Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

viernes, 14 de agosto de 2015

APRENDIZ SOY



Aprendiz soy de viviente que sintiente, y caminante despertando de entresueños en ensueños cotidianos, ama verse liberado del dolor y del tiempo. Piedras en las manos y en los pies que contienen al alma, y la detienen, y volar no la dejan. Porque volar sería temblar de luz.

Aprendiz soy de viviente que sintiente ama vivir y expandir alas de colores en pensamientos multicolores. No unísonos, ni cromáticos no enigmáticos. Nada de uniformidad disfrazada de limpieza, de pureza, de liviana soledad que encuentra en la belleza la compaña singular de una vida que comienza o que acaba caminando sin volar o volando sin andar. Pero lejos de este mundo tan trivial, soy lo que Es. Sin pensar, sin hablar…, escritura sin holgura, poemas galaxianos que se escapan por mis manos dibujando despertares en corazones de hermanos que bostezan con tristeza. Porque sueñan con nobleza volar alto y despertar.

Aprendiz de mariposa que reposa en sus alas de colores. No de olores, ¡ni de horrores…! De sabores sin temores, como flores. Resplandores de conciencia, de sapiencia…, de infinita soledad acampada en la simpleza de la madre naturaleza (la que todo lo da, la que nada presta). Y en belleza que embelesa el camino que, al pisar, con destreza o sin destreza nunca hemos de olvidar. Pues no hay camino que al andar no ennoblezca la figura del humano singular.

Aprendiz soy de humano que en lo humano ha de andar y, al andar, poetiza la vida.




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