Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

viernes, 16 de julio de 2010

DE LA VISIÓN CORRECTA AL EQUILIBRIO



Uno de los objetivos que tenemos, como seres que buscamos desarrollar un nivel de conciencia, es la obtención de la visión correcta, que nos llevará a la actitud correcta y, posteriormente, a la acción correcta.

La visión correcta es el resultado de entender que cada acontecimiento es la concreción física y cinética de una energía que se desenvuelve en un ámbito de lo invisible, de percibir que lo que sucede aquí es resultado de lo que sucede en otro nivel. Es la capacidad de entender los acontecimientos como acontecimientos en su origen energéticos,  de comprenderlos en su contexto energético amplio y obtener una consecuencia. Es decir, es la capacidad de VER. Aunque esta cualidad tiene una acepción y unas consecuencias mucho más amplias.

La visión correcta te lleva a la actitud correcta, al estado interior que generará la acción correcta,  la acción que busca ser energéticamente consecuente con lo que VE, es decir, la acción de hacer lo energética o espiritualmente correcto. La actitud correcta es una actitud de equilibrio. Y, en un estadio más avanzado, la acción correcta te permitirá actuar directamente sobre la energía para inferir sobre el acontecimiento.

En cuanto al equilibrio, estás en disposición de alcanzarlo cuando identificando tu centro lo ocupas, y desde ahí vives sabiéndote parte de lo de fuera pero esencialmente dentro. Y das a cada proceso, a cada consecuencia, a cada acción, el valor de una energía que interactúa contigo e intenta prevalecer. Y sabiendo esto no entras en pugna por prevalecer, sino que buscas ocupar el lugar que te corresponde en el conjunto de esa energía con respecto a la tuya, y más extensamente con respecto a la Energía. Esta Energía es la totalidad consciente, como substancialidad única, del soporte de la Luz, el “fluido” que la Luz utiliza para manifestarse y transmitirse.

La cinética del universo y de la propia vida es fruto de la permanente alternancia que estos elementos energéticos (básicamente duales y antagónicos por su propia naturaleza) desarrollan en el fractal de la creación que nos ha tocado vivir, intentando prevalecer unos sobre otros, hacerse su espacio aún cuando para ello sea preciso ocupar el de otro y convertirlo en propio. La búsqueda pues del equilibrio en nuestra creación pasa inevitablemente por la instauración prevalente de la Luz sobre la oscuridad, básicamente porque la primera ha sido desplazada de un lugar-universo-creación que le pertenece. Por lo tanto, el equilibrio primero y último no solo pasa por el desarrollo del mismo en la equidad de un lugar, un tiempo y una acción con respecto a la generalidad de una energía y de la Energía como ya explicara, sino que posteriormente debe traducirse en el afianzamiento de la Luz sobre la oscuridad. Por lo tanto, el Equilibrio debe garantizar la prevalencia de la Luz sobre las sombras porque es, además, en la Luz donde todo equilibrio cobra sentido, pues la inversión de este orden implica la perversión del orden.

6 comentarios:

  1. Debo reconocer que me motiva seguirte, tu página es muy interesante.
    Soy un espíritu libre , estoy en la búsqueda permanente del equilibrio y de la energía positiva.

    Mónica Díaz Montoya

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  2. Somos espiritus libres, Mónica, a la búsqueda de nuestra verdadera identidad. Muchas gracias. Y ya sabes..., nos vemos en el camino.

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  3. Hola Miguel ángel, te conozco de tus apariciones en algunos programas de televisión; concretamente en el programa de Luis Mariano "Mis Enigmas Favoritos"...me alegra encontrarte por "casualidad" y aunque es muy tarde, estuve echando un vistazo a tu blog. Está muy bien (sigue así)...te comentaré que llevas razón en lo referente a "espíritus libres"...otra cosa, por desgracia, es la realidad donde nos encontramos; por poner un ejemplo, en la información y manipulación al respecto de noticias que pueden parecer interesantes pero a ciertos "dioses" (porque parecen creérselo) les interesa que sigamos por la senda que ellos han marcado: la ignorancia y la estupidez. Veo que como yo, afortunadamente, hay otros que se ven fuera de ese patrón que nos quieren imponer. Saludos.

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  4. Creo que tenemos la necesidad de ser auténtica y verdaderamente libres, pero supone un serio aprendizaje básicamente fundamentado en aprender a pensar por nosotros mismos, y no contentarnos con lo que nos dan hecho, explicado y concluido. La libertad tiene una alta dosis de responsabilidad, con uno mismo y con el prójimo.
    Gracias,Utopazzo, por el comentario.
    Nos vemos en el camino.

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  5. Seguro que nos veremos en el camino, no me cabe duda. Eres un gran filósofo y es necesario que sigas transmitiendo tus conocimientos; gente como tú,es necesaria. Me alegro mucho haber encontrado tu blog y por suerte, no "todo" aquello que hace el hombre, puede ser reprobado; también este medio facilita el acercamiento y por qué no,andar por una senda con infinitos cruces de los que como bien dices, habrá que aprender en saber elegir, e incluso equivocarse para saber, no sólo rectificar, sino para saborear la amargura (de vez en cuando te espabila)y apreciar lo realmente importante...a veces, es un "insignificante" rayo de luz, que si sabes atrapar, te ilumina por el tiempo que tú quieras...
    Saludos de Utopazzo

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  6. Esta vida, este mundo, este tiempo..., es una escuela en la que básicamente aprendemos a VIVIR. Somos ríos a través de los cuales la esencia de la vida fluye, pero tenemos que tomar conciencia de ello. Efectivamente, nada vivimos que esté vacío de contenido (incluso la adversidad), sólo hay que reconocer y asimilar el contenido, convertirlo en una herramienta de utilidad ante lo que vivimos en cada momento.

    Gracias, Utopazzo, por tus palabras pero, en verdad, lo único que hago es formularme preguntas y buscar respuestas..., y después lo cuento a mi manera. Es así de simple.
    Gracias también por leerme. Gracias por estar ahí.

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