Entradas

ÁRBOL CÓSMICO (NUESTROS AMIGOS LOS ÁRBOLES)

Imagen
Existen viejos y antiguos espíritus en la naturaleza que contemplan, quizá asombrados, cómo caminamos por este mundo dirigiendo nuestra mirada tan sólo al suelo que pisamos. Nuestros amigos espirituales, los árboles, hunden sus raíces en la tierra, pero sus brazos penetran las alturas, alimentándose del corazón planetario y sus corrientes, y de los hilos de luz de las estrellas. Nosotros podemos hacer lo mismo, pero hemos elegido sostenernos en este mundo solo por los pies, como si solo estuviéramos hecho de piedras y tierra. Sin embargo, estamos hechos de aire y viento, de luz y de hojasmecidas por el tiempo. Nuestros amigos los árboles nos recuerdan todo esto.
O ellos son árboles humanos o nosotros somos humanos árboles. No sé exactamente dónde está la diferencia. En el lenguaje propio de la naturaleza los árboles nos hablan de una peculiar manera. Son aliados del viento y de la lluvia, amigos de los pájaros, y sostienen el cielo y la tierra. Viven entre dos mundos, como nosotros. Les…

SOÑADORES VIVIENTES

Imagen
Cuántos amaneceres y atardeceres tiene una vida
Cuántos pulsos de luz y latidos
Cuántos suspiros y rosas
Cuántas miradas a los ojos y cuántos abrazos no dados
Cuánta ternura derramada en palabras y besos dados al viento
Cuántos amores y despertares al alba
Cuánta dicha y cuánta desdicha
Cuánta mar en calma
Cuánta pasión y cuánta voz apagada
o canto alado y tembloroso
Cuántos te quiero sin ser dichos
Cuántos susurros
Cuánto gozo contenido.

Cuánto amor
Cuánta calma
Cuántas almas
Cuánta luz retenida en versos y en versos propagada.

Cada palabra
Cada beso
Cada prosa iluminada
La escarcha más cristalina
No sobrevive al tiempo.

Somos eternidades retenidas en momentos
Intentos de la luz por prevalecer entre las nubes
Lluvia en verano
Prados verdes salpicados de amapolas
y olas dejándose acariciar por la arena
La brisa sobre la faz del mundo
y su faz la mía.

Atardeceres rotos por la penumbra
Amaneceres que sueñan ser el día
Resplandores vestidos de voces sin rostro
Deslumbrantes poemas consumidos por el tiempo
Soñadores vivi…

EL DESPERTAR DE LAS FLORES

Imagen
Cuando las flores despiertan sus pétalos no se agitan,
se despliegan lentamente y lentamente abrazan el alba.

Cuando las flores despiertan tamizan el aire de aromas,
sutil caricia que acaricia el alma.
Y el alma de las flores se hermana con la mirada,
con tu mirada,
con la mirada del mundo.
Y el mundo anhela florecer con ellas.

Cuando las flores despiertan no sueñan despiertas con ser hombres,
sino ser lo que son.
Y despertar al hombre para que extienda sus brazos
y sus manos busquen otras manos,
y sus dedos busquen complacer almas arraigadas en carne y hueso.
Verter caricias en rostros anónimos que nos son desconocidos sin serlo,
rostros de luz ensombrecidos por el olvido y apagados por la pena del mundo.

Cuando las flores despiertan y el color se huele,
tiñen de luz evanescente los espacios que separan a hombres y mujeres.
Y la luz se vuelve alma común a todos,
la alegría baña la vista
y la visión sutil despierta hacia dentro.
Entendemos que florecer es brillar bajo el sol.
Y despertar es ser soles que…

MI REINO

Imagen
No es mi reino de este mundo,
ni los pasos que doy lo son,
ni tan siquiera el aire que respiro.
El camino que hago no se forja en un caminar descalzo sobre piedras y entre zarzas, pues más allá de lo humano la Luz teje realidades sin nombre y a ellas pertenezco.

No es mi vuelo de este mundo,
ni el brillo de cada atardecer que la vida me presta sobre este suelo y bajo este cielo.
Mis alas no descansan sobre el aire,sino sobre finos hilos de luz que lo sostienen todo.

No es mi reino en la Tierra de esta Tierra.
Ni el corazón que late en mi pecho es el pulso de luz que anima mis sentimientos más puros.
Ni el tiempo que mide mis pasos, cada paso, es mi tiempo.

No es mi tiempo de este mundo,
ni mi mundo de este tiempo.
Y no hay mundo en este tiempo que se le parezca,
ni mar en calma que a su mar en calma se asemeje,
ni risa ni sonrisa que a la par resuene en el alma como allí resuena.

Al subir a las estrellas,
y traspasar el umbral del tiempo:
Borbotones de colores,
horizontes profundos vestidos de nébulas …

LA VERDAD

Imagen
LaVerdad es un camino que se recorre en múltiples direcciones. Todos parecen divergir, pero finalmente se encuentran, se unen, en un solo camino en el que la pregunta sigue siendo ¿cuál es la Verdad?.
La Verdad es un sendero que se abre en múltiples caminos, y cada camino completa un ciclo en el que el principio y el final se unen en un punto. Ese punto es una pregunta: ¿Qué es la Verdad?.
Finalmente, los caminos desaparecen e incluso la propia pregunta. No interesa conocer la Verdad, solo interesa vivirla. ¿Pero cómo se vive la Verdad?. La Verdad se vive Viviendo. ¿Pero cómo se vive?, podría insistir. Lo cierto es que solo se vive cuando se está Despierto. ¿Y cómo se despierta?. Entonces comenzamos a buscar la verdad del camino, el camino verdadero, al caminante si es preciso, la luz al final del camino…. Y la historia se repite. Nos damos de bruces con la búsqueda de otra verdad. Y así llegamos a la siguiente conclusión: 
Para encontrar la Verdad solo hay que pretenderla, pero para rec…

SOY LAS VOCES

Imagen
Soy la voz del viento.                Soy la La voz del río.                   La voz del tiempo,  de la piel del mundo,  del camino andado  y de los pasos perdidos.
Soy el grito desgarrado,  el amor más cristalino. El temor más arraigado a la vida,   al futuro,  al pasado ya lejano aún presente sin sentido. Soy la luz de la alegría a través de un resquicio, la plena luz de la inocencia,  la puerta abierta,  el primer día.
Soy la vida en verso, el corazón de la Tierra,  el alma del camino,  la luz de las estrellas,  la voz del silencio y su trino.
Soy el canto y la nube,  la lágrima y la risa,  el candor y el olvido,  la ternura y la caricia de un verso, un beso en el aire,  un suspiro.
Soy el manto de la noche  <

QUÉ ES "CRÓNICAS DESDE SHAMBALA"

Imagen
Crónicas desde Shambala es una ventana al mundo, a mi mundo, en mi intento de llegar al vuestro. Y una mirada al mundo, a vuestro mundo, desde el mío. Con un objetivo: Asomarme a cada uno de vosotros, un privilegio difícilmente definible. Pero no soy yo quien se asoma, sino Aquél que Es en vosotros, que se estremece y permite la ilusión de hablaros desde mi. No en vano Es en cada uno de nosotros.
La gran paradoja del Despertar es que a veces necesitamos resonadores de la conciencia, alguien que tiene como misión conmovernos en la conciencia porque, desde su experiencia y frecuencia, puede hacerlo, transportándonos a un nivel diferente. Y cual diapasón nos hace vibrar, conectar con una parte esencial de lo que en verdad somos. Nos habla y nos conmovemos con ello. Es, o puede ser incluso, nuestro Despertador.
Cuando escribo hay una energía, una forma de energía-conciencia, que se transporta en las palabras. Forma parte de ellas y llega hasta ti. Por eso muchos lectores se sienten especial…

MI INTENTO

Imagen
Todo escritor escribe inicialmente para satisfacer su acuciante necesidad de escribir, de trasladar al papel un sentimiento, una emoción, una vivencia, una historia… Es decir, materializar en palabras encuentros y desencuentros con la existencia, visiones de la realidad… 
Plasmar fuera de mí lo que hierve en mi interior de una manera silente y a la vez difícilmente ignorable, esta es mi necesidad.

La consecuente necesidad que sigue a esta es la de ser leído, que otros ojos se deslicen por el verso o la prosa que he construido y que les acaricie el alma. Así que quizá uno escribe sobre todo para sí mismo con el anhelo de ser leído por otros.
Este es mi intento como escribiente de la vida, de lo que acaso somos y de lo que seguro creemos ser. Por demás, forma parte de mi misión en esta vida y en este mundo construir realidades asequibles de ti mismo, para que te busques y te encuentres. Encerrar Luz en las palabras y ofrecértelas en tu Despertar.
Este es mi intento por construir mundos y …

PAX CULTURA

Imagen
Como tal el ser humano no puede ser desligado ni desvestido de su legado. Somos lo que somos, desde el antepasado más lejano al momento presente, la continuada consecuencia generada por nuestros ancestros. Hemos perdurado en el tiempo, sobrevivido al tiempo, pero hemos labrado el  presente a base de fuego y cenizas. Hemos levantado reinos y países sobre las ruinas de los anteriores, desdibujando la memoria de la humanidad. El mundo que conocemos ha sido construido sobre el florecimiento de unos y el declive de otros, en ciclos a veces en absoluto naturales. Frente a esto postulamos la necesidad de crear un mundo mejor que no se sostenga sobre las cenizas de lo anterior. 
Una mirada ligera a la historia de los pueblos y comunidades, incluso de las individualidades que representan los seres humanos de cualquier rincón del mundo, nos evidencia que es en ese fenómeno que llamamos Cultura donde lo mejor de nosotros se expresa. Y es en ella donde subyace y manifiesta la memoria de la Humanid…

EL VIEJO DE LA MONTAÑA: AIRE

Imagen
En el atardecer del primer día del nuevo tiempo el Viejo de la Montaña descendió al valle en busca de aire fresco. En la montaña el aire se reseca en exceso pues los tórridos veranos del sur no se alivian en las cumbres. Hubo un tiempo en el que el sabio que todo lo desconocía vivía impasible los cambios atmosféricos. El aire solo era aire para él. Y la brisa tan solo aire fresco. La juventud le permitía vivirlo con la entereza del roble antes de cumplir los cien años. Ahora su caminar se ha vuelto más lento y el tacto del aire sobre su piel un poco más hiriente, pero por dentro se siente intacto.
Al llegar al valle la muchedumbre le esperaba. A la orilla del Río de la Vida ya había llegado la noticia de su descenso. Y toda visita del viejo sabio era bien recibida. En estos últimos tiempos se había vuelto un tanto más retraído, siendo del parecer que todo aprendiz que en verdad quisiera serlo tendría que subir a la montaña para aprender lo que él no podía enseñarle.
Ahora el rumor del a…

SIN PALABRAS

Imagen
Hay un lenguaje que sin palabras habla, silencioso, que se expresa con destellos del alma. Salpicaduras de luz que ni siquiera los ojos perciben, que solo brotan cuando la mente calla. No que duerma sobre el lecho del más profundo sueño, ni que esté quieta y silenciosa. Como no tiene frontera que lo perturbe es difícilmente descriptible y, a cada intento, el cristal se rompe y cuesta componerlo de nuevo. Sin palabras...
La gran paradoja de la Divinidad somos nosotros, nosotros en Ella buscando hablar sin palabras, decirlo todo sin palabras, sin mover los labios, sin agitar los pensamientos, sin siquiera extender las manos, sin que el brillo de los ojos musite gestos. Pero sucede. Lo vemos y lo sentimos, lo oímos sin oírlo. Lo sabemos desde nos. Y sucede.
Gracias, porque me recuerdas que no debo dejarme mecer por el sueño que significa caminar sobre este mundo. Porque me recuerdas que ni aún en mis sueños alados estoy despierto. Y el brote de luz que significan mis latidos escritos no es…

RECUERDOS

Imagen
He intentado hacerlo. Escribir y describir experiencias cotidianas o alucinantes de tiempos simultáneos o de encrucijadas temporales en los que diversos caminos temporales convergen y comparten instantes.
He intentado describir recuerdos ajenos pero propios, de vivencias no tenidas pero tenidas, con encuentros y momentos compartidos pero no vividos…, sin que suponga un galimatías de contradicciones o paradojas difícilmente conciliables. 
Finalmente me dejo seducir por esta forma escrita sugerente, divergente del lenguaje lineal de la mente más ortodoxa que intenta definir lo vivenciable en vez de simplemente vivenciarlo.
¿Entiendes que el tiempo no es único ni exclusivo sino personal aunque compartido, pero extremadamente personal y extremadamente compartido?. ¿Una suerte de consenso de taquiones fluyendo en múltiples direcciones que convergen en un camino aparentemente coherente?. Pero no en un solo camino. Tiempos, nos manifestamos en tiempos diferentes, circulares formas de expresión …

DEL OBSERVADOR SINTIENTE Y DE LO OBSERVADO SENTIDO

Imagen
Miradas a la vida, a mi vida, a lo que hago, a lo que nunca hice, a lo que haga quizá algún día…
Miradas acompasadas con ritmos y latidos, con suspiros y añoranzas, con ilusiones y devociones a eso mismo: a la vida, al entorno, al contorno de los ojos, de los labios, de los árboles crecientes en el llano horizonte o al mar embravecido (que de espuma teje encajes blanquecinos y borda de hilos verdes el tiempo, la misma mar y el cielo).
Cuanto miro, cuanto veo, cuanto observo…: diagramas de luces y colores, de sombras y luminiscencias, de sentimientos, de emociones y pasiones…, son sueños de mí mismo. Ni siquiera un soñar despierto. Si quisiera, un dormir continuo que busca florecer amaneciendo. 
Y, entre tanto, respiro, suspiro, entiendo, pregunto, me pierdo, me encuentro… Sin lamentos…, alguno escondido. Sin llantos…, alguno vertido. Con encanto…, muchas risas y destellos. Entreabiertos los ojos, un mirar perdido al horizonte. Vivir fluido. Vivir latiendo…, eso intento. Y estrellas en mi…

TOCAR LA LUZ

Imagen
Tocar la Luz…., rozarla aunque fuera con la punta de los dedos. A orillas de la vida la Luz nos llega. Y nosotros, como ciegos del alma aferrados al  balcón del mundo, alargamos la mano para tocarla, ignorantes de la realidad más suprema: Somos Ella. Somos luz vibrante, circundante, absoluta y plena. 
Desde lo más intimo a lo más gigante. Desde el exterior más inconmensurable al interior más profundo, somos Luz, la Luz Somos. Y no hay realidad que pueda negarlo, ni camino que pueda torcerse invocando ese principio, ni tez oscurecida por la sombra que no brille ante el más mínimo resplandor.
Tocar la Luz. Levantar el brazo buscando que la punta de los dedos pueda rozar un rayo. Y que ese rayo socave el alma y, como Luz que es Fuego, encienda el corazón del hombre y el corazón del mundo.
Tocar la Luz.Y, al tocarla, sentirla dentro…, donde siempre ha estado. Donde anida. Donde vive. De donde es. De donde somos. 
Corazón de Luz. Corazón de Fuego. Luz en el corazón. Lo que Somos. Luz. Solo Luz…

VIAJAR

Imagen
Me marché sin irme. Sin ir ya estuve. En todas partes habitando. Y un pensamiento: Es mi casa sin serlo.
Fuentes de las que brotan estrellas,  y atardeceres, niños, sonrisas y a veces pobreza que es riqueza, en todo continente.
Por dentro y por fuera somos lo mismo. No hay duda en ello, sino certeza.
Regresé sin haberme ido. Viajé hasta allí porque nunca estuve. Pero volvía porque mi alma le pertenece, pues no soy de donde he nacido. Durmiente viajante que crece con lo diferente.
Lugares que en mi quedaron, a los que pertenezco, que me pertenecen, que en mi habitan. Y en ellos valgo lo que todo vale: Lo intangible, lo vivido,