Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 28 de mayo de 2010

CUANDO SOY




Cuando la parte de mí que cree Ser escudriña en lo más profundo de sí, descubre que no es lo que cree, que ni siquiera cree en lo que es. Y entonces encuentra el Yo Soy.

Y cuando Soy miro hacia arriba, desde la profundidad de mi no ser, y descubro un maravilloso cielo lleno de Amor y de Conciencia. Y, desde ese momento, Comprendo y siento al alcance de mi mano la eternidad de un segundo, lo pasajero de una vida, la pequeñez de las estrellas...

Y cuanto más pequeño me siento más me acerco al Origen, al centro de lo que Soy desde la noche de mis días. Es entonces que le digo al no ser de mi conciencia:



En cada momento de tu vida, según la necesidad del momento, dite a ti mismo desde la periferia a lo más profundo de ti:

Yo soy el centro de gravedad de la vida.
Yo soy todo lo que me contiene, y lo contenido.
Yo soy el Todo, y cada una de las partes.
Yo soy el camino sin camino.
Yo soy lo inmutable, y lo eterno.
Yo soy el canto del pájaro, y el susurro del viento.
Yo soy el llanto, y la alegría.
Desde lo grande a lo pequeño estoy Siendo.
Desde lo grande a lo pequeño Yo Soy.

COSMOFORMADO



Cuando doy un paso todo el Universo camina conmigo.
Cuando me detengo todo el Universo se para conmigo.

Es así como me siento: Integrado. Unido. Cosmoformado.

Cuando respiro el Universo hincha y vacía sus pulmones con los míos. Late mi corazoón al tiempo que el suyo. Corre la sangre por mis venas a semejanza de la energía cósmica que mantiene vivo al Universo.

Es así como me siento: Palpitante. Vivo. Cosmoformado.


viernes, 21 de mayo de 2010

POR ESOS CAMINOS DE DIOS



En algún lugar de la meseta tibetana, camino de unos glaciares, se ve mucho pero se respira poco. Quién sabe dónde estábamos en el momento que recoge la fotografía. Desde luego que en el techo del mundo y en el inicio del cielo. ¿Pero dónde?. ¿A dónde nos dirigían nuestros pasos, tan lejos como estábamos del lugar que nos vio nacer?.
¿Cómo andar un camino desconocido?.
¿Cómo no perderse entre la arena, entre las preguntas y las búsquedas, aunque sigas el curso del río y el brillo de los lagos esmeralda?.
Por esos caminos de Dios la inquietud se convierte en curiosidad, y la diferencia idiomática en comunicación entre diferentes iguales a un nivel tan solo imaginable.

Sin embargo, tienes que hacer el camino. No puedes negarte a ello. No debes negarte a ello. Pero has de elegir el camino correcto. Y el camino correcto solo se distingue viendo claro, desarrollando la mirada cristalina, la que es capaz de ver en el interior y prever el resultado.
¿Pero cuántos de nosotros ha desarrollado esa visión?. Seguramente muchos entre los que no me cuento. Por eso el camino no es mas que el resultado de la exploración de los caminos.

Si alguien te dice que el camino recto es el más corto, te lo dice alguien que tiene prisa por llegar a la meta.
Si alguien te dice que el sinuoso es mejor, te lo dice alguien que aún no dio con el camino.
En definitiva cada uno tiene su camino, lo que ocurre es que llegados a cierto nivel los caminos son iguales y las verdades que se descubren son “universales”. Y la tolerancia, el respeto, el amor a la verdad, al conocimiento, a la libertad, al prójimo, a la vida..., se convierten en argumentos comunes.

Así que hay que andar esos caminos de Dios. Pero sin creer que el camino es el fin en sí mismo.
El camino puede ser el fin en sí mismo, pero no es la finalidad. El camino es un instrumento cuya función no es otra que facilitarte llegar al final... del camino. Pero si crees que el camino es el objetivo, o que la técnica es el fin en si mismo, darás vueltas en círculos alrededor de la búsqueda quizá, incluso, creyendo que la búsqueda ha concluido. Atención, porque la búsqueda no concluye.

Una parte importante del sentido de la búsqueda está en la propia búsqueda, incluso en el camino. Pero amigo, no confundas el camino con el sentido. Ni el sentido con el final del camino.
Una piedra es una piedra. Como una roca es una roca. De la piedra a la roca y de la roca a la montaña, hay una gran diferencia. No confundas la primera con la segunda, ni la segunda con la tercera, ni a esta con la piedra.
Haz el camino. Pero no olvides que nadie camina sentado.

ALCIONE (V)



La respuesta no se hizo esperar. Pronto los flujos de tiempo se vieron afectados. Nunca antes nos atrevimos a poner nuestros sistemas al límite. Nuestras naves eran capaces de doblegar  estos flujos, rizándolos, para contener energía potencial y desplegarla posteriormente. Pero nunca antes nos atrevimos a desplazarnos linealmente en paradojas temporales que finalmente nunca sabes en qué punto del espacio-tiempo te van a situar. Pero tuvimos que hacerlo.

Así las cosas, para nosotros llegar inicialmente a la Tierra no fue mas que fruto de una paradoja, una posibilidad cierta del universo y del tiempo sujeta al azar, o quizá a la existencia de ciclos en los bucles temporales sujetos a ritmos excesivamente amplios e impredecibles. Pero nuestra llegada es una consecuencia de esto.

Para entonces la confrontación ya se había producido, y el choque de civilizaciones era una realidad ya lejana. Lo cierto es que la Gran Alianza tuvo que decidir entre mantenerse al margen y dejar hacer, o hacer valer su propia autoridad y su sentido del equilibrio, de lo que ha de ser el equilibrio en el Universo. Por eso la Gran Civilización Madre de Sirio fue la valedora de los principios que rigen nuestro comportamiento en diversos ámbitos, y a la voz de Alcione se unió sin duda alguna (pues fue Alcione quien dio la voz de alerta).
En cualquier caso, la degeneración del espacio-tiempo no ha cesado desde entonces, y los ciclos se han vuelto extremadamente amplios e impredecibles en el universo de tres dimensiones.

Nosotros, como habitantes de la cuarta y de la quinta dimensión, tenemos perspectivas y experiencias diferentes, y nos afecta por tanto de manera diferente y, así, nos hemos visto arrastrados en una dinámica temporal que intentamos desacelerar y abortar posteriormente desde entonces.
En nuestros vehículos dimensionales podemos curvar el tiempo hasta el límite de su propia compresión, pero las paradojas se suceden de manera aleatoria e impredecible. Calcular todo esto, y prever su desenvolvimiento exponencial no es fácil, pero estamos en ello.

Lo cierto es que la confrontación no ha terminado, continúa.

EL GUERRERO DE LA LUZ: LA MISIÓN



Cuando el guerrero de la Luz desfallece siempre tiene alguien a su lado que le ayuda a levantarse. Aunque combate en la soledad su lucha es la lucha de muchos, y el sudor de su frente y la sangre derramada es de cada uno de todos.
Cuando levanta su brazo es como si todos los brazos se alzaran, y atemorizaran al mismo enemigo. Y cuando lo mira fijamente es como si todos lo miraran.

El guerrero de la Luz es un hombre o una mujer libre que libremente se enfrenta a la oscuridad. Es libre, pero completamente responsable y comprometido. Su compromiso es su libertad. Su compromiso le hace libre.

Cuando camina el suelo tiembla bajo sus pies, y el firmamento sonríe, y los ríos discurren caudalosos camino del mar. Porque su misión no es otra que permitir que todo fluya. Y además no teme porque, si teme, la más importante batalla está perdida.

domingo, 16 de mayo de 2010

NO HAY ENEMIGO




No hay enemigo. No hay “el otro”. No hay distinción entre los hombres.

No somos de donde nacemos, sino de donde nuestro corazón echa raíces. Y si nuestro corazón echa raíces en el mundo, ¿acaso estos niños no son nuestros niños?.

¿Por qué dejar que alimenten el mito del contrario, del que se opone a ti, del que viene de fuera y puede quitarte un pedazo de lo que es tuyo, del que te quita el lugar, el trabajo y el agua?.

La sinfonía de la sonrisa todos sabemos tocarla, es la que más fácilmente se interpreta, todos la entienden y a todos llega.

Sonreír es gratis.

Abrir los brazos es gratis.

Estrechar las manos es gratis.


Por un mundo grande y unido.

Por hombres y mujeres grandes, y unidos.

Por niños del mundo sanos y salvos, y unidos.


Por el clamor de la belleza.

Por la belleza de la alegría.

Por el triunfo de la felicidad.


Por un mundo mejor, sin exclusiones, donde todos y todas cabemos, donde todo niño es hijo de la vida y de la esperanza.


Por la llegada de un nuevo tiempo.

Por ser verdaderamente humanos y libres.



viernes, 14 de mayo de 2010

REFLEXIONES SOBRE EL FENÓMENO OVNI (III)



Los ovnis juegan a esquivar miradas, y nosotros a perseguirlos. Desde que uno tiene la primera certeza incierta sobre ellos hasta que toma conciencia de lo alejado que está de todo planteamiento simplista puede transcurrir un tiempo. Sí, ellos existen, son absolutamente reales, nos observan y nos ignoran, nos contemplan e interactúan con nosotros, son la misma contradicción disfrazada de sentido y al tiempo la lógica aplastante de una realidad incomprensible.

Decir que se han vertido millones de palabras sobre ellos no es ni una exageración ni una metáfora, es la desbordante realidad de los hechos. Sin embargo, después de tanto tiempo han conseguido mantener la equidistancia suficiente y necesaria para que no estemos seguros de casi nada de lo que pueda tener que ver con ellos.
Por eso son para mí los desconocidos insondables.

Al contemplar el cielo, al escrutar entre las estrellas y las nubes, buscándolos, deseando que estén ahí, asaltan las dudas y las certezas. Nunca un caso suficientemente revelador ha dejado todos los cabos atados y bien atados. Nunca un contactado ha sido el íntegro representante del más escrupuloso equilibrio ante su experiencia. Pero caso de tratarse de un hecho real ¿cómo mantener la equidistancia y el equilibrio ante algo fantástico y revelador que podría suponer una de las experiencias de mayor calado para el propio protagonista y para la humanidad en su conjunto?.

Si el fenómeno es escapista hasta la médula puede obedecer a varias razones, una de ellas sería que no quiere ser verdaderamente identificado. Lo que vendría a suponer que mantener la incógnita de su personalidad les ayudaría a desarrollar el propósito de su permanencia entre nosotros. ¿Y qué puede esto significar?. Puede significar, cuando menos, operar con mayor libertad y descontrol, y evitar que potencialmente pudiéramos poner freno a su actividad, pues en líneas generales el secretismo contribuye a mantener el status quo de quien mantiene una posición preponderante sobre otro.

¿Podría ser escapista porque rehuye todo contacto con el ser humano?. Sabemos que en la inmediatez de muchos encuentros no es así, pues el fenómeno actúa sobre los individuos, y de particular manera en los encuentros cercanos de tercer tipo. Aunque en otras ocasiones se evita el contacto. Sin embargo, desde el punto de vista de los testigos parece declaradamente cierto que los encuentros con humanoides transmiten la certeza de tratarse de encuentros con seres extraterrestres. Luego entonces, amén de todo lo que no es necesario detallar, al fenómeno no es que le de igual es que escenifica, suponemos de manera no intencional, su naturaleza extraterrestre. ¿O es intencional?. ¿Y si fuera así, qué deberíamos pensar?.

Lo cierto es que el fenómeno ovni es un fenómeno de anticipación, nos obliga a poner en marcha la imaginación para tratar de deducir el origen de su comportamiento y la tecnología que lo avala. Y además va muy por delante de los avances de la aviación. Los ovnis exhibieron sus formas aerodinámicas ya en tiempos donde volar suponía una infracción de la cordura y la aerodinámica un sueño inalcanzable. Eludieron a los radares desde décadas antes que sobreviniera la primera generación de aviones invisibles puestos a prueba en la primera guerra del Golfo. Desarrollan movimientos imposibles y se mueven sin ruido. En definitiva, a veces creo que han sido la fuente en que se han inspirado muchos de los avances de la aeronáutica civil y militar. ¿Descabellado?. En absoluto.
Y además, pensar en ellos siempre supone un estímulo.

Hubo en tiempo en que el pensamiento de moda entre los investigadores que querían revestirse de un cierto cariz de respetabilidad era declarar que los ovnis básicamente no existían, que básicamente no eran más que extrañas aberraciones de la naturaleza provocadas por fallas geológicas y alteraciones del campo magnético que, incluso en ocasiones, podían llegar a estimular el área visual del cerebro y provocar alucinaciones. Y el rayo en bola, además, como explicación atmosférica, se convirtió en uno de los recursos más usados.
Esta fue la fase siguiente a la previa, a la certeza absoluta de la veracidad de la hipótesis extraterrestre.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LUGARES DE PODER



Desde la antigüedad el hombre ha sabido reconocer aquellos lugares en los que un principio desconocido pero intuido, venerado y altamente benefactor, de una forma más pura o libre se expresaba. Aquellos lugares de poder tuvieron su momento álgido, un momento en el que el hombre convivía con un entorno mágico y existencial en el que todo tenía un sentido, y cada sentido formaba parte de la esfera íntima y espiritual del mismo hombre.

En aquellos lugares, en los que la energía se expresaba y movía con la cualidad de modificar a los individuos, propiciando estados de la mente o más internamente de la propia conciencia, fueron levantados templos y monolitos, cajas de resonancia, antenas o acumuladores de esa energía. Y allí los hombres sabios, los sacerdotes, los mediadores entre el mundo de lo invisible y el de los mortales, realizaban sus ritos como fórmulas para atrapar en el momento la expresión más sutil de esa energía, y transmitirla o atesorarla para incrementar el conocimiento, paliar el dolor, o intensificar su conexión con el mundo espiritual.

Así, como una red de redes, estos lugares están repartidos por todo el mundo, tienen una influencia general y reconocida por una inmensa mayoría de individuos que, más o menos conscientemente, los perciben y aceptan como tales; sin olvidar aquellos lugares extraordinariamente personales que parecen estar diseñados para ti, con los que conectas personal e individualmente: son tus lugares de poder, y ahí te limpias, acumulas energía, te sanas, y expandes la conciencia.

Son lugares todos donde el hombre adquiere una dimensión diferente y, aunque muchos de ellos están ligados a una creencia, la verdad es que esta no forma mas que parte de su contexto histórico y circunstancial, ya que el efecto que provoca está más allá de tu propio sistema de creencias; lo que ocurre es que se deja interpretar, pero el efecto espiritual trasciende todo contexto y llega al hombre por vía directa.

He tenido la suerte, en la mutua compañía de mi pareja, de visitar muchos de estos lugares, conscientes de lo que en un tiempo supusieron. Muchos de ellos continúan "vivos", activos. Otros duermen un largo sueño provocado por la inactividad de la conciencia que ya no se aplica al visitarlos, aunque algo queda y se nota. A otros se les puede despertar.

Estos lugares de poder fundamentan su influencia en corrientes que se alimentan desde el centro de la Tierra, y tienen su homónimo literalmente a veces en sus antípodas. A modo de vórtices, en absoluto estáticos por necesidad en su emplazamiento, en ocasiones se desplazan un máximo de unos centenares de metros, lo que está condicionado por factores vinculados a la tectónica del lugar.

Otras veces son redes, líneas que, a modo de un entramado complejo y multidireccional, tienen un afloramiento a superficie. Esta red es una suerte de urdimbre energética que contiene al planeta, y puede sufrir también variaciones. Básicamente en ellas se fundamenta la alineación de las construcciones megalíticas de la antigüedad. Las construcciones dolménicas venían a propiciar el afloramiento de estás energías, cuando no lo aprovechaban directamente.

Otras veces los vórtices provienen de las alturas, son como extensiones de cúmulos estelares que en algún momento tuvieron una cierta relevancia en la historia antigua de nuestro planeta, y en el establecimiento de la vida y la conciencia en el mismo. Estos afectan a la conciencia de manera muy particular, porque conectan con raíces espirituales de alto poder, y contribuyen al reforzamiento de la conciencia de ser, y al de la memoria primigenia y única. Es quizás el tipo de afloramiento energético que un mayor poder trascendente tiene con respecto al hombre.

De cualquier manera, tanto unos como otros forman parte del cosmos al que el hombre pertenece y por el que vive, y ya sea a uno u otro nivel todos contribuyen al mejoramiento del Ser y al afianzamiento de la verdadera conciencia. Y no debemos olvidar que es de rigor visitarlos al menos con una cierta regularidad, pues nos aportan a un nivel no necesariamente perceptible pero, desde luego, útil y enriquecedor. Contribuyen a equilibrarnos, alimentando energéticamente una parte de nosotros que necesita un flujo preciso y especial. No se trata mas que de los flujos que nos mantienen energéticamente activos en planos superiores o diferentes y que nos ayudan, por demás, a mantener el vínculo con ellos y a recibir su alimento. Un alimento que no debemos dejar de tomar.


martes, 11 de mayo de 2010

MI PROPÓSITO


Esta es una página que define mi experiencia en la vida, es decir, cómo la siento, cómo la veo, cómo la vivo, cómo la interpreto, cómo la expreso, cómo la explico. En definitiva, ya que la vivo y me vive, ya que me expreso en ella y ella se expresa en mí, no hago mas que comunicar y transferir; ser un cauce entre lo que ella me transmite y lo que yo siento que me transmite.

Nada de lo que aquí se expresa tiene la intención de comunicarse como algo incuestionable que no puede ni debe ser contradicho. Sin embargo, en cada momento, en cada palabra, tú sentirás el peso de lo que digo y la energía que contiene, la inquietud que te genera, o la sed que te calma, en qué forma llega a tu interior y qué te hace sentir. Pues solo tú puedes beber tu agua de conocimiento, la que calmará tu sed. Y sólo tú puedes reconocer tu camino y aquello que te hace vibrar por dentro.

La pregunta nace porque existe la inquietud, y la inquietud es el motor de la búsqueda. Todos buscamos en mayor o menor medida. De lo que se trata, en definitiva, es de reconocer la dirección correcta, el camino adecuado que nos conducirá de vuelta a casa, al hogar primigenio del que un día, en algún momento del inicio de este ciclo de vida, en este universo, partimos. Pero todos somos cauce. Todos somos canal, y como tal nos expresamos. Aquello que tengas dentro de ti y sea útil no debes reservártelo, compártelo; es la única ley a la que la Luz se somete, pues es incontenible.
La Luz es la Luz, y no admite discusión ni engaño, y no hay oscuridad que la apague.

En la medida que me leas me conocerás más, sabrás más de mí, de cómo se busca y qué encuentra este viejo espíritu que hoy conoces como Miguel Ángel.
Cuando lanzas una pregunta al Universo todo él se pone en marcha para darte respuesta. Por eso es tan importante no dejar de hacer preguntas. Nunca hay, quizá, para nosotros una última respuesta. Ni una última pregunta que hacer.

Cuando nos movemos en la Luz todo sobra, todo nos parece suficiente, no hay necesidad de nada, sentimos que tenemos lo que debemos, que cualquier cosa es demasiado porque poco ya es mucho. Y es que la Luz, el Conocimiento que la genera, la experiencia de vivirla aunque sea por un instante, te permite sentir que todo lo que en verdad necesitamos y lo que en verdad somos lo tenemos por el mero hecho de existir y estar mínimamente despiertos.
Esta experiencia puede resultarte fugaz, pero es tan clarificadora que su sensación perdura por largo tiempo, por tanto como una vida, y jamás te abandona. Así podrás medir el alcance de tus deseos, de tus miedos, de tus sueños, y hasta dónde debes llegar por conseguirlos, por evitarlos, qué merece la pena hacer por ellos, y qué precio has de pagar por perseguirlos o huir de ellos.
La libertad no se regala se conquista con el conocimiento. La Luz no se da, sino que se recobra.  Somos seres de Luz, que fuimos gestados en la Luz. Solo los grandes maestros, los Señores de la Luz, pueden despertarte súbitamente.

Y ya que nada está sujeto al azar, no es el azar el que te llevó hasta aquí o el que me hizo llegar, bajo esta forma escrita, hasta ti.
Sea como sea, y por el tiempo que sea, gracias por permitir que la Vida siga fluyendo, y que una parte del tiempo que me ha tocado vivir pueda ofrecértelo de esta manera.
Muchas gracias. Bienvenido a mi vida, aunque nunca sepa de ti. Y adelante.

LA NOCHE




La noche es mágica. No hay amante de la verdad, ni buscador entre las sombras, ni inquieto espíritu viajero, que no saboree las largas horas de insomnio, las horas del silencio donde todo ruido perece. Acaso porque somos estrellas y solo brillamos en la oscuridad del cielo, quizá por eso, la noche, y solo la noche, es la dulce consejera de los poetas, de los que ven la vida y sus signos, sus aconteceres, como un lenguaje escrito que puede ser re-escrito, reinterpretado, revivido.
En la noche, en la quietud de la mente despejada (la que no percibe estímulos molestos que distraen la atención) me siento más creativo. Pero hay más: en la noche, pero ya en la madrugada, las mentes ya adormecidas, durmientes, dejan de emitir frecuencias molestas y analíticas, ruidos insonoros que interfieren las conciencias.
Cuando la mente de andar por casa se acalla la comunicación es más fácil, la percepción es más asequible, y las palabras fluyen a través de tus dedos a poco que pares la mente y concentres la atención.

En el principio, cuando era solo, y si acaso, una ligera mota de luz suspendida en la noche cósmica un solo propósito me movía: buscar otros puntos de luz, conciencias primigenias encendidas en tan vasta penumbra.
La noche cósmica. En aquel no entonces todo estaba quieto y en silencio. La comunicación era, a pesar de todo, inexistente. No había experiencia de nada, ni siquiera de vacío, ni tan siquiera de totalidad. La única experiencia no era otra que La Presencia, la sensación plena de ella. Todo-Nada no tenía sentido porque aún no había sentido, tan solo la necesidad de la búsqueda de otras partículas de Luz como un sentimiento necesario, y el recuerdo de la gran esfera de luz, el Gran Sol Central que nos había generado.
Por tres veces, en tres ciclos diferentes, creaciones distintas, oleadas de vida y conciencia distintas.
¡Qué lejos queda todo aquello, y que vivo está en el punto de luz que brilla en mi conciencia!. A la búsqueda, siempre a la búsqueda, en la noche, en cada noche de los días sin luz que nos tocaron vivir, siempre estamos en la búsqueda. Y en cada cosa que hacemos, hagamos lo que hagamos, y aún sin saberlo, no hacemos mas que buscar, y buscarnos.

Vivimos en el atanor donde se forjan los espíritus, donde se da Luz a las conciencias, donde se templan los cuerpos relucientes y cristalinos que servirán de cobijo a los Señores de la Luz en su retorno.
El tiempo de la sombra ha pasado. El tiempo de la Luz regresa.

miércoles, 5 de mayo de 2010

MENUDO TIPO RARO




Un tipo raro. Sí, uno de ellos es un tipo raro. No es difícil adivinar quién de ellos es.
Por norma general tendemos a creer que la normalidad impera en el mundo civilizado, donde todo está bajo control, el mundo en el que vivimos. ¡Pero qué equivocados estamos!. La normalidad no es un estado de cosas. La normalidad es un estado de falta de perspectiva.

Está claro que el que se sale de la norma, en esta foto tomada en Katmandú, es el que está en medio, es decir, yo. Menudo tipo raro. Y eso que ya aquí, en este primer mundo, desarrollado, encantado de conocerse a sí mismo, y opulento incluso en tiempos de crisis, ya me salgo de la norma las más de las veces porque me resulta imposible ponerme un traje, dejar que un pie descanse en mi cuello, o pensar uniformadamente.

Nos falta visión y perspectiva del mundo, de lo diferente, de lo culturalmente lejano, de todo el resto de la humanidad.

Y es que lo diferente une, no aleja. Lo diferente suma, no resta. Lo diferente, en definitiva, enriquece, porque solo en el contraste brillamos.

De todas maneras, y a pesar de todo lo dicho, menudo tipo raro el de en medio.

A RONDA, CIUDAD DE LA LUZ



Hay ciudades que, al atardecer, despiertan, y se enriquecen, y se llenan de luz aun cuando es el momento en el que la luz comienza a irse.

Hay ciudades que, al atardecer, despiertan su verdadera naturaleza y los colores, lejos de apagarse, cobran vida, y sus calles empedradas, y sus jardines, y sus balcones al mundo, se convierten en pasajes recorridos por el tiempo y en ventanas del espíritu.

Esta es Ronda, la más hermosa entre las hermosas, la magia vestida de puentes. Sobre la gran atalaya de la sierra custodia el caudal de Luz que serpentea bajo sus cimientos, siguiendo el cauce del Guadalevín. Es una ciudad de la Luz adormecida y despierta, donde los hijos de la Luz pusieron su esperanza y sus anhelos en un tiempo pasado. Quizá por eso Cayetano, el del Arroyo de Flores, se dejó nacer ahí.

Ronda, la inolvidable. Una vez más regresaré, aunque nunca me he ido.

martes, 4 de mayo de 2010

VISIÓN, EXISTENCIA, REALIDAD




A menudo lo real e imaginario se confunden y, al dirigir nuestra mirada al mundo, no sabemos exactamente qué vemos. Y no solo esto, pues la mayor parte de las veces no vemos;  miramos, pero no vemos.

Una parte importante de la diferencia substancial entre ver y mirar es que lo primero te permite comprender la esencia de lo visto, presenciar su verdadera naturaleza y entenderla, además de situarla en el contexto de tus propias vivencias justo en el lugar que le corresponde. En definitiva, ver es una cualidad de la conciencia. Mirar, sin embargo, es presenciar la superficialidad de un acontecimiento confundiéndola con la naturaleza del mismo. Mirar no es ver porque mirar es una acción y un hecho, no es la cualidad propia de esa acción y de ese hecho. Mirar no es contemplar en el fondo de lo que tienes delante, es conformarte con lo externo y creer que lo externo es lo substancial. Por lo tanto, mirar todos miramos, pero ver no todos vemos.

Lo imaginario y lo real es, las más de las veces, una cuestión de perspectiva. Otras es una cuestión de conocimiento. En ocasiones una cuestión de experiencia, y de dónde pones el foco de tu atención primordial y de tu conciencia.
Por lo general se nos dirá que lo real tiene la cualidad de ser algo que es compartido objetivamente por la generalidad de los seres. Mientras que lo imaginario o no real pertenece a un ámbito restringido y no compartido consensuadamente por el común de los mortales.
Así las cosas lo real lo es por el simple hecho de formar parte extendida de los seres, que comparten una experiencia común o la interpretación de una experiencia común. Sin embargo, es este un concepto erróneo desde la raíz del propio planteamiento, pues la realidad no puede definirse como un estado de cosas que es generalmente aceptado como tal.

Lo que es y no es real ha de definirse por la substancialidad de los fenómenos que conforman la existencia de un individuo. Algo no es real porque tenga identidad física, o porque se haya definido en algún nivel y en el tiempo. Algo es real porque tiene capacidad para modificar el entorno o al observador.
Si algo no tiene capacidad para conmover la dinámica de los acontecimientos y de las mentes que lo contemplan es porque no es real. Así podríamos decir que lo real es aquello que tiene substancialidad propia, y que es capaz de manifestarse de manera independiente en el entorno y que, básicamente, genera efectos en él.
Lo irreal, por el contrario, es aquello sin identidad propia e inexistente sin medio, soporte o capacidad de interactuar. En definitiva, si el observador no existe el objeto no existe.
En el ámbito de lo real el objeto existe aún cuando el observador no exista.

¿Y puede un fenómeno existir sin ser real?.
La existencia es el contexto donde todo fenómeno se manifiesta, real o no. Para que una gota de lluvia se estrelle contra el suelo, el suelo debe existir. Caso contrario, aun cuando la gota tenga una existencia definida y certera, caerá indefinidamente en el tiempo, pero nunca golpeará el suelo. La gota es real, pero la inexistencia del suelo niega el fenómeno que queremos percibir.

Desde otro punto de vista, contemplar cómo el suelo golpea la lluvia implica cambiar el nivel del observador, que ha decidido modificar la perspectiva de lo que acontece. Sin embargo, si el estrellamiento se produce bien poco importa el punto de vista, pues el hecho objetivo del choque de ambos elementos tiene lugar.
En el contexto de lo que estamos hablando, este acontecimiento es real y tiene substancialidad. Sin embargo, las dos perspectivas valoradas no son reales, son perspectivas de un acontecimiento certero, real. Pero no siendo reales existen.

A la hora de valorar lo posible y lo imposible, lo que puede suceder y lo que no puede suceder en nuestro medio, en nuestro universo, en el acontecer de nuestras vidas, tiene una interpretación muy similar, pero con una salvedad extremadamente importante: La cualidad física de nuestras vidas la definen como la sucesión de acontecimientos inmutables en el tiempo, no intercambiables, y sin posibilidad de variables una vez consumados. Sin embargo, podría atreverme a asegurar que este planteamiento está incompleto. Sobre todo porque interactuamos con otros espacios físicos disonantes con respecto del nuestro y que, a veces, interactúan y se imbrican con él aportándole de manera transitoria cualidades extraordinarias. Y quizás muchos de nosotros hemos tenido, en algún momento, fehaciente prueba de ello.

Lo extraordinario forma parte del contexto de lo real y de lo posible, y de lo que existe. En un nivel avanzado de la conciencia esta puede modificar el entorno porque sintoniza con realidades, con espacios, que conviven con nuestro entorno, pero manteniéndose en paralajes diferentes. Algunos de estos espacios tienen comportamientos, dinámicas, diferentes con respecto al nuestro habitual. Habitados por seres físicos, con cualidades físicas diferentes a las nuestras, a veces intervienen en nuestro entorno, mostrando singularidades que para nosotros rozan lo irreal. Sin embargo, existen y son reales.

domingo, 2 de mayo de 2010

LOS PASOS DEL HOMBRE




Tan importante o más que nuestro origen es el lugar hacia el que nos dirigimos. ¿A dónde conducen los pasos del hombre?. Sin conciencia hemos iniciado un camino sin camino. Y no nos preocupa cómo llegaremos a su final.
Sólo hay un camino, y es el de la Conciencia. Sólo hay un final, y es la Conciencia, ser verdaderamente Conscientes y Libres.

Podemos poner mil nombres a ese camino, y llamarlo de mil formas diferentes, para distinguirlo de otros caminos y revestirlo, darle color, forma y motivo. Pero siempre se trata de la Conciencia, de trascender las formas para beber en el fondo, y llegar a la Fuente y al Origen.

Cuida hacia dónde diriges tus pasos, en qué dirección caminas, qué esperas encontrar al final del sendero. Pues el hombre moderno, sin visión de futuro, sólo con la visión de la inmediatez, confunde lo trascendente con lo importante, lo importante con lo fundamental, lo pasajero y fugaz con lo que permanece.

LOS GUARDIANES



A veces nos observan desde el lugar más insospechado, o quizá nos ignoran. Pero ellos están ahí. Custodian los lugares de poder. Son símbolos que representan el lugar donde Cielo y Tierra se unen, y donde el Cielo expresa su poder.

Son los guardianes. Señalan un lugar sagrado. Tienen la mirada de piedra, pero su corazón está vivo.