Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 19 de julio de 2013

QUÉ SERÁ DE NOSOTROS




Más allá de los árboles..., de las copas de los pinos, del aire que cruje entre sus ramas, del pájaro que aletea cantando dando color al susurro del viento.

Más allá de las olas..., lejos de donde el mar crepita entre las piedras, lejos de donde su sonrisa se vuelve cruento estallido y rumor que se acerca y que se aleja.

Más allá de las nubes..., donde el sol rompe el cielo azul, donde las estrellas salpican la infinita oscuridad, desde donde nos miramos y nos miran ojos de luz como luciérnagas sin nombre.

Más allá está la esencia de vivir, la brillante pupila del ojo que todo lo ve, del ser que no juzga ni se empaña porque al caminar descalzo el dolor de vivir le ha robado la alegría de vivir.

Más allá de todo esto somos todo esto confundidos con el hálito cósmico que anima la existencia, con la luz que brilla en el alma de cada instante y de cada sonrisa del tiempo, de cada paso que damos en el camino que somos y hacemos.


Más acá de los árboles, de las olas, rozando con las yemas de los dedos las nubes...
Más acá de los ríos, donde nacen o donde regalan sus vidas a los mares...

Al pie de los sauces, donde la vida se mezcla con la tierra... Somos lo que somos aún a pesar de no saberlo. Somos vida caminante que se niega a sí misma y que a sí misma se busca sin buscarse.

¿Qué sería de mi sin la sinfonía de la lluvia sobre las hojas?.
¿Qué sería de mi sin el blanco encaje con que se viste el almendro, sin la roca que se recorta en el horizonte, sin la amarilla luz del limonero?.

Gran Espíritu de la Vida... ¿Qué sería de mi sin el hermano negro, musulmán o judío, sin el hermano amarillo, cobrizo o mulato?. ¿Qué será de todos sin tan sólo uno de ellos?.

¿Qué será de nosotros si perdidos caminamos dormidos y a tientas y al mirar al mundo no nos vemos en él?.
¿Qué será de nosotros si no hacemos del canto de la vida nuestro canto, del aleteo del ángel nuestro vuelo?.











viernes, 12 de julio de 2013

AUTOCONOCIMIENTO: AFÁN DE PROTAGONISMO



Yo soy el afán de protagonismo,
el freno de la evolución personal.

Fiel y directo aliado del ego mi misión consiste en hacer resaltar “el yo”,
fomentar la individualidad
y cegarme para no ver más allá de mi ignorancia.

Nada hay por encima de mí.

Por eso nadie tiene la verdad..., salvo yo.

Por eso nadie está realmente en el camino..., salvo yo.

Lo cierto es que no hay más Maestro que yo.

Yo soy la negación de lo auténtico,
la oveja negra de la Totalidad.

Quien me cultiva se deja seducir por la vanidad,
la soberbia
y la intolerancia.

¡Que cómodo me siento como dueño y señor de la verdad!.

¡Cuánto brillo y deslumbro!.

Mas algún día caeré de mi caballo
y, cuando así sea,
tendré que aprender a caminar por mí mismo,
pues es así como verdaderamente se hace el camino
y no a lomos del yo.

Yo soy el afán de protagonismo.

Me anuncio en los periódicos.

Me dejo llamar Maestro.

Quien a mi puerta llama se cierra todas las puertas.







viernes, 5 de julio de 2013

COMPARTAMOS LA CARGA




Compartamos la carga...
Pesa tanto el mundo si sobre los hombros lo llevo y en él se recuestan miedos y miserias, dolor y enfermedades, caminos desandados y fuentes de agua cristalina que se secaron.

Compartamos la carga...
No me dejes en mi soledad, préstame una sonrisa y que el viento libere así mis pensamientos y los lleve al país de los sueños maravillosos.

Compartamos la carga y hagamos juntos el camino, quizá descubramos que sólos no caminamos y que cada cual es portador de un misterio, de su propio misterio, que es el tuyo, que es el mío, el misterio de ser todos el mismo y de no haber pena que no se diluya con amor.

No dejes que el dolor del mundo, que mi dolor, se convierta en una gran herida que cae sobre mis hombros y que a cada paso me acerca más al suelo porque con ella no puedo.
No me dejes caer en el camino y comparte mi peso con el tuyo, el tuyo con el mío, porque en ti me duelo y en ti me alegro, y en ambos nos regocijamos en el pleno hecho de vivir.

Compartamos la carga y no dejemos al hermano que sufre hacer sólo su camino, con su peso y con el tuyo, con el mío y con la sombra de la indiferencia. No te dejes sufrir en él. No escondas la mirada cuando busque tu mirada. Ni huyas hacia tus adentros cuando sientas su latido en el tuyo, cuando su corazón grite tu nombre.

Dame un poco de tu carga y yo te daré parte de mi alegría. Y te sentiré siendo uno y me amaré siendo tú. Déjame que te sueñe como si estuviera despierto y que resurja de entre mis propios miedos y cadenas como el ave que resurge de su propio fuego y renace de entre sus cenizas.

Comparte tu carga conmigo y unamos las manos, estrechemos el alma y vertamos lágrimas de alegría. Porque tanto dolor doblegó al mundo que las manos se alejaron, los caminos se hundieron ladera abajo, los ríos caudalosos se amamantaron de lágrimas y sollozos...

No me dejes llevar sólo mi carga, comparte contigo mi dolor y mi alegría, rompe mi soledad y ahuyenta el aleteo del cuervo que espera verme fenecer para devorar mis ojos.

Compartamos la carga... Porque tu peso es el mío y no estás sólo.