Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

lunes, 8 de noviembre de 2010

LA NATURALEZA ES ARTE



Perdidos entre castaños, pisando un suelo alfombrado por hojas rojas que acarician la vista, se hace imposible no valorar el inestimable regalo que supone para el hombre que sigan existiendo parajes en los que la naturaleza no tiene miedo a expresarse. Si alguna vez se nos puso en el mundo, como especie, con alguna misión, esta no debió ser otra que la de cuidadores de un mundo rebosante de vida y de color, trabajo este que a muy duras penas y con poco éxito hemos realizado. 

En la naturaleza la vida se recrea a sí misma, se reinventa sin complejos, y se explaya en formas y colores. En la naturaleza la vida es arte en toda su magnitud, una forma de expresión creativa en la que el Gran Espíritu que a todo da vida se expresa, y que nos incluye. En la naturaleza formamos parte de la obra, no somos creadores, sino parte de ella con la cualidad también de ser observadores implicados. Por eso nos conmueve una puesta de Sol o la visión de un bosque de castaños que exuda otoño por cada hoja y por cada rama. Porque todo eso está en nosotros. Porque estamos en todo eso. Y, porque ese sentimiento se enciende en mí, te lo cuento, a sabiendas que lo entenderás perfectamente, y que sientes lo mismo que yo.
Soy uno con las hojas del castaño. Eres uno con las hojas del castaño. Y doy gracias a la vida porque me prestó sus ojos para contemplarla y saborear su luz, y me prestó la oportunidad de estar en la serranía de Ojén y retener este instante con mi cámara.

No somos humanos, sino árboles caminantes que hunden sus raices en la Tierra y elevan sus ramas brazos en las profundidades del cielo, donde las estrellas son alimento y origen del espíritu.

1 comentario:

  1. Reflejas muy bien el latir de la naturaleza y se puede percibir su aura...ciertamente opino como tú, y también creo que estamos "introducidos" en este maravilloso planeta que tomamos como prestado para ser cómplices de esa belleza. Da igual la forma o que piensen que estamos locos, es simplemente una percepción reflexiva...también podemos estar equivocados, como en tantas cosas lo logramos.
    Cuando no seamos entonces, él (el planeta tierra) seguirá su curso...poca gente hay que lo perciba así; es por ello que parecería revelarse contra nosotros de una y mil formas, pero tendremos que aprender a subsistir con ello.
    Gracias de nuevo por poner sabiduría en rededor nuestro.

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