Manifiesto

Esta página está dedicada al misterio, es decir, al ser humano, a la vida, al permanente flujo que de ella se desprende y en el que el mismo ser humano transcurre. Mi principal lenguaje para hablar de ello no será otro que la prosa y la poesía místicas, pues son sugerentes, sugestivas y provocadoras de los estados más sutiles, son un lenguaje del alma dirigido al alma. Pero también me valdré de una prosa descriptiva, y también trascendente, para abordar otros misterios que, sin lugar a dudas, forman parte del ser humano y de su vida, de su origen y de su finalidad, misterios con los que convivimos desde que el hombre es hombre y que, por lo tanto, forman parte de nuestro camino y evolución. El universo nos contempla y nosotros lo contemplamos a él.

"El misterio..., solo nos envuelve el misterio"
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MÚSICA

domingo, 31 de enero de 2010

HE VISTO UNA LUZ



He visto una luz, cada mañana, a cada momento, en el instante preciso. Una luz compañera, cercana, acompañante.
He visto una luz que permanece acomodada en mis pensamientos, en mi camino, en mis acciones, en mis sueños.

¿Es quizás el fruto de un sueño lúcido, donde el ser resplandece en su contacto con otra estrella viva que se viste con nombres y apellidos?.
¿Dónde está la virtud de mis días, mi consuelo, aquellos ojos sonrientes capaces de sacarme del más profundo ocaso?.

Esa permanencia sonora, que acaricia mis oídos con palabras brotadas de un corazón amado y que me ama, late al ritmo que yo lato, siente al ritmo que yo siento, como si fuéramos uno solo, como si el viento y la brisa se hubieran aliado en un mismo aliento.

Siento cómo el corazón se expande cuando pienso en ella, cómo mi espíritu se agita cuando pienso en ella, cómo me recojo en su interior cuando preciso el cobijo de la amada.

Es mi corazón el que late en el suyo, es el suyo el que late en el mío; pasos unísonos que comparten pulsos de luz en la conciencia, instantes eternos compartidos e impregnados de besos.
No es que seamos el uno para el otro. Es que siendo uno somos el otro.

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