Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 30 de julio de 2010

CASTAÑO SANTO




Un día me acerqué a un viejo y más que centenario castaño. Entre la espesura su tronco destacaba, y sus ramas se extendían en el cielo como si ríos de cristalina luz surgieran de las entrañas de la Tierra y quisieran tocar las estrellas, y alimentarlas, y arrancarles sus secretos.

Al verlo no pude evitar caer sobre mis rodillas. Un anciano y sabio espíritu lo habitaba guardando el secreto de los hermanos del bosque, y de las lágrimas de luz que la luna derrama cuando alcanza su mayor esplendor. En su presencia me sentí como un aprendiz que ha olvidado toda pregunta ante el sabio espíritu del tiempo.
Y sin poder remediarlo lloré amargamente desatando desde mi interior mis mayores penas, y descubriendo mis mayores oscuridades, las que no me dejan seguir adelante como yo quisiera, las que me ciegan y me impiden por momentos reconocer el camino.
Fue entonces que sentí la sonora voz de su silencio, y el hermano árbol, el anciano castaño de viejo y sabio espíritu me preguntó:

“Oh, hermano hombre, el que adorna su alma con las alas del águila, ¿por qué doblegas tu vuelo?, ¿por qué no alzas la mirada y oteas tu horizonte?. ¿Por qué te sientes perdido y olvidas tu origen, y el sentido de tus pasos, y la dirección de tu vida, y la seguridad de tu vuelo?.
Al igual que sufres profundamente sé feliz profundamente; y regálate tu propia libertad, porque no hay mayor atadura que la de ti mismo. Y aprende a vivir sin compadecerte de tus errores, de tus lamentos, y de los lamentos de tus lamentos. Porque solo la Luz puede guiar tus pasos. Y solo desde la Luz puede trazarse tu camino.”

Al mirarlo fijamente y sentir que todo el bosque lloraba conmigo, un abrazo conmovedor me envolvió desde todas partes disipando mis penas y el dolor, haciéndome uno con todo lo que me rodeaba. Y sentí los besos del destino, y la suave mano de la brisa acariciando mi cara, y el latido del corazón del bosque en mi pecho.
De alguna forma el castaño santo me sonrió. Su semblante de madera y tiempo me dedicó una última mirada. Y volvió a hablarme desde sus adentros, diciéndome:

“Hermano que levantas el vuelo y compartes tus sueños con las águilas, y la luz de tus ojos con la luz de las estrellas: Haz tuyo el sendero del corazón. Y vívete en cada segundo. Y reconcíliate con la vida, con tus luces y tus sombras, porque de luces y de sombras, de tiempo y cenizas, estás hecho. Levántate y camina.”

Y, como aquél que sabe que ha oído la sabia voz de la Verdad, me levanté y tomé el camino del corazón. Y mis lágrimas se disiparon como gotas de rocío besadas por el alba.

viernes, 23 de julio de 2010

SOY EL ÁGUILA




Sentada sobre su roca la hermana águila oteaba el horizonte.
Su profunda mirada era capaz de discriminar el más mínimo movimiento entre la hierba. Aun estando en la altura de su pétrea atalaya toda brizna le era conocida, y toda vida que suspirara a ras del suelo quedaba a su alcance. Pero solo era capaz de escuchar y sentir los lamentos del viento y las historias que contaba..., solo era capaz de interpretar el trino del jilguero cuando levantaba el vuelo. Entonces sí, al desplegar sus alas y aletear sobre el mundo todo canto y todo lamento, toda voz o todo silencio, llegaban a sus oídos como las palabras claras y cristalinas de la Vida. Entonces, y solo entonces, el lenguaje de la vida aparecía claro ante ella, y era capaz de comprender los pasos que el tiempo da en nuestra búsqueda, y el sentido de la hoja que cae, o el dulce y afinado canto de la azucena.

La hermana águila custodiaba las más altas cumbres, el lugar desde el que la visión del mundo es más clara. Pero no siempre fue así.
Hubo un tiempo en el que caminaba como hombre. Un tiempo en el que, como hombre, se alimentaba de sus propios errores, y confundía la atronadora voracidad del pensamiento con “la clara voz”, el susurro del ser más íntimo que tiene la virtud de enseñarte el camino para que no te pierdas entre las piedras. Y entre las piedras se perdía porque sus pasos eran guiados por vagos pensamientos que solo buscaban perdurar.
Para él el cielo era un sueño. Y las estrellas un sueño dentro de un sueño.

Ahora sabe que como hombre aprendió a ser águila. Que como águila aprenderá a ser ángel.
Y aún hoy, cuando se mira en el mágico espejo de la laguna, la del agua de vida que pone el cielo a sus pies, sabe que lo que ve de sí no es mas que una parte de sí, justo la que tiene que dejar atrás.
Cuando era hombre quiso ser águila. Ahora que es águila quiere ser ángel.
Sus alas son alas de luz que se alimentan con el brillo del Sol, donde sueña anidar en compañía de la mágica presencia que inspira sus vuelos.
Es un hombre con alma de águila. Es un águila con corazón de ángel.

viernes, 16 de julio de 2010

DE LA VISIÓN CORRECTA AL EQUILIBRIO



Uno de los objetivos que tenemos, como seres que buscamos desarrollar un nivel de conciencia, es la obtención de la visión correcta, que nos llevará a la actitud correcta y, posteriormente, a la acción correcta.

La visión correcta es el resultado de entender que cada acontecimiento es la concreción física y cinética de una energía que se desenvuelve en un ámbito de lo invisible, de percibir que lo que sucede aquí es resultado de lo que sucede en otro nivel. Es la capacidad de entender los acontecimientos como acontecimientos en su origen energéticos,  de comprenderlos en su contexto energético amplio y obtener una consecuencia. Es decir, es la capacidad de VER. Aunque esta cualidad tiene una acepción y unas consecuencias mucho más amplias.

La visión correcta te lleva a la actitud correcta, al estado interior que generará la acción correcta,  la acción que busca ser energéticamente consecuente con lo que VE, es decir, la acción de hacer lo energética o espiritualmente correcto. La actitud correcta es una actitud de equilibrio. Y, en un estadio más avanzado, la acción correcta te permitirá actuar directamente sobre la energía para inferir sobre el acontecimiento.

En cuanto al equilibrio, estás en disposición de alcanzarlo cuando identificando tu centro lo ocupas, y desde ahí vives sabiéndote parte de lo de fuera pero esencialmente dentro. Y das a cada proceso, a cada consecuencia, a cada acción, el valor de una energía que interactúa contigo e intenta prevalecer. Y sabiendo esto no entras en pugna por prevalecer, sino que buscas ocupar el lugar que te corresponde en el conjunto de esa energía con respecto a la tuya, y más extensamente con respecto a la Energía. Esta Energía es la totalidad consciente, como substancialidad única, del soporte de la Luz, el “fluido” que la Luz utiliza para manifestarse y transmitirse.

La cinética del universo y de la propia vida es fruto de la permanente alternancia que estos elementos energéticos (básicamente duales y antagónicos por su propia naturaleza) desarrollan en el fractal de la creación que nos ha tocado vivir, intentando prevalecer unos sobre otros, hacerse su espacio aún cuando para ello sea preciso ocupar el de otro y convertirlo en propio. La búsqueda pues del equilibrio en nuestra creación pasa inevitablemente por la instauración prevalente de la Luz sobre la oscuridad, básicamente porque la primera ha sido desplazada de un lugar-universo-creación que le pertenece. Por lo tanto, el equilibrio primero y último no solo pasa por el desarrollo del mismo en la equidad de un lugar, un tiempo y una acción con respecto a la generalidad de una energía y de la Energía como ya explicara, sino que posteriormente debe traducirse en el afianzamiento de la Luz sobre la oscuridad. Por lo tanto, el Equilibrio debe garantizar la prevalencia de la Luz sobre las sombras porque es, además, en la Luz donde todo equilibrio cobra sentido, pues la inversión de este orden implica la perversión del orden.

viernes, 9 de julio de 2010

PRINCIPIOS DEL HOMBRE CONSCIENTE (III)




No te dejes apresar por la oscuridad, por la ilusión de no ver y de no ser. La noche no es mas que parte del día, y el día no es mas que parte de la noche; mas aquél que verdaderamente Ve distingue la luz de la oscuridad y la oscuridad de la luz.
La primera enseña, y la segunda te hace pensar, así que no te dejes engañar por este juego de palabras y sentidos, por este juego de luces y sombras, por este juego de verdades y mentiras, pues nos ha sido otorgado el don de Pensar y de generar Autoconciencia. Úsalos, y despliega tus alas.


Tú eres parte mía y yo soy parte tuya. ¿Por qué te empeñas en pensar que tú eres tú y que yo soy yo?. La ilusión de ser limita la percepción de lo que en verdad somos.
En la realidad de ser, yo soy tú. Así que no te sientas desconectado de mí, alejado y diferenciado de mí porque no me conoces. Tengo más que ver contigo de lo que piensas. Así que ayúdate a ser consciente en mí, para que yo lo sea en ti y culminemos el retorno.


Deja que la vida fluya a través tuyo, sé el mismo torrente de los días y de las noches. Eres un vehículo a través del cual la vida se expresa en toda su dimensión. Eres un vehículo a través del cual la mágica presencia del Amor que todo lo sostiene se expresa. Sé consciente de esto, y date permiso para ser un vehículo de la Vida. Déjate fluir.
Tú eres la primera y la máxima expresión de la vida en cada cosa que acontece. Y cuanto acontece forma parte de ti; expresándose la vida en ti en cada segundo, en cada sueño de un instante, en cada aleteo del viento.
La vida fluye como si fuera un río. Así que no quieras aprehender lo inaprensible, controlar lo incontrolable. En su constante fluir, todo obstáculo, todo intento por contenerla genera una onda de consecuencias imprevisibles que percibimos bajo la forma de conflictos.
No puedes controlar la vida, pero puedes comprenderla, y acomodar tu presencia y tus pasos en la misma con su flujo.
La vida es incontenible. No te opongas a ella, fluye con ella.

jueves, 1 de julio de 2010

EL GUERRERO DE LA LUZ: QUIÉN ES EL GUERRERO DE LA LUZ




El guerrero de la Luz no es un hombre santo.
El guerrero de la Luz no es un iluminado que no encuentra sombra que lo moleste.
El guerrero de la Luz no es el sabio de la montaña, el viejo eremita que se refugia en la oquedad de la conciencia y busca compartir su soledad consigo mismo.

El guerrero de la Luz es un hombre o una mujer del día a día, de la cotidiana confrontación con la realidad más inmediata, y con el pertinaz afán de la sombra de entorpecer el paso de los hombres.
El guerrero de la Luz es un luchador de la cotidianeidad que ha descubierto que una batalla individual y de todos se libra en cada palmo de la vida, y que en esa batalla ha elegido una opción: la de la Luz. Y que esa opción se rige por un código que es, en sí mismo, perfecto.
El guerrero de la Luz sabe que el código le será paulatinamente revelado. Y que su poder aumentará proporcionalmente a su Conciencia, a lo que Sabe de Sí Mismo en su propio y personal nivel.

El guerrero de la Luz no es un ser caótico y desordenado, aunque puede regirse por normas incomprendidas por la generalidad.
El guerrero de la Luz sabe que nada se rige por el azar y que, debido a ello, tras cada acontecimiento de su vida existe una razón, un motivo que la justifica, un origen y un final.

El guerrero de la Luz es un ser pacífico pero inquieto, reflexivo pero actuante, paciente pero dinámico. Cuando mira al mundo no ve solo el mundo, busca ver más allá para comprender el alma del mundo.

El guerrero de la Luz es objeto de un millar de miradas, porque desde el momento en que quiso ser más consciente algo se modificó en el mundo, y la sombra supo de su existencia. Desde entonces no da un paso que no sea observado, y cada avance en su vida intentará ser frenado.