por lo que existe una correspondencia directa entre lo que se vierte en este texto y el acontecer de mi vida, a diversos niveles.





                                 LOS CONSTRUCTORES DE LA MENTE




Constructores de la mente, diseñadores del pensamiento, alimentadores de los arquetipos: Estructuras autoconscientes encargadas de aportar los elementos energéticos y dinámicos que participan en la generación de los campos de la mente y sus propias estructuras.

Los constructores de la mente trabajan a diversos niveles, siempre en función del soporte estructural. Es decir, mayor nivel de conciencia precisa de un soporte diferencialmente distinto de un nivel de conciencia diferente.

¿Los constructores de la mente pueden modificar la estructura energética de un individuo formado?. Los constructores del pensamiento tienen la cualidad necesaria para modificar patrones de la estructura del pensamiento y otras funciones de la mente superior, para acomodar la realidad del nivel de conciencia y permitirle generar estructuras del pensamiento más acordes.

¿Son seres?. Son seres, pero en un nivel de su propia existencia diferente del nivel de conciencia y estructura humanos. Son individuos cuya existencia carece de soporte físico, y habitan los espacios de la mente universal, aunque en diferentes niveles de la misma, y siempre en función de los arquetipos sostenedores de cada nivel de conciencia o de cada universo manifestado. Tienen individualidad propia, y trabajan de manera genérica o de forma personalizada sobre individuos concretos.

¿Son, de algún modo, definibles espiritualmente?. Son definibles como elementos de conciencia avanzada, conocedores de los procesos de la mente, de la materia en su relación con la mente y de lo que se define como conciencia superior en relación a la propia mente y a lo definido como ego.

¿Los constructores de la mente existen de manera individualizada y particular para los individuos en concreto?. Los constructores de la mente actúan de manera genérica sobre los individuos atendiendo a las etnias o grupos, y de manera más específica sobre generaciones de individuos. Pero cada individuo tiene un constructor de la mente que actúa personalmente con él.

¿Eso quiere  decir que existen tantos constructores de la mente como individuos?. No, no existe un constructor de la mente por individuo.

¿Se puede contactar con ellos?. No, no se puede contactar con ellos. En otro caso, ellos pueden contactar con los individuos. Pero su lenguaje no atiende a patrones estructurales coherentes para los humanos. Es un lenguaje metapoyético, simbólico y sígnico.

¿Pueden modificar la estructura de mi mente?. Pueden modificar la estructura de tu mente, para adecuarla a tu nivel de conciencia y facilitar la incorporación de nuevos elementos de la mente y de los campos de tu mente, incorporar pensamientos, ideas y signos más avanzados. Y facilitar tu crecimiento.








viernes, 13 de enero de 2012

DEL BRILLO DE LAS ESTRELLAS A LOS FENÓMENOS PARANORMALES


Acababa de atravesar el umbral de los 40 años... Vivir todos vivimos, pero lo que se dice VIVIR, es decir, hacerlo con un acto de conciencia cotidiana que te conduce en la búsqueda de ser mejor y estar más DESPIERTO (así con mayúsculas)... De esta forma no todos vivimos.

En mis búsquedas, en mis pertinaces excursiones existenciales, los llamados fenómenos paranormales tuvieron un papel importante, muy importante. Para mí se comportaron como la punta del iceberg. Ya sabéis, debajo de la superficie del agua, donde no se ve, pero a donde puedes llegar, está la gran masa de hielo, el verdadero cuerpo de agua congelada y la mayor parte de su identidad. Lo mismo ocurre con los árboles, pues de ellos se dice que la extensión de sus raíces siempre es, cuando menos, igual a la de su copa. Igual que el humo conduce al fuego, los fenómenos paranormales me condujeron a una visión de la realidad que los genera, y que nos trasciende, y a la que pertenecemos. Estos no son mas que la prueba física o suprafísica de la “realidad iceberg” que contemplamos.

Así que, durante bastante más de media vida, les he dedicado todo el tiempo posible: a observarlos, a buscarlos, a estudiarlos, a entenderlos... y, además, a difundir su existencia y las posibilidades que ante nosotros presentaban. He sido pues un divulgador convencido y creo que atrevido, pero que siempre ha defendido y pretendido transmitir una libertad de pensamiento, un respeto al de criterio diferente, motivando el sano ejercicio de pensar por uno mismo..., aunque eso te lleve a pensar diferente de mí (lo que es muy sano por otra parte). En lo periodístico, en lo divulgativo, mi providencial atrevimiento me permitió publicar mi primer artículo en la prensa malagueña, siendo aún un adolescente, allá por la década de los 70, la sagrada década de los 70 me atrevería a decir.

Y en todo este tiempo me prodigué en conferencias y debates, publicaciones, entrevistas, medios de comunicación... He visto también de cerca lo que significa para muchos estar en “este mundillo”, a veces tan vinculado a los medios de comunicación social, y que se traduce finalmente en mucho estrellato pero poco contenido. Y he tenido también la suerte de conocer a muy buena gente que está “en esto” de manera más sincera y auténtica,  desprovista de un afán de protagonismo que le haga perder la perspectiva,  gente muy vinculada a los medios de comunicación y gente que huye de los medios de comunicación.  Ya sabéis aquello, que no recuerdo quién lo dijo, y que dice algo así como: “Hace más ruido el árbol cuando cae que el bosque cuando crece”. Bueno, me gusta pensar que formo parte del bosque y del silencio atronador que lo genera. Ojalá que esto sea así, y que no incurra en los mismos errores que delato.

No hace falta decir, o quizá sí, que entre fenómeno y fenómeno, he viajado mucho con mi pareja, escarbando en los misterios de las antiguas civilizaciones. Y en esto, hemos hecho y “descubierto” cosas muy interesantes. Digamos que hemos sido, y todavía lo somos, unos buscadores hiperactivos.

¿Y por qué os cuento todo esto?. Lo que yo quería deciros es que el trabajo que a continuación os presento lo escribí allá por el año 2001, ya sabéis el de la odisea del espacio... Y es el reflejo de la idea que yo trataba de transmitir al público al  que en aquellos años accedía: la de la existencia de fenómenos inexplicables e inexplicados con los que convivimos, y a los que debemos prestarle atención. Y lo que estos fenómenos nos pueden sugerir.

Ciertamente, no recuerdo si este ensayo vio la luz en algún nivel, aunque fuera el nivel de los amigos. Refleja mi visión del momento, y una visión de los fenómenos paranormales dirigida a estimular el interés del profano e incentivar, aún más, el interés del que ya era un firme convencido de la existencia de esos fenómenos. Y en mis respuestas a sus preguntas, siempre intentaba transmitir la certeza de la existencia de un mundo fenomenológicamente extraño que atesora una realidad que nos da a los seres humanos una dimensión diferente, más amplia, mejorada, de nosotros mismos.

Tengo que reconocer que, después de tanto tiempo, y al filo de cumplir los 51 años, mi interés divulgativo se ha transformado, pues estamos en los tiempos en los que debemos hablar de la realidad multiforme en la que vivimos, del mundo en el que vivimos y de lo que queremos de él, y del cambio de conciencia que necesariamente deberá producirse en el ser humano. Es cierto que no debemos olvidar la existencia de esos fenómenos, y creo que debemos referirnos a ellos cuando sea necesario pues, como he dicho, son la punta del iceberg..., y debemos mirar debajo del agua.

Del baúl del olvido he rescatado este trabajo que, bajo el título de “Del brillo de las estrellas a los fenómenos paranormales”, no deja de ser una más de las muchas reflexiones que la vida y sus sueños, y el sueño de la vida, me obliga a hacerme cotidianamente. Espero que te guste, porque para ti, y no para mí, fue escrito hace ya casi 11 años.









DEL BRILLO DE LAS ESTRELLAS A LOS FENÓMENOS PARANORMALES




A la hora de asomarnos al fantástico mundo de lo paranormal nos planteamos un millar de preguntas. ¿Cómo acercarnos a fenómenos que a veces parecen distanciarse de nosotros a medida que nos aproximamos a ellos?. ¿Cómo comprender un fenómeno culturalmente inadmisible o perteneciente a un contexto educacional distinto o supuestamente inexistente?. ¿Cómo adaptar la razón al uso de la aparente sinrazón generada por el paradigma de una lógica presuntamente absurda que nos grita, casi desde la noche de los tiempos, que existe una frontera, una delgada línea, donde la diferencia entre lo posible y lo imposible, se confunden de magistral manera?. ¿Por qué sacrificar nuestra capacidad de asombro y de aprendizaje en aras de una presuntamente incuestionable cordura?. ¿Ante lo paranormal la razón siempre ha de decir no es posible, o es poco probable, o es indemostrable, o no es científico?. Cuando la razón toma presuntamente posesión de la verdad se convierte en la sinrazón del miedo a descubrir la verdad. ¿Es tan difícil tomar el camino de en medio, aquél que no cierra puerta alguna, que se esfuerza en alimentar nuevos paradigmas destinados a hacer al hombre más libre, haciéndole sospechar sus potencialidades más ocultas o descubrir nuevos horizontes donde el sentimiento de soledad cósmica se disipe para siempre?.  ¿Es tan difícil generar en él la esperanza de convertirse en un ser más justo y solidario, más sabio, sembrar la ilusión de dejar de ser un viejo lobo que aúlla a la luna llena desde la soledad de quien mira a las estrellas temiendo ser único e irrepetible?. Nunca los dogmas fueron buenos consejeros para las conciencias de quienes preferían la inseguridad de lo desconocido, ni el miedo a descubrir el alma del incansable buscador de respuestas.     

Personalmente creo que en el Cosmos que presenciamos y al que pertenecemos, al margen de ondas y partículas, de neutrinos o gravitones..., hay mucho de corazón. Si me permiten la broma, Dios era de letras. El universo fue generado por un poeta, por un escribiente consumado empeñado en describir universos y tejer historias cósmicas y humanas. Quizás por ello, cada vez que miro a las estrellas mis ojos se pierden en una miríada de preguntas sin respuestas, y una sensación de absoluta pequeñez se adueña de mí. Me resulta incontenible la idea de sentirme diminuto e inacabado, a la vez que perdido de mi mismo y a la búsqueda de un sentido, del sentido que justifique y ampare mi humano y cósmico devenir. Y me pregunto: ¿De entre todos esos brillantes ojos que me miran cuántos se preguntarán si yo existo?. ¿Cuántas de esas luminosas gotas de tiempo custodiarán mundos maravillosos plagados de incipientes civilizaciones o de humanidades mucho más que ancianas?. ¿Cuántos de esos soles parpadeantes albergarán mundos en los que la vida comienza a desperezarse lentamente, como despertando de un sueño de eones de tiempo?.

¿Dónde está la fuente de los sueños?. ¿Dónde el hogar primigenio, aquél donde reposan las más trascendentes ideas, las que dieron origen y forma a lo que conocemos como universo?. ¿En qué estante de la biblioteca cósmica duerme el volumen que recoge la verdadera historia del hombre, la que nunca nos contaron, la auténtica y capaz de revelarnos el misterio del origen de la vida y de la civilización en nuestro hogar planetario?. ¿Por qué, en un alarde de la más providencial de las panspermias, la semilla cósmica de la vida atravesó distancias siderales hasta llegar al planeta azul, permitiéndose la humilde arrogancia de prosperar y generar seres autoconscientes?.     


A la luz  de los fenómenos paranormales un universo absolutamente paradójico e indescifrado se presenta ante nosotros. ¿Acaso las leyes naturales son tantas e inscritas en una realidad multiforme, al punto de que lo que conocemos como mundo real es tan solo cuestión de perspectiva?. ¿Qué es la realidad?. Simple pregunta de no fácil respuesta.

Quizás la realidad no sea mas que el producto de un eje de coordenadas consensuadas en el ámbito específico de las creencias, los fenómenos y los acontecimientos, y que convergen en un punto: el punto de estabilidad de un sistema cualquiera. ¿Pero qué ocurre cuándo nos encontramos con sucesos que tienen lugar al margen de dicho eje de coordenadas?: 

Entonces, las creencias se tambalean, lo establecido se desmorona, lo científica, social y moralmente aceptado queda en entredicho. Y la estabilidad del sistema, por tanto, es cuestionada.
Hablamos entonces de realidades alternativas, de otro concepto de realidad, o de una idea más amplia de la misma e incluso de realidades paralelas, quizás interdependientes, que interactúan con la nuestra.
En cualquier caso, la veraz existencia de los fenómenos paranormales cuestiona el eje de coordenadas que nos hemos trazado para definir y vivenciar lo que llamamos mundo real.    

Creo que pocos acontecimientos paranormales pueden compararse a, entre comillas, “mi sana obsesión”: los ovnis (un fenómeno que, cada vez más, se me antoja de naturaleza ultradimensional). Sin embargo, por las posibles implicaciones trascendentes, del lado de la investigación de la Parapsicología dirigiría mi mirada hacia los fenómenos investigados y generados dentro del marco de la transcomunicación instrumental, y hacia  aquellos otros, de efectos físicos, que pueden dar lugar a similares interpretaciones.

Siempre miré con asombro, desde mi más temprana juventud, los asombrosos fenómenos del original espiritismo; sobre todo las fantasmales materializaciones ectoplasmáticas. Y los testimonios de los llamados desdoblamientos: las experiencias extracorporales.

Siempre miré con asombro a psíquicos controvertidos como Uri Geller, misteriosos lugares como el Triángulo de las Bermudas, o las experiencias de presuntos contactos con extraterrestres del casi mítico IPRI, enclaves como la meseta de Giza o la simpar Tiahuanaco... Todo ello se grabó a fuego en mi mente en una época en la que rondaba los 14 años, como 14 constelaciones todas ellas con forma de signo de interrogación.

Crecí entre los libros de Däniken (que me evocaron recuerdos del futuro), de Kolosimo (que me transportaron a una tierra sin tiempo), de Benítez (que me hicieron recorrer 100.000 kms tras los ovnis),  de Ribera, que me hizo buscar el caso perfecto o de Vallée (con quien sellé mi pasaporte a Magonia). Verdaderos referentes, entre otros muchos, de lo imposible hecho letra impresa.  

Y aún hoy, comenzando a traspasar el umbral de los 40 años, sigo asombrándome, haciéndome un millar de preguntas con decenas de matices.  

Con el transcurso del tiempo, el apasionamiento visceral dio paso en mí a la peculiar actitud de quien se implica pero intenta adoptar la distancia suficiente para observar el fenómeno y observarse a sí mismo. Puede que esto no sea nada fácil, pues el aforismo cuántico del observador que altera lo observado se complementa aquí con el hecho de que lo observado también altera al observador. Así pues, el factor humano aporta casi el 50% de un fenómeno imposible.
¿Cómo ceñirnos entonces estrictamente a la idea de una investigación rigurosamente aséptica, tras los cristales y con las manos en guantes de látex sin más implicaciones que la recolectora de datos?.
¿Cómo aislar la mente, la conciencia, de toda una suerte de fenómenos con connotaciones físicas y suprafísicas e incluso, a veces, espirituales?.
Por ello, siempre he partido del planteamiento que en todo fenómeno tan importante como este es el testigo del mismo. A fin de cuentas, ¿qué sería de un fenómeno no observado por nadie?. Inexistente, sencillamente inexistente.
¿Mas cómo afecta el fenómeno al testigo?. ¿Qué mecanismos se suscitan en su mente?. ¿Qué aporta el testigo al fenómeno, si es que aporta algo?.

Por otro lado, los fenómenos paranormales son para-normales y, por lo tanto, sujetos a un comportamiento y cadencia en absoluto cotidianas, y fuera de toda normalidad (de ahí su nombre). Y, tan sólo en algunos casos, constatables de forma reiterada y controlada. ¿Cabe por ello negar sistemáticamente todo fenómeno bajo la premisa de su indemostrabilidad científica, de su no sujeción al método científico?. 

Antes o después la Ciencia tendrá que modificar  el método para estudiar los fenómenos paranormales por una simple razón: si el fenómeno no se ajusta al método quizás el método tenga que ser ajustado al fenómeno, ya que parece partir de premisas anacrónicas fundamentadas en principios físicos y psíquicos de naturaleza aun hoy desconocida.  

Después de tanto tiempo, de haber recorrido un extenso camino, puedo asegurar, sin miedo a incurrir en el dogma o en la afirmación gratuita, que los fenómenos paranormales (haciendo la pertinente criba) son reales, total y absolutamente reales. Pero tienen la cualidad de romper moldes, generar nuevos planteamientos, instigar a la mente a imaginar nuevas estructuras de la realidad en las que lo permanente y sólido, lo previsible e instaurado deja paso a lo científica, cultural y socialmente demoledor:   

Esto es, la existencia de extraños fenómenos y acontecimientos que coexisten con nosotros, que interactúan con nuestro medio, al margen de lo admitido por una “Santa Oficialidad” esforzada en demostrar que nada pasa, que todo está bajo control, que las conciencias no han de inquietarse porque todo es previsible y estable, y en absoluto trascendente, ya que técnicamente (menuda barbaridad) es imposible.
Fenómenos indiscutiblemente reales que provocan tal cantidad de preguntas, que obligan a revisar tantas premisas consideradas “verdades instauradas”, que esa “Santa Oficialidad” prefiere no prestarle la atención debida so pretexto de pertenecer al inestable mundo de las creencias, los mitos y leyendas, la superstición o la más supina incultura. Pero al final tan sólo se trata del más elemental miedo acompañado de la más recalcitrante soberbia.    

En definitiva, la obligada revisión de los más académicos o supuestamente sólidos planteamientos es inevitable a la hora de valorar, estudiar e intentar explicar todo el cúmulo de fenómenos que hemos dado en llamar paranormales. Personalmente, creo que no es mas que cuestión de tiempo. Antes o después la Ciencia llegará, si no en este siglo en el siguiente. Da igual, gran parte de los acontecimientos que se inscriben dentro del marco de la historia nos trascienden como individuos, no en vano nuestros más lejanos antepasados ya caminaban sobre esta tierra hace 3 millones de años, frente a los 15.000 millones de años que se le suponen al universo. ¿Qué significamos, entonces, siquiera como individualidades conscientes, como seres supuestamente evolucionados?. 

En cualquier caso, por el momento, nos conformamos con hacer de punta de lanza y abrir camino, y seguir ejerciendo como los herejes del siglo XXI.








viernes, 6 de enero de 2012

EL GUERRERO DE LA LUZ: EL CORAZÓN DEL GUERRERO

Al caminar, el guerrero de la Luz no elude las piedras del camino, pero cuida de que estas no varien el sentido de sus pasos, ni la dirección que llevan y, mucho menos, que estos se alejen del recto caminar.

Al volver la vista atrás, el guerrero de la Luz no lo hace con resentimiento. El resentimiento no existe para él, y no ve lo que podría haber sido, sino lo que ha sido.
Al ser un guerrero de la Luz, la Luz es su guía y su objetivo. Pero el guerrero de la Luz no es un ser perfecto, sino un ser que busca la perfección. Y sabe que la perfección es el equilibrio.Y en su búsqueda tejerá el momento presente. Porque sabe que todo secreto se esconde en el ahora.

Al mirarse a sí mismo, el guerrero de la Luz busca Verse, verse en lo más esencial y trascendente. Porque sabe que si Ve, Conoce. Y que, si Conoce, sus acciones serán correctas, y sólas buscarán restablecer el equilibrio.

Al oír el canto de los pájaros, el trinar de los espíritus del viento, este no le impedirá escuchar el latido de su corazón, ni entender el ritmo y la alianza entre el corazón de la naturaleza y el suyo propio. Escuchará los corazones. Y comprenderá por qué, en verdad, todos laten a un mismo tiempo.

En su soledad, al contemplar el agua que discurre entre las rocas, el guerrero de la Luz se verá a sí mismo como parte del rio de la vida, fluyendo permanentemente, tallando los filos de las piedras, convirtiendo las aristas en curvas, buscando la quietud final en el equilibrio y el flujo permanentes.

Al iniciar un nuevo dia, y por cada dia de su vida, iniciará un nuevo camino, irrepetible, único, diferente..., pero trascendente, vital, irrenunciable, renovado en sus principios y en el sentido que en sí mismo tiene, y continuidad del que dejó al otro lado del último sueño. Cada día nacerá y morira. Y en la esencia de este ciclo, entenderá que todo se traduce en Renacer, y así cada día no será otra cosa que un resurgimiento, un renacimiento, una victoria sobre la oscuridad y la muerte.

Por la noche, al ocultarse el Sol, desplegará sus alas, y abrirá sus ojos de par en par; contemplará las estrellas, y verá en ellas el hogar de los ancestros y la cuna que lo vió nacer, el lugar al que algún día, de entre los muchos días que llenan esta eternidad, regresará desnudo de cuerpo y alma, vestido solo con su Luz.