Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 18 de junio de 2010

EL LENGUAJE DE LA VIDA




Susurros, a veces oyes susurros, la voz interior que Sabe y que, porque Sabe, se atreve a hablarte como la cálida voz insonora de un pensamiento que no te pertenece. Pueden llegar de cualquier sitio, pueden ser tu propia Voz Interior. Pueden ser palabras llegadas de lejanos lugares de la conciencia, tan lejanos como estrellas habitadas por hermanos desconocidos cuya función no es otra que ejercer de cuidadores. Pueden ser palabras puestas en bocas ajenas, en frases ajenas de amigos desconocidos a los que nunca estrechaste la mano; amigos que forman parte de tu familia sin serlo, porque forman parte de tu familia en lo invisible.

A veces los susurros llegan bajo la forma de señales, aconteceres que parecen diseñados para dejarte momentáneamente atónito porque en ellos parece esconderse un sentido vinculado a ti, a tus pensamientos, a tu historia del momento.

La Voz Interior forma parte del lenguaje de la Vida. Todo en este mundo está expresado en un lenguaje energético, cinético, y particularmente paradójico, que nosotros percibimos sencillamente como hechos, cosas que suceden. Todo lo que acontece en esta vida, todo cuanto sucede en nuestro rededor, forma parte de un extensísimo y sobrecogedor fenómeno comunicativo que permanentemente nos habla de todo cuanto puedas imaginar, a niveles inimaginables. Los acontecimientos, los fenómenos, son una especie de sintaxis de un tremendo diálogo, en el que solo participamos como integrantes del mismo, desarrollado entre la eternidad que nos rodea y la naturaleza y el mundo que nos envuelve y contiene. Sin embargo, aunque formamos parte activa de la morfología de cada frase y de cada contenido expresado a ese nivel por la Vida, podemos aprender a leer y, así, Saber.
El aprendizaje se realiza mediante la Observación. Y la Observación se desarrolla acrecentando el estado de alerta y de vigía, es decir, aprendiendo a estar Despierto.
A escalas mayores ese lenguaje se expresa en una especie de código interplanetario expresado en la relación energética entre los cuerpos celestes (entre los mundos de nuestro Sistema Solar), y los seres humanos. Ya sabes a lo que me refiero.
La astrología ha detectado e interpretado una faceta de ese lenguaje cósmico de la naturaleza, expresado a niveles planetarios entre diversos y poderosos logos que definen en su interrelación al hombre, lo que es, lo que puede ser y aquello que de él se espera. Digamos, por simplificar, que la astrología ha encontrado una forma de escuchar e interpretar lo que a ese nivel planetario se dice sobre cada uno de nosotros, con relación al día a día de nuestras vidas y a la amplia generalidad de la misma.

Pero lógicamente, volviendo a nosotros y a la Tierra, el estado de alerta, de atención acrecentada, es primordial para el aprendizaje del lenguaje de la Vida, y para la aplicación de la Magia que de ella se desprende. Por eso es tan importante estar Despierto, y no caminar por este mundo con los ojos cerrados.
Oye la Voz Interior, estate atento a los susurros que la vida permanentemente deposita en tus oídos.
Aprende a Ver, a leer entre líneas la letra pequeña del viento y de los pájaros, de la caída de una hoja o del sonido del más sepulcral silencio.
Aprende a Escuchar, porque en las pausas, en los silencios, y en el clamoroso canto de la muda voz del Silencio Interior, se esconde el secreto que la Vida permanentemente te ofrece.
Aprende, en definitiva, a estar Atento.
Acrecienta tu percepción, estimula tu estado de Alerta, y estarás más Despierto.
Y esto no debes dejarlo para mañana.

REFLEXIONES SOBRE EL FENÓMENO OVNI (y IV)




Que los ovnis son reales, que existen sin ningún género de duda, es algo que desde esta página respaldamos de manera clara y sin titubeos. La existencia en cada época, y primordialmente en determinados periodos de la historia, de prototipos aeronáuticos altamente secretos no es una novedad, como tampoco debe serlo la confusión que pueden generar y que de hecho han generado en múltiples ocasiones. Ciertamente hoy las ciencias avanzan que es una barbaridad, y muchos de los descubrimientos o de los avances que se hacen públicos se han obtenido años antes de su presentación al gran público, debiéndose la mayoría de las veces la demora a cuestiones meramente económicas, de competitividad en los mercados. Otras veces el mayor de los secretismos viene justificado por tratarse de tecnología militar avanzada cuya aplicación debe permanecer obviamente en el anonimato, porque supone una ventaja sobre el resto de potenciales contendientes, o por tratarse de tecnología aplicada inicialmente al ámbito militar que posteriormente pasa al civil. Por esto no es de extrañar que, sobre todo en la industria aeronáutica de la guerra, cualquier prototipo experimental o artefacto volador y secreto que haya desarrollado una tecnología que se salga de la norma conocida por la ciudadanía haya sido tomado por un ovni. Que los ovnis existen es una realidad y que, a veces, este tipo de artefactos experimentales han sido tomados por ovnis, es decir, por presumibles vehículos de naturaleza no terrestre, también lo es.

Sin embargo, la existencia de prototipos, vehículos o experimentos secretos, no niega la mayor, lo que hace es abundar sobre la necesidad de hacer un estudio aún más exhaustivo donde la implicación de las universidades y otros estamentos sea certera, y la colaboración de las diferentes fuerzas armadas de los estados en cuestión total. Lógicamente, pensar en esto último no deja de ser una pretensión inaudita pues, en el mejor de los casos, lo secreto ha de seguir siéndolo y ningún supuesto avistamiento ha de descubrirlo. Por lo tanto, mientras existan ovnis el secretismo de esos vuelos experimentales puede estar garantizado. Así pues, ¿podrían estar los gobiernos interesados en que la verdad no salga a la luz?. Evidentemente desde este punto de vista los gobiernos no lo estarían. Pero, en verdad, quizá los gobiernos más poderosos tengan algunas evidencias (pensando sobre todo en los estrellamientos), pero el fenómeno les queda tan lejos como a nosotros.

Ya se trate del modelo comunista o socialista, o del capitalista, la necesidad de controlar la creencia y definir el papel que el individuo ha de jugar en el contexto social es interés común de uno u otro modelo. En tiempos de la guerra fría la disyuntiva capitalismo o comunismo fundamentaba su dilema en la necesidad de preservar la libertad del individuo ante el sistema o la sumisión del individuo al sistema, la existencia de un sistema que garantizara las libertades y la libre competencia o la de un sistema que garantizara la igualdad en la competencia aunque fuera anulándola. Al final de lo que se trataba era del reparto de la riqueza y del reparto de la libertad, siempre y en ambos casos, en detrimento del ciudadano, pero con grandes matices y diferencias. Fuere como fuere la existencia de elementos, individuos, con capacidad para ser libres de mente, de pensamiento, capaces de no alinearse con sistema alguno, sino capaces de generar su propio sistema de creencias y pautas de conducta ante el sistema, ha resultado potencialmente sospechoso para el estamento de turno. ¿Es bueno, por tanto, permitir que los ciudadanos libres ejerzan verdaderamente esa libertad y decidan en qué creer, y esto les lleve a buscar por sí mismos la verdad, sea cual sea el ámbito en el que se desenvuelva esta verdad?. Está claro que la uniformidad en la creencia, se trate de la que se trate, garantiza la estabilidad del sistema . Por lo tanto, no sea que la gente que cree en ovnis, sumada a la posible realidad del fenómeno, venga a generar un modelo social diferente que desplace al actual y el status quo imperante peligre. Así que mejor que los ovnis no existan, y mejor que los que creen en ellos o dicen haberlos visto estén locos.

Lo cierto es que, ya fuera en los países del que se llamara mundo libre o del otro lado del telón de acero, la información sobre ovnis no ha circulado nunca y de verdad libremente, aunque bien es cierto que de este lado del muro las cosas funcionaron en ese sentido de manera bien diferente, sin olvidar la existencia también de dictaduras. Pero en cualquier caso, la caída del muro y el advenimiento de la glasnov y de la perestroika, permitió que conociéramos mucha de la casuística existente en la extinta Unión Soviética, y que el fenómeno se mueve al margen de modelos sociales. Al final ni todos los ovnis eran armas secretas comunistas ni todos los ovnis eran armas del más feroz capitalismo, que es lo mismo que sucede hoy en día. Ni todos los ovnis son extraterrestres, ni fruto de la más avanzada y secreta tecnología de los gobiernos. Pero la realidad del fenómeno es para mí incuestionable.

Sí, los ovnis existen, y vienen a significar la evidencia de que compartimos el universo con formas de vida diferentes, que han sido capaces de desarrollar una civilización tecnológica, y llegar hasta nosotros desde algún lugar del espacio o del tiempo, o de otro espacio y otro tiempo.

viernes, 11 de junio de 2010

CAYETANO ARROYO..., EN MI MEMORIA



En la raíz del pensamiento desplegó sus alas azules, las del pájaro libre que entonaba su lenguaje, el lenguaje de los pájaros.

Su alma cristalizó en tonos violetas cuando el sueño del hacedor del Universo comenzaba a disiparse.

Su espíritu adquirió tonos esmeralda en el corazón de Sirio, y su primer aleteo no le trajo hasta la Tierra. Antes de hacer su camino en este mundo, en el crisol donde el alma pesa y el tiempo se hace carne para construir hombres, viajó de estrella en estrella, de mundo en mundo, aprendiendo y enseñando quizá, como él mismo diría, por eones de tiempo y desde que el tiempo lo fuera.

Ronda, la ciudad de la Luz de la serranía malagueña, fue la cuna que lo vio nacer, y la que lo vio partir a la temprana edad de 33 años. La sombra de la muerte se lo llevó un 5 de marzo, el mismo día y a la misma hora en que naciera a una nueva vida.

Cayetano Arroyo de Flores hacía honor a su nombre, y su marcha sin irse nos dejó algo más solos y a nuestra suerte en este mundo.

A su memoria he dedicado estos pensamientos, y en su recuerdo reconozco una parte de la fuente que, en algún momento, me inspiró y quizá aún me inspira.

LOS DESCONOCIDOS INSONDABLES (A LOS OVNIS)




Sin duda fueron los desconocidos insondables los que me iniciaron, los que dieron el primer paso y se aproximaron, sembrando en mí la inquietud de la búsqueda. Sin duda me hicieron levantar por vez primera los ojos al cielo y, en ese momento, de aquella lejana niñez, ellos estaban ahí. Su presencia quedó grabada a fuego, nunca la olvidé, y quizá fue la que motivó, y quizá se hizo para ello, que años después los buscara, quisiera saber de ellos, conocerlos, penetrar sus secretos y saber quiénes y qué son verdaderamente.

Desde entonces no he dejado de mirar al cielo y contar las estrellas. Ellos, los desconocidos insondables, siguen ahí. Nos observan, contemplan nuestras inquietudes, e insisten en sembrarnos dudas, preguntas y certezas más o menos duraderas.

Cuando eché a andar por este mundo, cuando por vez primera puse los pies sobre el suelo y me atreví a caminar, para ese momento histórico en mi vida, para entonces, yo ya los había visto. Así que planté mis ojos sobre ellos antes que mis pies sobre el suelo.
Así que quizá me inicié en el vuelo del águila antes que en el camino del hombre. Y todavía los recuerdo: inaprensibles luces en el cielo azul de un día despejado. Y después vinieron más veces.

Desde entonces no me han dejado a solas, y yo he persistido en seguir sus incursiones. Mentiría si dijera que los entiendo, que tengo la respuesta y que, además, toda pregunta y toda respuesta pasa a través mío como si el afán de protagonismo me hubiera robado mi propia libertad de pensar, de buscar y de ver. Sin embargo, puedo personalmente dar fe de lo que, para mí, ha supuesto sentir la imperiosa necesidad de saber de ellos y sobre ellos, e intentar comprender el secreto de su auténtica naturaleza: la que nos muestra y la que no nos muestra.

Ellos para mí son los desconocidos insondables, aquello, sea lo que sea, que nos muestra lo que conocemos como ovnis, una suerte de extrañas manifestaciones a caballo entre la realidad más aplastante y la irrealidad más elocuente. Quizá ellos, en algún momento del inicio de este mundo, determinaron nuestra existencia. Quizá ellos, en algún momento de nuestra formación, determinaron nuestra inteligencia (un trabajo sin duda inacabado). Quizá ellos, en algún momento de nuestra historia, nos civilizaron (un curso sin duda incompleto). Pero seguramente todo esto, y mucho más, no forma mas que parte de su todo, y su todo hoy por hoy se me antoja incomprensible por inabarcable. No parece que su existencia, y su razón, y su origen, y su naturaleza..., obedezcan a patrones de manera simplemente estructurados. Sin embargo, puedo dar fe de que ellos están ahí, sean lo que sean están ahí, y solo por esta razón merece la pena intentar comprenderlos.

viernes, 4 de junio de 2010

PRINCIPIOS DEL HOMBRE CONSCIENTE (II)




La Luz siempre llega, sólo hay que saber conectar con ella para verla y dejarse iluminar. Si estás en la oscuridad eres el perfecto escenario para que la Luz brille.

Deja que el Sol luzca en tu frente y en tu corazón.
Haz que tus manos no sirvan para atar, sino para liberar.
Haz que tu mente no sirva para divagar y dejarse llevar, sino para Pensar.
Haz que tu corazón no sirva mas que para sentir Amor.

Haz que tus manos, tus pies, tu cabeza y tu corazón obedezcan al mismo amo, aquél que eres tú, Esencialmente. Para que tus manos no quieran asir una flor, mientras que tus pies te llevan a la soledad del desierto. Para que tu cabeza no piense una cosa al tiempo que tu corazón siente otra.

Aprende a Sentir, a vibrar con los seres y los estados.
Aprende a Respetar para comprender la libertad de ser, de estar y de pensar. Porque quien es consciente y libre, Es.

No des vueltas permanentemente en círculos. Muchas de las respuestas que buscas te llevarán persistentemente al centro de ti mismo, y eso tienes que reconocerlo, tienes que ser consciente de ello. Porque será nuevamente tu punto de partida y el lugar de retorno.
Toda pregunta está en ti, y toda respuesta. Pero es necesario aprender a ser libre de mente, y cultivar un corazón puro. Puedes hacerlo. Tienes que hacerlo.

El pensamiento puede modelar la realidad como si de arcilla se tratase, pero desde lo anterior a este planteamiento hay un buen trecho, pues la capacidad de cambiar el mundo en nosotros es la antesala de cambiar el mundo en el exterior de nosotros.


martes, 1 de junio de 2010

FLOTILLA DE LA SOLIDARIDAD




Oh, Israel, ¿qué has hecho de tus hijos que, perdidos en la oscuridad, buscan su luz regocijándose en sus propias tinieblas?. ¿Qué has hecho de ellos que, una vez y otra vez, en el nombre de dioses y señores siempre vanos, fueron perseguidos y sojuzgados y ahora, como si el tiempo hubiera nublado sus mentes y sus corazones, persiguen y sojuzgan, doblegan voluntades,  esparcen el hambre y la oscuridad?.  Y, en vez de tender la mano, la extienden blandiendo la intolerancia por el miedo.

¿Qué ocurre en tu corazón, que el corazón de tus hombres nace cegado y propagan sus propios demonios?. ¿Qué ocurre en el corazón de tus hijos que, como amnésicos hijos de la intolerancia, propagan la injusticia con los débiles, y quieren hacer del mal su bien, que confunden la Luz con su oscuridad?. ¿Qué ocurre en tu pueblo que una vez, y más de una vez, fue perseguido, herido y masacrado, víctima durante siglos, y ahora persigue, hiere y masacra, y hace de verdugo de gentes inocentes?.

Oh Israel, ¿cómo es posible que después de tanto tiempo tus hijos, y los hijos de tus hijos, se dejen alimentar por el miedo y la ira, por el rencor y la falta de solidaridad, y den de comer al ojo por ojo y diente por diente de los débiles fuertes que convierten el mal en argumento de los que dicen ser justos?.
El agua y el sudor son el alimento de la tierra. ¿Qué pretendes esperar de una tierra regada por la sangre de unos y de otros?. Todos tenemos derecho a existir. Y todos tenemos que coexistir.
Velar por la tierra, saber hacerlo, es un don que hay que saber administrar.

Oh, Israel, sella la puerta de Jerusalén, la que subyace bajo sus cimientos, la puerta de la oscuridad y del inframundo. Y abre la ventana de Luz que se cierne desde las alturas, para que puedas desplegar tus alas, y hacer del Amor y de la Esperanza tu emblema y el signo de tu tiempo, porque nuestro tiempo está ligado al tuyo.

Jerusalén, Jerusalén, ¿acaso no ves que tus hijos no tienen color, ni credo, y que hay sitio para todos y para todo, salvo para la intolerancia?. Deja que unos y otros se conozcan por lo que ven en el brillo de los ojos del que tienen enfrente. Y que así se reconozcan como hijos de la vida y de la tierra, del sudor y de la lágrima, del sollozo y la sonrisa, como hijos todos del palmo de suelo y del palmo de cielo. No dejes que se sigan viendo como hijos de la sangre derramada por cada loco que quiere poseer la verdad, y blandirla como argumento para ser dueño de la piedra y de la tierra.

Oh, Israel, esta noche volveré a llorar por ti, por tus heridas, por el camino siempre desandado, por el andado sumido en el miedo, por el miedo al diferente.
Siempre compartir fue mejor que disentir. Y no olvides que siempre todos, sin exclusión, tuvimos derecho a existir, a la vida, a la paz, al futuro, al agua, al cielo, a la tierra...
No olvides que el prójimo no es otra cosa que un espejo donde nos miramos y nos vemos.