Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

viernes, 26 de septiembre de 2014

MÚSICA



Este trabajo ha sido escrito escuchando la siguiente música, melodía que ha conducido mi inspiración. Te pido pues que sigas este enlace para oírla (www.jjbenitez.com), mientras lo lees. Conduce a la web oficial de Juan José Benítez.



Hay experiencias que acarician el alma,
sueños que se dejan soñar con los ojos abiertos
y dulces besos avivados por el fuego de una mirada furtiva.

Hay experiencias que se dejan vivir desde dentro
y desde dentro aletean como esperanzas que levantan el vuelo.
Y visten los cielos de nubes blancas que maquillan un azul que todo lo llena 
y todo lo contiene.

Hay momentos vestidos de luz y de ternura, 
de alegria y sollozo cubierto de luz,
de flores adornadas con música y aleteos de ángeles.

Hay luces vestidas de momentos eternos, que acarician cabellos y sonrisas, que lo llenan todo. Y de suspiros que son semblantes adornados de amor incondicional, amor a la vida, amor a la luz que todo lo cubre, amor a lo que somos y a lo que parecemos ser. Comprensión y compasión brotando de un corazón de cristal.

Y esta música que oigo me habla de eso, y de la alegría por vivir, y del sueño que vivir significa, y del camino que conduce al templo del olvido, y de la puerta que dormita en el umbral de la memoria. 

Y es que esta música yo soy y ella es.





viernes, 19 de septiembre de 2014

CADENAS

Quítate la cadena. 
Quítate la mordaza. 
Quítate la venda…

Fluye y haz el camino que soñar quieres y soñar sueñas, 
pero vivir obvias.

Quítate la venda y mira el camino que si caminar pudieras caminar habrías, 
pero andar quisieras aunque no te atrevas.

Suelta las cadenas que apresar te apresan porque asir las ases 
y al asirlas cierras grilletes terribles que parecen perlas, 
aunque son esferas del más rudo acero que brillar no brilla.

Déjate de miedos y atrévete a vivir en la dirección que quieras. 
Canta, ríe, ama, besa, corre donde las olas se aman con la arena, 
donde las gaviotas sueñan con historias de un Juan cualquiera que volar alto quiere 
y al común se enfrenta, 
mas no al sabio silencio de olas rotas contra la corteza del mundo y de la vida, 
oleaje alado que brama hacia el interior de fuera.

Deja de temer y sembrar prudencias, 
atardeceres sin soles ponientes 
y vientos sin hojas secas. 

Atrévete a ser tú.








viernes, 12 de septiembre de 2014

DIVERGENTE, CONVERGENTE...




Divergente, convergente, diferente, ausentado, levantado, durmiendo, despertando… alentando cánticos construidos para ser lanzados al viento y a la sonrisa, a la brisa y al sueño, al tiempo y a la memoria.

Divergente, convergente, distante, cercano…, extendiendo la mano, levantando a pulso la vista, sellando estrellas con la mirada para que su luz no se pierda, atisbando poemas de amor vestidos de ojos cerrados que buscan oír por dentro al poeta.

Divergente, convergente, distinto…, vertiendo preguntas que buscan respuestas, anhelos que buscan charcos sobre los que bailar y salpicar la ropa de ligereza, y de aleteos de labios sonrientes que son sintientes y amorosos.

Divergente, convergente, pacífico… tejiendo amores y abrazos, encuentros que no desencuentros, atardeceres vestidos de amaneceres. Y colores de piel y de sangre distintos pero idénticos en el fondo y en la forma, porque todos los fondos y todas la formas son expresiones de un mismo canto y de un mismo llanto, pisadas de caminares que provienen de rutas hechas de sedas y de flores como brotes de amapolas y margaritas que pronuncian el nombre del rostro que tiñe de esperanza y de vida toda vida, cada año: primavera.

Divergente, convergente, sincrético… que busca apaciguar temores, regalar flores como soles que brillan en oscuras mentideras como polen que de flor en flor vuela con hermana abeja que libara vida y vida lleva de mundo en mundo y de estrella en estrella.

Divergente, convergente, tú mismo… con encantos repintados de cubismo, impresionismo, realismo… incluso animismo, determinismo... Libertario culinario capaz de deglutir tiempo y espacio, color y sabor, susurro y canto, piedra y sierra, mar y ternura, corazón y bravura, y hasta amor repartido en abrazos entre menos diferentes y lejanos que al final, como hermanos, rico y pobre solo tienen ambas manos para agarrar el mundo y llevarlo al corazón.

Divergentes, convergentes, distintos, humanos…