Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 27 de junio de 2014

ESTRELLAS DE CHARTRES




Camino un camino de estrellas,
de estrellas cubre el rostro sin mirada huidiza
que de frente observa el tiempo sin tiempo que acuna recuerdos borrados.

De estrellas camino un camino,
bajo la montaña,
bajo el templo de luz y de piedra que esconde un laberinto.
Montaña sagrada y mágica,
bosque sagrado,
virgen negra.

Camino descalzo un túnel de estrellas,
útero que me alumbrará.
Camino en la noche que busca la luz del día.
Capas rojas y blancas.
Metales bruñidos,
destellos de un interior que se asoma al mundo 
y al mundo abraza.

Descalzo camino un sueño estrellado.
Misterios y secretos.
Labios sellados.
Noches que caen como hojas secas besadas por el otoño.
Y efímeras luces que alumbran pasadizos y escaleras.
Estrellas que no lo son,
pero estrellas.







viernes, 20 de junio de 2014

SI LA VIDA FUERA UN ALETEO




Si la vida fuera un aleteo,
si subirme pudiera en sus alas
y volar dejarme quisiera
para ver nuevos mundos
y sentir nuevos sueños
y vivir nuevos despertares.

Si la vida fuera un aleteo de colores rosas y azules,
de verde claro y naranjas que anuncian adormeceres y descanso.
Si sus alas fueran alas libres de toda herida. 
Y el canto, y el vuelo,
y el sentir más generoso, 
lenguaje de pájaros que anidan corazones rotos
y los sanan, y los besan, y limpian sus heridas. 
Porque el amor todo lo es y todo lo tiene.

Si la vida fuera un aleteo de suspiros y sonrisas,
de caricias dadas tiernamente 
y miradas furtivas que esconden misterios y despertares.
Me subiría en sus alas y remontaría el vuelo, 
llenaría mi alma de sosiego y mis ojos de luz de estrellas, 
de mares calmas y torrentes silenciosos que braman hacia dentro porque hacia fuera todo es confusión.

Si la vida fuera un aleteo iría a verte ahora mismo al lugar donde te encuentras, 
estés donde estés, 
sea cual sea el color de tu piel, 
y el nácar de tus ojos, 
y la luz que ilumina tu sonrisa. 
Te diría al oído te quiero.
Y te ofrecería mi mano para que juntos levantásemos el vuelo 
y convirtiéramos las distancias en encuentros de almas. 
Y las almas en almas cristalinas que dejan pasar la luz.
Y la luz en su paso amor dado.

Si la vida fuera un aleteo 
y el aleteo una mirada que nada esconde, 
que solo sueña, 
que solo busca encontrarte, me encontrarías.
Y juntos haríamos el camino.
Las flores crecerían a nuestro paso y al paso del amor, 
que es lo que somos, 
lo que soñamos y lo que buscamos: 
Amor…, ternura hecha besos, caricias, 
silencio atronador que te abre los ojos
y una vez abiertos solo amor es lo que ves
porque solo amor es lo que eres.

Si la vida fuera un aleteo te daría mi mano 
y tu ofrecerías la tuya, 
y las manos serían una sola mano, 
un abrazo sin tiempo que une corazones y vidas, y sueños. 
Todos seríamos un mismo aleteo.
Y el aleteo sería un canto.
Y el canto luz de miradas encontradas que comparten un mismo misterio y una misma vida.





viernes, 13 de junio de 2014

AIRE FRESCO




Cuando el aire fresco me baña caricias sutiles besan la piel, labios invisibles, tañido de silencios, miradas hacia dentro, cántico del alma que prende la luz y en la luz me cubre de sonrisas.

Cuando el aire fresco me baña es como agua pura y cristalina, deseos de vivir la vida fluyendo, amando en cada recodo del camino, amando…

Cuando el aire fresco me baña mis pensamientos no se los lleva el viento, se dejan acariciar y se vuelven sutiles, aéreos, amantes de la vida y de la luz que la sustenta. Me alimentan como flores de sabores dulces y melosos, como labios de miel que besan los labios de la vida y al besarlos los alimenta.

Cuando el aire fresco me baña de mí me olvido y me siento atardecer en la mañana, amanecer en la noche, despertar de este sueño que palpita sueños no soñados y vidas no vividas, y amores como desamores, sentidos que no lo tienen y palpitares de corazones rotos. De todo ello me alejo y me dejo besar por el aire fresco.

Cuando el fresco aire me baña soy un suspiro vertido a las estrellas, a la casa de las nubes, a las manos invisibles que sostienen alas y vuelos, y pájaros que nacieron libres y que desde que nacieron desplegaron alas porque caminar no es vuelo.

Cuando el aire fresco me baña sonrío y cierro los ojos, abro los brazos y abrazo a la vida 
y por ella abrazar me dejo. No sonrío sin pausa, no río sin aliento, no lloro ni sollozo, todo es gozo. 

Y el gozo alimento que llega dentro. Y dentro aguarda el mejor momento para darme alas y alzar el vuelo, y ser yo el viento.





viernes, 6 de junio de 2014

DELIRIOS




Delirios lo llaman cuando asomarte puedes a una nueva ventana.

Delirios lo llaman cuando al hacer del tiempo tan sólo un lugar de encuentro de almas, te sientes sin tiempo y sin tiempo te aclamas a ti mismo como hijo de la llama y de la luz, como hijo de estrellas y espacios abiertos.

Podrían llamarlos delirios porque, al romper el más puro conformismo de la razón mal alimentada, transgredes normas y leyes, estructuras óseas hechas para sostenerte pero convertidas en cárceles del más puro pensamiento, sentimiento y acción.

Delirios…, no delirios de grandeza, ni de utopías como mesías que vienen a liberarte de ti mismo o del todo cáustico que se esconde en cada recodo de un mundo que perdió el sentido hace mucho tiempo, sino delirios por delirante, por pérdida del más sentido común, de la realidad, por elevar los pies del suelo y atreverte no ya a reconstruir tu mundo o el mundo, sino a verlo en la dimensión osada y maravillosa.

Me encanta romper cadenas, abandonar senderos y rediles, quitarme el uniforme y tomar el sol sin adormideras que me impidan soñar despierto con los ángeles que lo habitan.

Me encanta sentirme dueño de mi propio cielo y soñar que puedo abandonar el tiempo e irme lejos, muy lejos, tan lejos como ahora mismo y verme no durmiendo, sino dormido y gritándome silencios para que despierte y vuele.

Me encanta vestir horizontes de lunas llenas, de azules y naranjas, de vientos que enrojecen pensamientos hechos nubes y nubes hechas sinfonías de pensamientos que migran de la lógica a la substancia.

Delirios…, no son delirios, sino despertares, cánticos al son de la vida y sonrisas del no tiempo, miradas esquivas de lo que soy a lo que en mi creo ser, complicidades del alma que expanden las alas y en su vuelo pierden el miedo a no regresar.