Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 13 de octubre de 2017

RECUERDOS


He intentado hacerlo. Escribir y describir experiencias cotidianas o alucinantes de tiempos simultáneos o de encrucijadas temporales en los que diversos caminos temporales convergen y comparten instantes.

He intentado describir recuerdos ajenos pero propios, de vivencias no tenidas pero tenidas, con encuentros y momentos compartidos pero no vividos…, sin que suponga un galimatías de contradicciones o paradojas difícilmente conciliables. 

Finalmente me dejo seducir por esta forma escrita sugerente, divergente del lenguaje lineal de la mente más ortodoxa que intenta definir lo vivenciable en vez de simplemente vivenciarlo.

¿Entiendes que el tiempo no es único ni exclusivo sino personal aunque compartido, pero extremadamente personal y extremadamente compartido?. ¿Una suerte de consenso de taquiones fluyendo en múltiples direcciones que convergen en un camino aparentemente coherente?. Pero no en un solo camino. Tiempos, nos manifestamos en tiempos diferentes, circulares formas de expresión de un universo de posibilidades que se concretan.

¿Nunca has tenido recuerdo de ello?. ¿Nunca te has enfrentado a la desconcertante realidad de un recuerdo físicamente inexistente en la apariencia?. Solo soy uno más de los que soy.

Si bien ya nada me asombra mi capacidad de asombro no ha desaparecido. Y te pregunto:

¿Crees estar exclusivamente manifestado en un único tiempo lineal?.





viernes, 6 de octubre de 2017

DEL OBSERVADOR SINTIENTE Y DE LO OBSERVADO SENTIDO



Miradas a la vida, a mi vida, a lo que hago, a lo que nunca hice, a lo que haga quizá algún día…

Miradas acompasadas con ritmos y latidos, con suspiros y añoranzas, con ilusiones y devociones a eso mismo: a la vida, al entorno, al contorno de los ojos, de los labios, de los árboles crecientes en el llano horizonte o al mar embravecido (que de espuma teje encajes blanquecinos y borda de hilos verdes el tiempo, la misma mar y el cielo).

Cuanto miro, cuanto veo, cuanto observo…: diagramas de luces y colores, de sombras y luminiscencias, de sentimientos, de emociones y pasiones…, son sueños de mí mismo. Ni siquiera un soñar despierto. Si quisiera, un dormir continuo que busca florecer amaneciendo. 

Y, entre tanto, respiro, suspiro, entiendo, pregunto, me pierdo, me encuentro… Sin lamentos…, alguno escondido. Sin llantos…, alguno vertido. Con encanto…, muchas risas y destellos. Entreabiertos los ojos, un mirar perdido al horizonte. Vivir fluido. Vivir latiendo…, eso intento. Y estrellas en mi cielo de continuo.

Miradas a las flores, a la amada, a los hijos, a la inercia y la sinergia de la vida, al tempestuoso acorde mesurado o desbordado del acontecer más cotidiano o del vivir más sereno, más fugaz, más sincero… O al misterio más profundo que rubrica cada instante en el que vivir sea un intento por permanecer despierto, por conquistar la cordura más incierta o la locura más fresca. 

¿Yo cuerdo?. Ni lo intento. ¿Yo loco?. Me contento con hablar el lenguaje del silencio, rasgar velos (en mis sueños de despierto dormido o de dormido despierto o de aprendiz de viviente caminante bajo el cielo). Finalmente loco cuerdo, cuerdo loco, poco a poco más sereno. Solo soy, bajo el cielo, una sombra buscando erguirse, un erguido acariciando el suelo.
Aspirante caminante a levantar el vuelo que, por perderse en el camino y sin perderse, resolvió el misterio:

Todo cuanto veo soy Yo Mismo. Soy siendo lo que observo. Ello soy. Yo soy ello. Y tú mismo.









viernes, 29 de septiembre de 2017

TOCAR LA LUZ




Tocar la Luz…., rozarla aunque fuera con la punta de los dedos. A orillas de la vida la Luz nos llega. Y nosotros, como ciegos del alma aferrados al  balcón del mundo, alargamos la mano para tocarla, ignorantes de la realidad más suprema: Somos Ella. Somos luz vibrante, circundante, absoluta y plena. 

Desde lo más intimo a lo más gigante. Desde el exterior más inconmensurable al interior más profundo, somos Luz, la Luz Somos. Y no hay realidad que pueda negarlo, ni camino que pueda torcerse invocando ese principio, ni tez oscurecida por la sombra que no brille ante el más mínimo resplandor.

Tocar la Luz. Levantar el brazo buscando que la punta de los dedos pueda rozar un rayo. Y que ese rayo socave el alma y, como Luz que es Fuego, encienda el corazón del hombre y el corazón del mundo.

Tocar la Luz.Y, al tocarla, sentirla dentro…, donde siempre ha estado. Donde anida. Donde vive. De donde es. De donde somos. 

Corazón de Luz. Corazón de Fuego. Luz en el corazón. Lo que Somos. Luz. Solo Luz.





viernes, 24 de marzo de 2017

VIAJAR





Me marché sin irme.
Sin ir ya estuve.
En todas partes habitando.
Y un pensamiento:
Es mi casa sin serlo.

Fuentes de las que brotan estrellas, 
y atardeceres,
niños,
sonrisas
y a veces pobreza que es riqueza,
en todo continente.

Por dentro y por fuera
somos lo mismo.
No hay duda en ello,
sino certeza.

Regresé sin haberme ido.
Viajé hasta allí porque nunca estuve.
Pero volvía porque mi alma le pertenece,
pues no soy de donde he nacido.
Durmiente viajante
que crece con lo diferente.

Lugares que en mi quedaron,
a los que pertenezco,
que me pertenecen,
que en mi habitan.
Y en ellos valgo lo que todo vale:
Lo intangible,
lo vivido,
lo libre y amarrado por el firme lazo del amor,
no del olvido.

Caminos,
montañas,
prados,
hasta selvas y desiertos,
bosques y ciudades,
cielos.
Y gente bajo el cielo.
Aunque no gente sino hermanos,
mas no hermanos: yo mismo.
Mas no cielos: espacios desde donde la luz nos habla.

El mundo,
mi mundo.
Ellos,
todos,
diferentemente idénticos.
Maravilla de colores en la piel,
en los ojos,
en el alma.
Lo que Somos.





viernes, 24 de febrero de 2017

ADIEMUS





Amaneciendo cantando
Amaneciendo viviendo cantares y amores
Verdor fresco
Rocío bañando de luz diminuta el tiempo
Y piedras que recortan siluetas en el horizonte
Piedras vivas como las formas que progresan con el sol y su luz
Movimiento de seres que no lo son
pero siendo lo que son
Esencias vivas entre la luz y la oscuridad trazando caminos en el vivir

Amaneciendo viviendo
Y viviendo gozando por el mero hecho de existir
Gozo esencial
Amor pleno a la vida
Amor completo de la vida hacia mi
Hacia lo que soy
Hacia lo que creo ser
Hacia lo que pretendo
Hacia el millar de intentos fallidos y algunos logros
Yo soy a fin de cuentas eso

Y en el equilibrio me siento
Y en el equilibrio me mezo
Y Él es yo en todo su esplendor y plenitud
Esencialidad manifiesta
y manifiesta Luz en los pasos dados aún en la oscuridad más intensa
Pues todo es como es todo y como debe ser

Más allá de todo ello solo ello puedo ser
Como ahora
Como siempre
Luz sombreada y sombra amaneciendo
Luz solo Luz