Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
El texto y las imágenes aquí contenidos son propiedad de Miguel Ángel del Puerto, y están protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual

MÚSICA

miércoles, 10 de junio de 2015

RUMOR DE OLAS




Cuando se retire la ola qué quedará de la orilla.
Qué quedará de la orilla cuando la espuma deje de rugir y crepite, solo crepite, diluyéndose entre las piedras…, y la arena brille. Soles diminutos que resplandecen para ser ahogados nuevamente por mar de mares, por agua que trae y lleva pensamientos, temores y flores, locuras y corduras, sensaciones, vuelos y gaviotas, y sirenas que se debaten entre dos mundos como si de dos mundos fueran.

Qué quedará de la orilla cuando se retire la ola. Y el mar, la mar, desencadene recuerdos, miradas al pasado y miradas al futuro. Y el presente se pierda sin perderse porque la mar no dormita, aun a pesar de parecer calma y sosegada. Presente, quietud hecha tersura cristalina que refleja cielos y estrellas, nubes y atardeceres, amaneceres como rocas que se asoman a la infinitud más asequible y más lejana. El espejo donde el mundo se mira y la eternidad se contempla.

Pasos dados en la orilla entre dos mundos. En la virtud más sincera del hombre que camina su vida a tientas entre luces y penumbras, entre oscuridades y oquedades del alma. Cubículos de la conciencia  donde nos perdemos y nos encontramos…,y volvemos a perdernos y a encontrar el camino.

Flores que echan raíces en la arena. Y en la orilla amantes de nácares, de perlas custodiadas por mares legendarios. Sueños de mar y sal que son como el alma: bullir de vida silenciosa que ruidosa camina entre dos mundos y sigilosa busca el rumor de las olas, sin olas. Y el silencio más liviano y acompañante en el horizonte de la vida. 






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