Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

viernes, 28 de noviembre de 2014

SOLEDAD



Al hacer el camino y vivirlo, pues vivirlo sólo podemos, has de saber que vivirlo solo no lo vives, pero nadie lo vive por ti. Y por eso la soledad, hermana del caminar, camina contigo. Pero no estás solo, aunque es la soledad la que define el siguiente pensamiento: Nadie vive por ti, ni por ti hace el camino, ni por ti sueña la vida, ni por ti despierta, ni amanece, ni llora, ni goza, ni se encuentra, ni se pierde.

La soledad no es mas que el miedo a estar solo, pero recreado en la incertidumbre. No estamos solos, nunca lo estamos. Puedes sentirte solo, creer que lo estás. Pero es falta de visión, además.

Si todo cuanto ves es en ti, la soledad es un sueño de quien busca encontrarse y al perderse se pierde de sí mismo y no se encuentra en el camino, ni ve el camino, ni de dónde viene y a dónde va. La gran paradoja de esta misma paradoja es que vamos al lugar del que venimos y que así inicio o partida, y fin del viaje o destino, es el regreso al punto de partida. O más certeramente nunca nos marchamos. Y somos lo que somos caminando un camino sin movernos, pero sintiéndonos, olvidándonos, perdiéndonos y encontrándonos.

Qué misterio es la vida, que guarda un propósito y se hizo compañera del más profundo despertar del hombre. Porque en ese despertar, en ese amanecer que soñamos y predicamos, y vivimos como soles nacientes confinados en pensamientos de hombres y mujeres que creen ser hombres y mujeres. En ese despertar brillamos y vemos el camino como es, mas no como creemos que es. No es algo repentino, aunque existe el despertar deslumbrante, sino paulatino. Y el camino entonces se ilumina como un amanecer a tus pasos.

Hace tanto tiempo ya que fui sembrado sobre este mundo, que acaricié por vez primera el rostro de Gaia. Y que el camino de luz de las estrellas penetró por mis pupilas hasta el fondo de mi corazón, bien adentro, para que iniciara el retorno del camino no emprendido, el camino del olvido que ha de quedar atrás.

No te alejes de mí por la distancia, por las letras, por estas luces que engañan ojos y hacen creer que letras son impulsos de fractales sintientes emitidos por mi corazón. Estoy cerca y no lejos, estoy dentro y no fuera. Soy tu sin serlo y te amo sin conocerte.








2 comentarios:

  1. maravillosa reflexión sobre la soledad, que no es soledad
    soledad tan buscada, tan amada y irremediable....
    Flo

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