Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 25 de noviembre de 2011

LUCES EN LA NOCHE DEL MUNDO




¿Cuántas estrellas han descendido del cielo, noche tras noche desde que el hombre es hombre, desde que el tiempo atrapó la conciencia de los hijos de la Luz en el tiempo de las sombras?.

¿Cuántos hermanos, resplandores de conciencias despiertas, sembraron semillas de conciencias dormidas que debían despertar, y acompasaron el ritmo de su corazón con el del corazón del hombre?.

Para mirar su luz, y verla, hay que cerrar los ojos y abrir el corazón.
Para verla hay que Ver. Y para sentirla hay que dejar que acaricie la conciencia..., sin voz, sin sonido..., sólo con el frágil aleteo de lo que no necesita ser dicho.
Para reconocerlos hay que Verlos en el corazón, y entenderlos en el espíritu que anima sus palabras, y sentirlos en las acciones que tejen sus vidas.

Como sonámbulos dormidos en su propio sueño, caminamos a tientas en un mundo preso de los sin alma..., pero repleto de luces despiertas, y dormidas, luces llegadas de allende los cielos y embriagadas por sus propios olvidos. Luces desprendidas de cada uno de los cielos estrellados que han cobijado y cobijan el destino humano, cada uno de los días y de las noches desde que el mundo es mundo. Y, de vez en vez, resplandores de grandes conciencias, despiertas como mil soles que brillasen en uno sólo, descienden y comparten su caminar con el nuestro, y nos sirven de espejo, y de rumbo.

Vivimos tiempos de escepticismo y alienación, de pragmatismo y mentes domesticadas que creen ser libres porque pueden amasar deseos y necesidades irreales. Mentes cuyo cobijo es la distracción y lo pasajero, y el adorno de lo inútil, y el alejamiento de todo aquello que suponga reestructurar sus propios pensamientos, y su visión de la realidad, y su vivencia de esa realidad. Mentes sometidas por el miedo, la desesperanza y el desamor. Mentes que piensan que vivir es automático.

Aún no han aprendido a mirar con los ojos del espíritu y, mucho menos, a reconocer a sus propios hermanos, y a sí mismos, como luminarias por encenderse en la noche del mundo, pues somos la Luz del mundo en la noche del mundo. Esto es lo que venimos a significar los hijos y las hijas de la Luz, los hacedores de caminos en los tiempos en que el hombre ha de despertar.

Por eso deseamos que la Luz descienda sobre nosotros, y camine sus pasos en nosotros, y encienda su corazón en el nuestro, y se viva a sí misma en nuestro vivir, y tome posesión de cada segundo de nuestra existencia, pues es la Luz, la Verdad y la Vida. Que así sea.






viernes, 18 de noviembre de 2011

YO SOY... ES SER

Cuando Yo Soy no busco el centro,
soy el centro.

Cuando Yo Soy no busco el equilibrio,
soy el equilibrio.

Cuando Yo Soy no busco la eternidad,
soy la eternidad.

Cuando Yo Soy no busco la Luz,
soy la Luz.

La más pura esencia del Yo Soy no viene de la búsqueda,
sino de la aceptación de la propia
y verdadera naturaleza del Ser.

Yo Soy no se encuentra,
se tiene.

Yo Soy no se vive,
se Es.

La experiencia del Yo Soy es la de la quietud,
la de la sombra que no se mueve aunque se mueva el cuerpo.

Yo Soy es la cumbre a ras del suelo,
la sima tocando las nubes.

Yo Soy es ser en cada momento.
Si el viento mece al árbol,
movimiento.
Si el fuego lo quema,
calor.

El Yo Soy de cada cosa es la esencia de cada una de ellas,
el centro de gravedad de la vida.

El Ser no se mueve,
ve cómo todo gira a su alrededor.

El Ser no tiene color,
ve al arcoiris en torno suyo.

El Ser no se pregunta quién es,
se dice a sí mismo Yo Soy.










viernes, 11 de noviembre de 2011

YO SOY... ES EL LUCERO QUE SE ENCIENDE EN TU CONCIENCIA



Yo Soy es el lucero que se enciende en tu conciencia,
en la periferia de lo que en verdad eres,
y que alumbra el camino que sin caminar caminas.

No existe como algo ajeno al hombre,
se existe a sí mismo en su propia naturaleza
y en la de todo aquello a lo que da vida.

Yo Soy no es un estado de conciencia,
es la misma Conciencia.

Yo Soy es la gota que contiene al mar,
la esencia de la totalidad.

Yo Soy es la permanencia.

Está más allá del ciclo de las olas
y de las mareas,
pero les da la vida.

Yo Soy no tiene movimiento,
todo gira alrededor de Él.

Yo Soy no tiene forma,
pero todas le pertenecen.

Yo Soy no es un sueño,
pero se deja soñar para manifestarse.

Yo Soy es uno y es todo pero,
ante todo,
Yo Soy ES.









viernes, 4 de noviembre de 2011

YO SOY... EL MÁS LARGO VIAJE



Yo soy el más largo viaje jamás emprendido.

Yo soy el punto de partida,
el destino,
la barca arrastrada por la corriente,
la misma corriente,
y el río.

Soy el curso sin meandros,
el cauce sin remolinos.

Soy el eterno viaje sin retorno,
el torrente de la vida.

Quiero que te atrevas a navegarme desde el nacimiento a la mar,
desde la mar a las nubes.



Quiero dejarme llover sobre ti
y refrescar tu conciencia,
para que aquél que ha de despertar desperece
y abra sus ojos.

Déjame brotar en ti cual manantial de agua cristalina,
pues soy la fuente de las maravillas,
el agua milagrosa que apaga la sed del espíritu.

Yo soy la poza sin fondo,
el fondo sin agua,
el no ser del ser,
y el ser del no ser,
la conciencia de las partes
y de cada parte el todo.

Soy lo que soy,
soy el Yo Soy.