Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 21 de febrero de 2014

UNA VIDA NORMAL

“Una vida normal...”, tuve que reírme ante la expresión de mi compañera, la mujer con la que comparto el camino. “¡Dios mío, tengo una vida normal!”..., dijo. De inmediato tuve que reírme...., sonreírme mas bien y adoptar un semblante de clara ironía que conspiraba con la realidad más cotidiana pero más diferente. ¿Porque  sabéis cómo es la vida “normal” a la que se refería?. No pude contener una sonrisa porque en la última semana habíamos retomado la historia de la síndone de Noalejo, recapitulado y vuelto a tomar contacto con la historia de un prodigio del Renacimiento que tuvimos la oportunidad de descubrir hace ya siete años que plantea muchas incógnitas... y que tiene implicaciones realmente sorprendentes (sobre ella hemos elaborado un minucioso trabajo que esperamos vea la luz algún día). Y porque un día antes volvimos a encontrarnos en mitad del universo absurdo de fenómenos paranormales que parecen (sólo parecen) no tener pies ni cabeza y que conocemos con el nombre de poltergeist. Sinceramente, en mitad de este fenómeno, cuando uno de los testigos me preguntó qué me parecía lo que estaba viendo..., solo pude decir que me parecía normal. No se qué pensaría de mi respuesta.
En el templo de Kalasasaya, Tiahuanaco (Bolivia)

Quizá ese sereno arrebato de “normalidad” que me invadía me sirvió incluso de termómetro de mi propia singularidad, la que he alimentado desde que era un niño. Pero está claro que la vida normal que vivimos mi compañera y yo no lo es en absoluto. Lo que ocurre es que vivimos permanentemente en un paradigma ampliado de la realidad. Lo que quiere decir que nuestra realidad más cotidiana se sale de la norma, porque barajamos patrones, perspectivas..., de la vida que contemplan no un universo disparatado, sino un universo empeñado en transgredir un modelo obsoleto y limitado, asustadizo, del mundo, de lo que llamamos realidad. Si a esto añadimos que nuestra experiencia de la realidad está igualmente acrecentada, nuestro modelo de la misma es sin duda tremendamente enriquecedor... y se sale obviamente de la norma.

Así que hoy toca prosa, no una prosa poética y suave, acariciante del alma, sino una prosa intelectual pero acaso estimulante, que no pretende mas que evidenciar que vivimos una realidad con un componente mágico, paradójico, paranormal..., por descubrir o entender, fantástica. Y que se expresa en los fenómenos de la parapsicología en su conjunto o en las manifestaciones estudiadas por la ufología..., por mencionar genéricamente un par de ejemplos. Si a ello añadimos el sentido de lo trascendente, de los fenómenos de la conciencia, del mundo del espíritu..., experimentar la vida y sus manifestaciones adquiere una dimensión aún más amplia y esclarecedora.

En mi caso, tengo que decirlo, mi realidad más inmediata puede ser sorprendente..., aunque ya no me sorprendo porque se ha convertido en habitual y porque mi mente se ha adiestrado en la excepcionalidad. Y cierto es que no me gusta hacer tantas alusiones a mi persona, a mi particularidad. Pero tengo que transgredir esta norma que no lo es..., porque hay que hablar y dejar eclosionar los sentidos que encierran las experiencias, para compartir una cosa y la otra con los demás, contigo. Y que el río de la vida fluya... y hacer mi trabajo.

Cuando comencé a interesarme por “estos asuntos” era todavía un niño, apenas un adolescente y quizá lo hice, por una parte, porque tuve la oportunidad de presenciar algunos fenómenos desde mi niñez y la fortuna de ser introducido por mi padre en el entorno adecuado para mi formación en esos asuntos. De tal manera que era yo un adolescente entre adultos versados o experimentados en diversas ramas del mundo del misterio, humanos buscando respuestas a las incógnitas que les planteaba la vida. Así que mi mente se fue forjando en una visión de la realidad que contempla lo imposible no ya como plausible, sino como cotidiano. Porque, además y a fin de cuentas, el misterio y la búsqueda de respuestas que vengan a disiparlo convierten a la vida en un acto de pura magia, poesía latente en cada fenómeno que desprovisto de alma no es mas que mecánica del micro o del macrocosmos, sólo mecánica. Y nada más lejos de la realidad.









viernes, 14 de febrero de 2014

EN EL AMOR UNO




Déjame abrazarte, sentirte beso a beso, cerrar mis ojos en los tuyos y respirar tu aire, el que llena de vida tu mirada.

Déjame quererte siendo tu en mí mismo, siendo yo en cada suspiro del viento sobre tu piel. Deja que tus estrellas lluevan sobre mi y que al bañarme en su luz, mi gozo sea tuyo y tu silencio el clamor de mis más profunda alegría.

Deja que la brisa, que del mar trae emociones que rompen olas sobre la orilla, descanse sobre mi. Y en mi descanso encuentre la paz que necesita para ser mar de hombres y mujeres que quieren llegar a tierra y descansar.

Deja que la aurora me de su primer beso y en él tu me beses y en él bese yo al mundo, el mundo por el que vivo en cada palabra de luz que derramo en mi camino.

Déjame abrazarte, porque soy yo en ti y eres tu en mi como uno sólo, espejo de un gemelo dormido que sueña ser diferente, alejado, extraño, indiferente... y espera despertar. Y, al despertar, apartar el velo que cubre su rostro y abandonar la espesura del bosque. Porque yo soy tu.

Déjame silenciar tu llanto, convertirlo en risa y hacer de tu pena destellos de luna llena que iluminan la noche, miradas de un sol nocturno que disipan la oscuridad.

Deja que el amor lo llene todo, siente su caricia y la calidez de sus manos... Y grita su nombre en silencio para que oído sea en cada rincón de tu ser, pues su nombre es mi nombre y mi nombre es el tuyo, y el de cada hermano y hermana ya viva en la tierra, ya viva en el aire, ya viva en el fuego, ya viva en el agua...

Somos hijos del amor y de la vida que caminan en la oscuridad buscando su luz, tu luz, mi luz, el mismo amor..., creyendo estar solos.







viernes, 7 de febrero de 2014

VÍVELA




Que corta es la vida, que vida más larga..., que en un segundo se pierde, se mima y se olvida, se ama y se aclama, se duerme y se sueña, se aleja y se acerca al umbral donde todo acaba y todo empieza.

Que corta es la vida..., que dura un minuto, el minuto de una eternidad que se escurre entre los dedos y que siembra un silencio, una sonrisa, un lamento, un te quiero... y lo deja para siempre como un presente recuerdo.

Que vida más corta y más larga, y más tersa, más suave, rosa flor de espinas que arrancan sonrisas y sollozos, alegrías y osadías, penas y ternura... como la roca más dura vencida por el tiempo, por el agua, por la risa y la sonrisa, por el viento..., perdiendo sus aristas y dejando ver suavidades que templan el alma y besan y suspiran... y te aman.

Y en el tiempo yo me siento...y curo mis heridas y pienso en flores como amores, como soles que se encienden y se apagan en función de mi mirada..., que buscan mi sonrisa como suave brisa de mágica luz amamantada.

Que corta es la vida y que larga... Hasta aquí he llegado a lomos de tormentas y arcoiris, de nubes de colores y de flores tapizando el tiempo y el camino, añoranzas como danzas de esperanzas, y certezas como flechas que buscan un corazón que amar y desarmar para comérselo a besos y a miradas cristalinas, puras y divinas que conspiran con amor. Porque el amor es lo que tiene: no hiere cuando quieres, hiere cuando la flor besa con tanto amor que la más grande tristeza se convierte en sutileza y el dolor desaparece... y rendido pereces como hoja que arrastra el viento.

Que vida más larga y más corta..., parece que fue ayer...  y el ayer es un corazón tan grande... que mejor tenerlo bien lleno de vivencias y recuerdos, de latidos como pulsos con sentido, con alma. Y no olvides lo siguiente: somos ayer hecho presente y presente hecho momento. Así que todo contenido se resume en lo siguiente: cada momento es sagrado y cada sagrado momento es como una vida completa: nace, se vive y se pierde.