Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

jueves, 4 de junio de 2015

EL VUELO DEL AGUILA




Despliego las alas y estremezco el aire que me envuelve. Rumor de vuelos contenidos: los que fueron, el que es, los que serán.

Salto desde la cumbre más primigenia, montaña del tiempo, montaña sagrada, de la vida, del Gran Espíritu de la Luz, Monte Meru de las estrellas. Y alzo el vuelo.

Ella vive en mí. Ella yo es. Y en ella, y en sus resplandores aéreos encuentro mi legado, el que a mi mismo he dejado, el que es en mí…, libre y sin ataduras.

Alzo el vuelo y la densidad se hace sutil, y lo sutil tenue como el aire de cristal invisible, y la luz se descompone en colores, y el color en vibraciones, y las vibraciones en tonos, y los tonos en música. Y al poner rumbo a las estrellas música de esferas bañan mis oídos. Y oigo en ella mi propia voz, mi propio canto, y el batir de mis alas.

Águila en mí que es. Águila en mí que soy. Cuando se viste de hombre y cambia su nombre por el mío, camina en la vida deteniendo su vuelo. Y al mirar al cielo y soñar con las nubes, al ver las estrellas y en ellas reconocer mi hogar, al sentir el viento en la cara y la lluvia de frente… siento nostalgia de su vuelo. Y al caminar quiero volar. Porque yo soy ella y ella es yo. Un alma vestida de terruño con alas de colores y una intensa luz azul rodeándome. Un águila vestida de humano.

Águila que imitas el vuelo de los ángeles, y el tañido de la luz, y la mirada más certera y profunda al corazón…, hazme volar y no me dejes olvidar el vuelo. Pues cuando vuelo soy. Cuando soy vuelo. Y es el vuelo lo que distingue al ángel y no los pesados pasos dados sobre el mundo, vestido de carne y huesos y atrapado por el tiempo.






3 comentarios:

  1. Miguel Angel, que hermoso!!! como amo el vuelo del Aguila y tan intimo el encuentro con la Luz.

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  2. ES UN ESTADO QUE SIENTO COMO EL MÍO... NAMASTE Flo

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