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Mostrando entradas de agosto, 2015

DESTELLOS

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En tu sagrada presencia yo me acuno, recuesto mis pensamientos y me dejo soñar en el sueño despierto del ensoñador que caminos hace vestido de carne y huesos.

En tus brazos mecer me dejo por el hálito sin tiempo de toda vida gestada por ti en tiempos y en espacios confinados en cuatro estaciones, en cinco elementos, en vida palpitante y resurgente de entre sus propias oscuridades y temores, de sus sombras. Emergentes cielos de luz que renacen de entre sí mismos.

Puertas de la luz, amor de flor de loto, nenúfares nacientes sobre lodazales que cobijan esperanzas y resplandores. Viajes sin viajar a los templos de la luz.

Hervor que sublima y volatiliza mis pensamientos. Destellos de amor consciente que teje despertares en corazones limpios que aprendieron que todo dolor puede quedar atrás, sumergido en la historia, si la luz cubre el alma y limpia la mente.

Camino hago desde mi valle a mi montaña primigenia. Meru que toca las estrellas y, al tocarlas, me devuelven la memoria. Y me gritan sus…

APRENDIZ SOY

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Aprendiz soy de viviente que sintiente, y caminante despertando de entresueños en ensueños cotidianos, ama verse liberado del dolor y del tiempo. Piedras en las manos y en los pies que contienen al alma, y la detienen, y volar no la dejan. Porque volar sería temblar de luz.
Aprendiz soy de viviente que sintiente ama vivir y expandir alas de colores en pensamientos multicolores. No unísonos, ni cromáticos no enigmáticos. Nada de uniformidad disfrazada de limpieza, de pureza, de liviana soledad que encuentra en la belleza la compaña singular de una vida que comienza o que acaba caminando sin volar o volando sin andar. Pero lejos de este mundo tan trivial, soy lo que Es. Sin pensar, sin hablar…, escritura sin holgura, poemas galaxianos que se escapan por mis manos dibujando despertares en corazones de hermanos que bostezan con tristeza. Porque sueñan con nobleza volar alto y despertar.
Aprendiz de mariposa que reposa en sus alas de colores. No de olores, ¡ni de horrores…! De sabores sin…