Entradas

SUEÑO DE ÁGUILA

Imagen
Anida un águila en mi corazón que, de vez en vez, se escapa y vuela,
y compite con las cumbres escarpadas, y con las nubes. Que sueña en deslizarse entre los vencejos cuando observa su raudo y multitudinario vuelo.

Es un águila que expande sus alas desde mi pecho y se llena de mí, transformándome, vistiéndome de plumas invisibles que me ayudan a sentirme ingrávido y sereno, al tiempo que me alejo del mundo y lo miro desde las alturas; comprendiendo y sintiéndome más allá de toda historia, de todo llanto, de toda ignorancia, y de cada sueño donde despertar signifique morir.

Son las alas del águila que vive en mí, la de los ojos penetrantes, capaz de distinguir desde el cielo la sombra de la brizna de la misma brizna, el canto de las aves del lamento del viento.

Así me siento: El águila vestido de hombre. El hombre que sueña ser águila.

EL VIEJO DE LA MONTAÑA: AIRE

Imagen
En el atardecer del primer día del nuevo tiempo el Viejo de la Montaña descendió al valle en busca de aire fresco. En la montaña el aire se reseca en exceso pues los tórridos veranos del sur no se alivian en las cumbres. Hubo un tiempo en el que el sabio que todo lo desconocía vivía impasible los cambios atmosféricos. El aire solo era aire para él. Y la brisa tan solo aire fresco. La juventud le permitía vivirlo con la entereza del roble antes de cumplir los cien años. Ahora su caminar se ha vuelto más lento y el tacto del aire sobre su piel un poco más hiriente, pero por dentro se siente intacto.
Al llegar al valle la muchedumbre le esperaba. A la orilla del Río de la Vida ya había llegado la noticia de su descenso. Y toda visita del viejo sabio era bien recibida. En estos últimos tiempos se había vuelto un tanto más retraído, siendo del parecer que todo aprendiz que en verdad quisiera serlo tendría que subir a la montaña para aprender lo que él no podía enseñarle.
Ahora el rumor del a…

SIN PALABRAS

Imagen
Hay un lenguaje que sin palabras habla, silencioso, que se expresa con destellos del alma. Salpicaduras de luz que ni siquiera los ojos perciben, que solo brotan cuando la mente calla. No que duerma sobre el lecho del más profundo sueño, ni que esté quieta y silenciosa. Como no tiene frontera que lo perturbe es difícilmente descriptible y, a cada intento, el cristal se rompe y cuesta componerlo de nuevo. Sin palabras...
La gran paradoja de la Divinidad somos nosotros, nosotros en Ella buscando hablar sin palabras, decirlo todo sin palabras, sin mover los labios, sin agitar los pensamientos, sin siquiera extender las manos, sin que el brillo de los ojos musite gestos. Pero sucede. Lo vemos y lo sentimos, lo oímos sin oírlo. Lo sabemos desde nos. Y sucede.
Gracias, porque me recuerdas que no debo dejarme mecer por el sueño que significa caminar sobre este mundo. Porque me recuerdas que ni aún en mis sueños alados estoy despierto. Y el brote de luz que significan mis latidos escritos no es…

RECUERDOS

Imagen
He intentado hacerlo. Escribir y describir experiencias cotidianas o alucinantes de tiempos simultáneos o de encrucijadas temporales en los que diversos caminos temporales convergen y comparten instantes.
He intentado describir recuerdos ajenos pero propios, de vivencias no tenidas pero tenidas, con encuentros y momentos compartidos pero no vividos…, sin que suponga un galimatías de contradicciones o paradojas difícilmente conciliables. 
Finalmente me dejo seducir por esta forma escrita sugerente, divergente del lenguaje lineal de la mente más ortodoxa que intenta definir lo vivenciable en vez de simplemente vivenciarlo.
¿Entiendes que el tiempo no es único ni exclusivo sino personal aunque compartido, pero extremadamente personal y extremadamente compartido?. ¿Una suerte de consenso de taquiones fluyendo en múltiples direcciones que convergen en un camino aparentemente coherente?. Pero no en un solo camino. Tiempos, nos manifestamos en tiempos diferentes, circulares formas de expresión …

DEL OBSERVADOR SINTIENTE Y DE LO OBSERVADO SENTIDO

Imagen
Miradas a la vida, a mi vida, a lo que hago, a lo que nunca hice, a lo que haga quizá algún día…
Miradas acompasadas con ritmos y latidos, con suspiros y añoranzas, con ilusiones y devociones a eso mismo: a la vida, al entorno, al contorno de los ojos, de los labios, de los árboles crecientes en el llano horizonte o al mar embravecido (que de espuma teje encajes blanquecinos y borda de hilos verdes el tiempo, la misma mar y el cielo).
Cuanto miro, cuanto veo, cuanto observo…: diagramas de luces y colores, de sombras y luminiscencias, de sentimientos, de emociones y pasiones…, son sueños de mí mismo. Ni siquiera un soñar despierto. Si quisiera, un dormir continuo que busca florecer amaneciendo. 
Y, entre tanto, respiro, suspiro, entiendo, pregunto, me pierdo, me encuentro… Sin lamentos…, alguno escondido. Sin llantos…, alguno vertido. Con encanto…, muchas risas y destellos. Entreabiertos los ojos, un mirar perdido al horizonte. Vivir fluido. Vivir latiendo…, eso intento. Y estrellas en mi…

TOCAR LA LUZ

Imagen
Tocar la Luz…., rozarla aunque fuera con la punta de los dedos. A orillas de la vida la Luz nos llega. Y nosotros, como ciegos del alma aferrados al  balcón del mundo, alargamos la mano para tocarla, ignorantes de la realidad más suprema: Somos Ella. Somos luz vibrante, circundante, absoluta y plena. 
Desde lo más intimo a lo más gigante. Desde el exterior más inconmensurable al interior más profundo, somos Luz, la Luz Somos. Y no hay realidad que pueda negarlo, ni camino que pueda torcerse invocando ese principio, ni tez oscurecida por la sombra que no brille ante el más mínimo resplandor.
Tocar la Luz. Levantar el brazo buscando que la punta de los dedos pueda rozar un rayo. Y que ese rayo socave el alma y, como Luz que es Fuego, encienda el corazón del hombre y el corazón del mundo.
Tocar la Luz.Y, al tocarla, sentirla dentro…, donde siempre ha estado. Donde anida. Donde vive. De donde es. De donde somos. 
Corazón de Luz. Corazón de Fuego. Luz en el corazón. Lo que Somos. Luz. Solo Luz…

VIAJAR

Imagen
Me marché sin irme. Sin ir ya estuve. En todas partes habitando. Y un pensamiento: Es mi casa sin serlo.
Fuentes de las que brotan estrellas,  y atardeceres, niños, sonrisas y a veces pobreza que es riqueza, en todo continente.
Por dentro y por fuera somos lo mismo. No hay duda en ello, sino certeza.
Regresé sin haberme ido. Viajé hasta allí porque nunca estuve. Pero volvía porque mi alma le pertenece, pues no soy de donde he nacido. Durmiente viajante que crece con lo diferente.
Lugares que en mi quedaron, a los que pertenezco, que me pertenecen, que en mi habitan. Y en ellos valgo lo que todo vale: Lo intangible, lo vivido,

ADIEMUS

Imagen
Amaneciendo cantando
Amaneciendo viviendo cantares y amores
Verdor fresco
Rocío bañando de luz diminuta el tiempo
Y piedras que recortan siluetas en el horizonte
Piedras vivas como las formas que progresan con el sol y su luz
Movimiento de seres que no lo son
pero siendo lo que son
Esencias vivas entre la luz y la oscuridad trazando caminos en el vivir

Amaneciendo viviendo
Y viviendo gozando por el mero hecho de existir
Gozo esencial
Amor pleno a la vida
Amor completo de la vida hacia mi
Hacia lo que soy
Hacia lo que creo ser
Hacia lo que pretendo
Hacia el millar de intentos fallidos y algunos logros
Yo soy a fin de cuentas eso

Y en el equilibrio me siento
Y en el equilibrio me mezo
Y Él es yo en todo su esplendor y plenitud
Esencialidad manifiesta
y manifiesta Luz en los pasos dados aún en la oscuridad más intensa
Pues todo es como es todo y como debe ser

Más allá de todo ello solo ello puedo ser
Como ahora
Como siempre
Luz sombreada y sombra amaneciendo
Luz solo Luz







TAN ADENTRO...

Imagen
Siempre miré al cielo
y mirando al cielo aprendí a mirar dentro.
Tan adentro como dentro de los espacios infinitos.
Interiores en el interior
y cubículos sombreados.
Estancias repletas de soles y nebulas.
Y pasadizos sin tiempo
para sin tiempo encontrarme.

Mirando al cielo aprendí a mirar dentro
atesorando imágenes más allá de la retina
donde empiezan las preguntas
y no están las respuestas.
Imágenes como luces que llenan los vacíos
y vacían lo que está lleno.

Ladrón de horas a la noche
cada noche de cada día
cada día de cada palmo de la vida
de mi vida.
Buscando el día
y en el día abrir los ojos
en la noche.
Eso he sido.

Oteador de horizontes planos
construidos de cornisas escarpadas
de rectas curvas silenciadas
de abruptos corazones.
Templado sin arrogancia
esbeltez de miras
y caminos deambulados de la mano del destino
sin destino
sin camino
nunca asido de la mano
Eso he sido.

Siempre miré al cielo
Y mirando al cielo aprendí a mirarme dentro.
Tan adentro…





ELLOS

Imagen
Hay amigos que no son de este mundo,
hermanos que cruzaron los espacios sin moverse,
como si surcaran mares sin tiempo
y sin tiempo a mi llegaran.

Hay amigos que son hermanos,
hermanos que son Maestros,
Maestros que acompasan ritmos de Luz,
sus ritmos,
con los míos
sin duda más lentos y torpes.

Ellos son Ellos,
silentes voces que traen ecos de lo que sé pero he olvidado.
Son cognoscibles
pero no conocidos.
Son insondables
pero se dejan sondear.
Ellos son no espíritus viajeros,
sino guías de espíritus viajeros.
Viajeros, en todo caso, de la conciencia.
Alentadores,
despertadores que miran sin mirar
y ven donde no veo.
Por eso hablan sin voz.

Levantan el vuelo para que yo vuele,
pero difícilmente pisan el suelo
pues están tan lejos…,
aunque tan cerca de la experiencia de Vivir.
Pero no de viviente caminante pisando piedras,
sino de viviente gravitante
como alado mercuriano.

Hay amigos que no son de este mundo,
hermanos que desnudos de cuerpo sufriente
alimentan almas,
despiertan cora…

UN TIGRE ESCRIBIENDO POESÍA

Imagen
Soy un tigre que escribe poesía
Un lobo que teje versos
Un águila que mira lejos para ver cerca
Un oso sobre la roca dando vida a las palabras

Mar salpicando la orilla
Viento susurrando llantos y cantares entre las ramas
Atardeceres rotos por nubes violetas
y lluvia dejándose acariciar por miradas y sonrisas

Soy un tigre abrazado a un león
y un águila acunando a un gorrión
El puma reinando en la montaña
y el lobo aullando a la luna y al sol

Trigo en la pradera
Amapolas y vinagretas
Tiempo huido que no perdido
y aroma a romero entre los dedos
Tomillo, hierbabuena y girasoles
Luz contenida en gotas de rocío
y el rocío
La frescura de la mañana

Soy el tigre acariciando la primera luz del día
y el lobo oteando el horizonte
Un águila volando tan alto como la vida
y el oso al abrigo de la cueva
Y sobre todo soy el águila y el lobo negro
para volar con los ángeles y caminar entre los hombres











LA PLACIDEZ DEL TIGRE

Imagen
El tigre relajado parece un gato.
Y el lobo un lindo perrito.
Un gorrión semeja el águila cuando duerme.
Y el oso, en su reposo, un koala adormecido.

Como el volcán silente.
Como el arrullo del agua.
Como la mar en calma y la duna.
Como la nube silenciosa.
Como el aire trayendo aromas.
Como un despertar y el rocío.
Como la hierba y el paso del tiempo.
Así es el hombre pacífico.

Es el silencio lo que define a la voz.
La armonía lo que define al canto,
el murmullo del agua al arroyo,
el paso del tiempo sin tiempo a la duna,
el aleteo al pájaro,
el susurro entre las ramas al viento,
la mirada al que mira,
el beso a la amada.

No confundas pues al hombre pacífico con el hombre débil.
Se conmueve con el trino de los pájaros.
Se deja acariciar por la brisa.
Oye versos en el viento.
Es sensible a la vida.
Pero soporta el peso de la roca,
el embate de las olas
y la áspera caricia de la arena,
en silencio.

Cuando el tigre duerme él está despierto.
Cuando es el lobo quien descansa él está despierto.
Cuando duerme e…

A UNA MISMA VEZ

Imagen
Cuántas cosas soy a una misma vez. Cuántos elementos o fragmentos, pensamientos, sentimientos, ornamentos de momentos de intentos fraudulentos (o sinceros alzamientos) ante el miedo o el talento, sin aliento, de los locos descontentos que no encuentran alimento para la psique, el pensamiento, un mundo en crecimiento (como crecen los fragmentos de cristales rotos por lobos cruentos que no aúllan, porque las oscuridades del alma les pertenece).
Cuántas cosas soy, sin serlo, a una misma vez: El llanto y el canto, el tenor y la campana, el cuenco cantor y la guitarra, los dedos del pianista y el propio piano, la cuerda tensada y el artista, lo mejor de un momento y el propio momento, la luz a simple vista y el Sol radiante hacia dentro.

Siendo todo no soy ello. Si no soy lo que comprendo, ni comprendo lo que soy, cómo armar un pensamiento de contento, sin lamento, sin fragmentos, ni elementos, ni ornamentos de momentos tan intensos como el viento distanciado de su propio lamento (lo arra…

SIN TIEMPO

Imagen
Es la mente la que me aleja, la que no me deja viajar no ya de mundo en mundo, sino de tiempo en tiempo. Y en el tiempo reconocer que solo he cambiado de estancia corporal, porque soy el mismo…, aunque transmigrando. Y transmigrar no es mas que una ilusión, fracción de una única existencia.

Complicado explicar es lo inabarcable por una mente no sideral, humana a ras del suelo aunque roce las estrellas, pues el tiempo es el tiempo y genera distorsiones perceptivas en la mente y en la propia materia. Puesto que el universo es mente y la materia es mente a un nivel diferente.

Podemos vestirlo de pasado, de presente y de futuro pero, más allá de esto, son tiempos que, adornados por líneas rectas (que son curvas), trazan elipses que se cruzan y entremezclan y, de vez en vez, crean la ilusión compartida de vivir tiempos simultáneos.

Ardua labor describir instantes donde rozo lo que temporalmente me trasciende. Al margen del tiempo toda temporalidad no es descriptible, pero incluido en él…

HACIA DÓNDE MIRO

Imagen
A dónde miramos cuando miramos al pasado. Hacia dónde miramos.

No es el tiempo lo que nos separa de la obra de nuestros ancestros, ni siquiera de nuestros ancestros, pues el tiempo no es mas que un amasijo de recuerdos que volaron con el viento y la memoria se perdió con ellos.

No es el tiempo lo que me separa de los antiguos constructores, de los magos, de los templos y sacerdotes, del consejo reunido en círculo bajo una bóveda que simulaba el cielo.

No es el tiempo el culpable del olvido, ni siquiera el culpable de las fisuras de la vida (del rostro de la vejez) y del espacio recorrido entre tiempos.

No es el tiempo el responsable pero…, ¿hacia dónde miro cuando miro al pasado?. ¿Hacia dónde miro cuando poso mis manos sobre piedras que nunca fueron vistas como piedras?. Sostenedoras del cielo,  ortostatos que sostienen las estrellas. Y el cielo construido como piedras gravitantes.

Hacia dónde miro cuando mirar, y tocar, y soñar despierto con el pasado, hace presente el tiempo trans…

EL VIEJO DE LA MONTAÑA: SIRIO

Imagen
El Viejo de la Montaña contemplaba las estrellas. Su costumbre era hacerlo tras la caída del Sol, cuando este huye tras el horizonte y el paño de oscuridad acaricia el cielo. A la hora mágica, el momento crucial en el que la noche cae sobre la mente y esta se aquieta.

Y al hacerlo las estrellas se movían. Tras la caída del Sol, este penetra en el corazón del hombre y la oscuridad del cielo es la templanza del alma. Y el alma templada brota a borbotones por los ojos. El cuerpo de luz resplandece como a ninguna otra hora. Y las estrellas se mueven. No todas, pero se mueven. Cruzan el cielo y responden al pensamiento. Y entonces las grandes preguntas acuden a él.

Bajo las estrellas el Viejo solo es un sueño que se sueña a sí mismo y que despierta en cada una de ellas. Abre los ojos y despierta hacia dentro, porque hacia fuera solo se puede dormir.

Una noche, mirándolas, el Viejo de la Montaña se preguntó a sí mismo: ¿De dónde vengo?. ¿Qué estrella es mi cuna, la cuna de mi alma?. ¿Dón…