Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

sábado, 26 de febrero de 2011

PERSPECTIVAS DE UN MUNDO IRREAL (VII) "EL SENTIDO"




Puedes expresarlo como quieras, incluso entenderlo como quieras. Quizá hasta da igual. ¿Quién se acerca a quién?. ¿Es “Él” quien desciende?. ¿Nosotros nos acercamos a “Ello”?.

Hermano que caminas en la vida, no te esfuerces por diseccionar la realidad de tu propia búsqueda al punto de que al final pierdas el sentido de la propia búsqueda. Y te entretengas tanto en entender sus mecanismos que te olvides del objetivo buscado.

Sé Consciente, pero no pienses en ello.











jueves, 17 de febrero de 2011

PERSPECTIVAS DE UN MUNDO IRREAL (VI) "SANTA PRESENCIA"



Existe. Es la santa presencia. La sagrada llama que da vida a las noches y los días del hombre, del inquieto niño que en la Tierra da sus primeros pasos antes de saltar al otro mundo.

Somos árboles que hunden sus raíces en el suelo, y sus ramas en los cielos como raíces que se alimentan del aire y de la luz. Y del suelo se nutren sus sueños más mundanos. Y del cielo se nutren sus más altos ideales.

Y no puedo expresarlo de otra forma: Existe. 
Y porque existe yo existo.







SOMOS EL MAR



¿Qué somos, qué significamos, ante el mar de la vida y de la muerte, de la propia existencia del hombre?. ¿Qué somos ante la magnitud de lo que podemos significar frente a la grandiosidad de lo existente, de aquello que nos abarca y contiene?.
Al mirar la línea del horizonte, donde la mar y el cielo se confunden en la frontera del ser y del no ser, las santas preguntas acuden a mi mente y resuenan como lo vienen haciendo desde el principio de cada uno de mis principios: ¿Quién soy?. ¿De dónde vengo?. ¿Por qué estoy aquí?. ¿Hacia dónde voy?.

Frente al mar, el espejo donde se mira el azul del cielo, el lugar donde las estrellas se posan al alcance de la mano, toda inquietud desaparece, y la mirada se pierde en la lejanía de ti mismo, allá a lo lejos donde su horizonte no es otra cosa que tu propio horizonte. De alguna forma, estar ante el mar es estar ante nosotros mismos.

El mar tiene estados de ánimo, y se expresa en ellos, a la par que suscita estados de ánimo. Y, cuando por él te dejas atrapar, acaricia la conciencia. Como totalidad es un ente único y vivo, un caldo espiritual y primigenio, toda una dimensión que aporta un vehículo para que miles de seres, a todos los niveles, se desenvuelvan. Es pues todo un universo. El agua es capaz de expresar tres estados de la materia diferentes: sólido, líquido y gaseoso. Es decir, material, mental, y espiritual. Así pues, nos representa, nos refleja, es como nosotros.

Caminar por su orilla, es una forma de emular el camino que hacemos en la vida. Siempre caminamos justo en la frontera donde lo que queremos hacer se confunde con lo que debemos hacer, donde lo que es consecuente con la vida en nuestras acciones se confunde con lo que es inconsecuente con la conciencia que tenemos de la propia vida. Vivimos en la orilla. Y la presencia de aquello que llamamos espíritu nos roza suave o levemente, al tiempo que nos retiramos hacia un lugar de nosotros mismos más seguro, donde todo es (o así lo creemos) perdurable y predecible, para volver después a deambular por la frontera.

En el horizonte, la frontera anímica, nos contemplamos en lo que somos, en lo que podríamos haber sido, en lo que queremos ser..., e incluso en nuestros más escondidos anhelos, miedos o esperanzas. En el horizonte es donde el mar y la vida, donde la conciencia de lo celeste y lo que somos, como seres energéticamente activos y humanos, somos. Mirarlo es perdernos en un  lugar sin tiempo que nos lleva directamente a nuestro interior, al punto de encuentro con nosotros mismos.

Energéticamente, los océanos recogen las emociones vertidas por los seres vivos, pero el sustento energético y primordial que permite esto está disminuyendo a pasos agigantados debido al deterioro vital de los mares, todo esto provocado por la agresión constante que le estamos propiciando. Pero verdaderamente, en el origen, el mar viene a representar al agua de vida, al caldo primordial, donde la conciencia de los seres fue gestada, antes del inicio de toda forma de vida autoconsciente y antropomorfa.
Todo esto está ante ti cuando contemplas el mar. Todo esto forma parte del mar. Todo esto forma parte de ti.





sábado, 12 de febrero de 2011

A SOLAS CON EL MAR



Hoy he olido la mar... Caminando por su orilla, pisando su arena, mi mirada se perdió entre conchas nacaradas, y piedras mojadas, y perlas de espuma blanca que encerraban su eternidad en un suspiro porque, en un suspiro, nacían y fenecían ... Y el viento del pasado vino a mí.

Imaginé los antiguos pueblos del mar confeccionando collares tejidos de conchas y corales... Y pensé: “Voy a dejar que el viento del pasado me inunde, y percibir así a los antiguos pueblos que poblaron estas costas, y que con estas aguas vivieron su vida y afrontaron su muerte...

Y, en ese momento, el mar olió a mar profundamente. No olía como cuando la brisa trae su olor hasta tierra adentro, ni como cuando el temporal azota la costa y acaricia el rostro con miríadas de minúsculas gotas... Era un profundo y hermoso olor a mar que nunca antes había percibido, y que penetraba todo mi ser. Era como si el mar me mostrara su esencia más sutil y más profunda.

“Quizá, pensé, en los tiempos lejanos, de los hombres que veneraban a la mar porque la mar todo les daba y todo les quitaba, quizá en aquél tiempo, la mar olía así.”
Y si así hubiera sido, como así creo, vivir en y para la mar debió ser una experiencia maravillosa, porque estaba tremenda y clamorosamente viva.

El mar, la mar..., desde este día, contemplarla, para mí, ya no será lo mismo.




viernes, 11 de febrero de 2011

PERSPECTIVAS DE UN MUNDO IRREAL (V) "LA LUZ"




Y es que la Luz, la esencia de todo poder y de todo saber, la madre de toda búsqueda y de todo encuentro, siempre llega, aún aprovechando el menor resquicio entre la tormenta. Por eso, viajero en este mundo, que las tinieblas no te roben toda esperanza, todo sueño, todo anhelo por ser y sentir, por estar vivo.

La Luz, la gran madre de la que partimos, a la que regresaremos, siempre está presta para auxiliarnos. Y no lo olvides: somos Luz.




viernes, 4 de febrero de 2011

PERSPECTIVAS DE UN MUNDO IRREAL (IV) "LO QUE SOMOS"




Es el pasado y el futuro, la esencia y lo superficial, el corazón y los huesos, el cuerpo y el espíritu... Y en el momento de levantar el vuelo, de expandir las alas del espíritu, de la conciencia sin tiempo, de la chispa de Luz, del pájaro que anida en el corazón… En ese momento, lo de fuera, la estructura más férrea, se diluye para dejar paso a "lo que realmente Es", a lo que realmente somos: espíritus ascendentes que no están solos.